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Messi en el banquillo: Scaloni cuida a su estrella ante Jordania

Lionel Scaloni tomó la decisión que nadie imaginaba hace apenas una semana: Lionel Messi no será titular en el último partido de la fase de grupos ante Jordania el domingo. El capitán empezará en el banquillo y esperará su momento.

“Leo va a arrancar en el banco. Leo va a entrar un poquito más tarde”, confirmó el seleccionador argentino en la previa.

Sin rodeos, sin misterio. Argentina ya está clasificada a los octavos de final tras vencer a Argelia y Austria, y el cuerpo técnico elige cuidar a su estrella en un torneo que promete ser largo y desgastante.

Cinco goles, toda la pólvora de Argentina

Messi llega a este cierre de grupo convertido en el dueño absoluto del ataque argentino: marcó los cinco goles del equipo en los dos primeros partidos. Hat-trick en el 3-0 ante Argelia para igualar el récord histórico de Miroslav Klose con 16 tantos en Mundiales. Doble ante Austria en el 2-0 del lunes para romper esa marca y quedarse solo en la cima con 18.

Lo hizo, además, en un escenario peculiar: el estadio de los Dallas Cowboys de la NFL, que volverá a recibir a Argentina para este duelo ante Jordania, debutante absoluta en una Copa del Mundo y ya eliminada tras dos derrotas.

Scaloni no reveló ni el minuto en el que podría entrar Messi ni la alineación que lo rodeará. Solo dejó claro que el plan pasa por dosificar. El rival, sin puntos y sin margen, se presenta como el contexto ideal para rotar.

Un récord detrás de otro

Las cifras de Messi en Mundiales empiezan a rozar lo inverosímil. Suma 18 goles en seis ediciones y acumula 28 partidos, un récord absoluto en la historia del torneo. Lleva además seis encuentros consecutivos viendo puerta en la Copa del Mundo, algo que solo habían logrado antes Just Fontaine y Jairzinho.

A sus 201 apariciones con la camiseta de Argentina se le añade ahora un matiz estratégico: el equipo ya no depende de él en cada minuto, pero sí en cada instancia decisiva. Y ahí apunta Scaloni.

Mientras tanto, el contexto internacional no se detiene. Klose, dueño del récord hasta hace unos días, necesitó 24 partidos mundialistas con Alemania y coronó su carrera levantando la Copa en 2014, precisamente ante la Argentina de Messi en aquella final decidida en la prórroga. Kylian Mbappé, que también había alcanzado los 16 goles, se quedó sin marcar en el 4-1 de Francia a Noruega en su último duelo de grupo y ve cómo el argentino se escapa en la tabla histórica.

Cuidar hoy para llegar vivo a julio

La gestión de minutos no es caprichosa. Messi arrastró una pequeña molestia en el isquiotibial con Inter Miami en la previa del Mundial, una alarma que encendió todas las luces en el cuerpo técnico argentino. Desde que empezó el torneo no se han visto señales de problemas físicos, pero el calendario no perdona.

Si Argentina quiere volver a una final mundialista, el camino será brutal: cinco partidos en 17 días a partir del inicio de las eliminatorias directas. El primer cruce de la fase de eliminación está programado para el próximo viernes en el sur de Florida. Ahí no habrá margen para especular con el físico de nadie, mucho menos con el de Messi.

Por eso el duelo ante Jordania se convierte en algo más que un trámite. Es un laboratorio, una prueba de carácter para los que piden minutos y, sobre todo, un respiro calculado para el jugador que sostiene la ilusión de todo un país. La pregunta ya no es cuántos goles más puede sumar Messi en este Mundial, sino hasta dónde llegará Argentina con él dosificado, fresco y listo para aparecer cuando el torneo realmente se ponga en llamas.

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