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Álex Baena impulsa a España hacia los octavos en el Mundial 2026

La jugada que puede cambiar el rumbo del Grupo H nació sin estridencias y terminó con un rugido. Minuto 42 en un partido que olía a tensión y cálculo ante Uruguay, y Álex Baena encontró el hueco que tanto buscaba España en este Mundial 2026.

Un disparo con veneno, botando delante de Fernando Muslera, complicándole la vida al veterano guardameta uruguayo. El balón se fue abriendo hacia el rincón, inalcanzable, mientras el portero se estiraba tarde, viendo cómo la pelota besaba la red. 1-0 y un respiro profundo para La Roja.

No era un gol cualquiera. España llegaba a esta tercera jornada sabiendo que la victoria le daba el billete directo a los dieciseisavos de final. Sin margen para relajarse, pero con la convicción de quien ya se ha probado en grandes escenarios.

Un grupo engañoso

El liderato de España en el Grupo H, con cuatro puntos antes de medirse a Uruguay, no cuenta toda la historia. El torneo empezó con un empate que dejó ceños fruncidos: 0-0 ante Cabo Verde el 15 de junio, un resultado que sonó a tropiezo inesperado para una campeona de Europa reciente.

La reacción fue contundente. El 21 de junio, España arrolló 4-0 a Arabia Saudí, una exhibición que devolvió confianza, goles y algo más importante en un Mundial: sensación de equipo dominante. Ese mismo impulso se vio en el arranque frente a Uruguay, pero el marcador se resistía… hasta que Baena decidió cambiar el guion.

El peso de la historia

La Roja no llega a este torneo como una selección más. Carga con la estrella de campeona del mundo de 2010 y con la corona de campeona de Europa en 2024. Ese doble aval no solo alimenta la exigencia; también marca la forma de competir. España no especula, intenta mandar.

Ante Uruguay, el once inicial lo dejaba claro: Unai Simón bajo palos; una línea defensiva con Marcos Llorente, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella; el timón en manos de Rodri, con el brazalete de capitán, acompañado por Mikel Merino y Pedri; y un frente de ataque joven y descarado con Lamine Yamal, Álex Baena y Mikel Oyarzabal.

Control, paciencia y, cuando el reloj apretaba, un golpe de calidad. El de Baena.

Un grupo que no perdona

El calendario no da tregua. Cabo Verde primero, Arabia Saudí después, Uruguay ahora. Tres rivales muy distintos, un mismo objetivo: llegar vivo y fuerte a las eliminatorias. España ya ha cumplido con parte del trabajo: no encajó goles ante Cabo Verde, goleó a Arabia Saudí y ahora se juega el pase directo ante una Uruguay que rara vez se rinde.

La ecuación es sencilla: con esta ventaja, la selección se coloca a un paso de asegurar su presencia en la ronda de 32 del Mundial 2026. Cada minuto que pasa con España por delante refuerza la idea de que este equipo sabe sufrir y golpear en el momento justo.

La pregunta ya no es si España puede clasificarse. La verdadera incógnita es hasta dónde puede llegar una selección que combina memoria de campeón del mundo, título reciente de Europa y un gol de Baena que puede quedar marcado como el primer gran aviso de sus intenciones en este torneo.