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Chelsea y la búsqueda del ‘9’ imposible: tres negativas y urgencia

Khadija Shaw era el plan A. El plan soñado. Sonia Bompastor la quería como referencia de área, el fichaje que debía cambiar el eje del ataque de Chelsea. La jamaicana, estrella de Manchester City, parecía encaminada a Londres mientras su contrato en el noroeste se acercaba al final. Todo cuadraba.

Hasta que dejó de cuadrar.

Shaw encadenó goles, lideró a City hacia su primer título de la Women’s Super League en una década, completó un doblete de liga y copa… y, con el foco sobre ella, anunció que se quedaba. Renovación, continuidad y un portazo rotundo a Chelsea, justo cuando el club creía tener atado a su nuevo faro ofensivo.

El golpe obligó a girar rápido el timón.

De Shaw a Schroder… y otro revés

El siguiente nombre en la lista fue Felicia Schroder. 19 años. Una máquina de marcar. Treinta goles y nueve asistencias con Hacken para conquistar la Damallsvenskan sueca en 2023, y máxima goleadora en mayo para llevar al club al primer título de la Europa Cup. Un perfil que encajaba con la idea de futuro y presente a la vez.

Chelsea lanzó una oferta de récord mundial por la adolescente. Una apuesta fuerte, casi una declaración de intenciones tras el fracaso con Shaw.

Pero volvió a perder la carrera.

Real Madrid apareció, empujó con decisión y se llevó a Schroder. Fichaje anunciado la semana pasada. Segundo objetivo, segundo no.

Y faltaba el tercero.

El no de Paralluelo completa el trío maldito

La mala racha tomó forma de maldición con Salma Paralluelo. La española, decisiva en la última final de la Champions con dos goles, terminaba contrato con Barcelona y se abría una ventana de oportunidad que media Europa observaba con avidez.

Chelsea se lanzó. Según The Athletic, presentó una oferta este mismo mes. Pero el club no llegó a las pretensiones salariales de la jugadora, superiores al millón de libras anuales, y la respuesta fue negativa.

Arsenal, Lyon, Paris Saint-Germain y el ambicioso London City están en la pelea por la internacional española. Chelsea, no. Tres objetivos de élite, tres negativas.

Y ahora, ¿qué?

Un problema que ya ardía: el gol

El contexto hace que estos reveses duelan todavía más. Chelsea viene de su temporada menos productiva de cara a puerta en siete años en la WSL y de su primera campaña sin título de liga en ese mismo periodo.

Los números son contundentes. Solo 44 goles en liga, su peor registro desde 2018-19, el último curso que también acabó sin campeonato. Según las estadísticas de goles esperados, solo tres equipos —Leicester City, West Ham y las recién ascendidas London City Lionesses— rindieron peor en la definición.

La tasa de conversión de disparos fue la tercera más baja de la WSL. Solo Leicester y West Ham estuvieron por debajo.

No todo fue culpa del plan. Hubo factores incontrolables.

Sam Kerr volvía de una lesión que la tuvo 20 meses fuera. Necesitó tiempo para recuperar ritmo y sensaciones. Mayra Ramírez se perdió todo el curso por un problema de isquiotibiales. Aggie Beever-Jones y Catarina Macario también arrastraron molestias.

Bompastor se vio obligada en ocasiones a situar a Lauren James o Alyssa Thompson como ‘9’ fuera de su hábitat natural. Parche sobre parche.

Con ese escenario, era evidente que el centro del ataque debía ser prioridad absoluta en verano. Muchos se sorprendieron de que no se atacara el problema ya en enero. El mercado, sin embargo, ofrece pocos ‘9’ contrastados. Shaw encajaba a la perfección en ese hueco. Schroder, como apuesta de altísimo potencial, también. Las dos dijeron no.

Paralluelo, la gran estrella disponible, también ha cerrado la puerta.

Katoto, una opción difícil… pero real

En la lista de nombres que todavía pueden cambiar el panorama, uno destaca por contexto: Marie-Antoinette Katoto.

La francesa llegó a Lyon el verano pasado tras una salida tensa de Paris Saint-Germain, club del que se marchó como máxima goleadora histórica: 180 tantos en 223 partidos. Un registro demoledor.

En su primera temporada con OL, sin embargo, el impacto fue discreto: seis goles en liga y uno en Champions. Pocas titularidades en Europa, con Ada Hegerberg compitiendo por el rol de ‘9’.

Nada indica que Lyon quiera venderla. Firmó un contrato de cuatro años el pasado verano y su trayectoria habla de una goleadora de élite que ha tenido un curso de adaptación al estilo de Jonatan Giráldez. Un bache, no una caída.

Pero si Chelsea busca una delantera top para liderar su ataque, Katoto es de las pocas estrellas que no está en una situación perfecta en su club. Y ahí, a veces, entra la tentación.

Banda, Chawinga, Leuchter: el mercado se estrecha

Más allá de Katoto, los nombres de nivel mundial escasean.

Barbra Banda, del Orlando Pride, entra en su último año de contrato en Estados Unidos. Eso la convierte en objetivo natural para varios grandes. Pero arrancarla de Florida exigiría una oferta monumental.

Temwa Chawinga acaba de firmar una renovación por tres temporadas con Kansas City Current tras ganar de forma consecutiva el MVP y la Bota de Oro de la NWSL. Otro muro casi infranqueable.

Ahí aparece un perfil que encaja mejor en la ecuación Chelsea: Romee Leuchter.

PSG la fichó en el verano de 2024. Primero, secundó a Katoto. Después, tras la marcha de la francesa, asumió el papel protagonista. Respondió con 18 goles en solo 17 titularidades en la Première Ligue. Eficacia pura.

Tiene 25 años, entra en su último año de contrato y, con esos números, está ya en el radar de los grandes. No es todavía un nombre de consenso mundial, pero apunta en esa dirección. Para un club que busca impacto inmediato y margen de crecimiento, su perfil es difícil de ignorar.

¿Repetir la apuesta Schroder?

Otra vía es insistir en el modelo que Chelsea intentó con Schroder: una joven con techo de superestrella. El problema es obvio: jugadoras así son excepciones, no norma.

Una de las pocas que se acercan a ese molde es Michelle Agyemang, internacional inglesa de 20 años, propiedad de Arsenal. Viene de una lesión de ligamento cruzado, pero dejó claro su carácter competitivo en la Euro 2025, donde sus actuaciones ayudaron a las Lionesses a revalidar el título.

Su camino hacia el primer equipo gunner es empinado. El puesto de ‘9’ ya cuenta con Alessia Russo y Stina Blackstenius, y se espera la llegada de Selina Cerci. Mucha competencia para una sola posición.

Ficharla sería casi una misión imposible para Chelsea, por rivalidad directa y por contexto contractual. Pero cualquier club de élite que piense a medio plazo debería seguir muy de cerca su situación, este verano y los próximos.

Más allá de Agyemang, hay otras delanteras jóvenes interesantes, pero mucho menos probadas. Conllevan un riesgo alto, sobre todo si la exigencia es rendir desde el primer día.

Lo que ya tiene Bompastor… y lo que le falta

El panorama no es un desastre absoluto.

Pese a los rumores que la vinculaban con Real Madrid, Mayra Ramírez sigue en el club. Y la llegada de Schroder al equipo blanco podría enfriar el interés en la colombiana. Ramírez vivió un año durísimo por su lesión, pero volvió a competir con su selección en junio. Una señal positiva.

Lo que ofreció a Chelsea en la 2024-25 fue excelente: potencia, juego de espaldas, impacto en el área. Bompastor confía en recuperar esa versión en 2026-27.

Aggie Beever-Jones también debería continuar, aunque su contrato termina este verano y el club aún no ha hecho oficial una renovación. Lauren James y Alyssa Thompson pueden volver a ejercer de recurso puntual en la punta si la situación lo exige.

La experiencia del último curso, sin embargo, deja una lección clara: basta una o dos lesiones para que la profundidad de plantilla se evapore y el gol se convierta en un problema estructural. Un lujo que un aspirante a todo no puede permitirse.

Si Chelsea quiere volver a la cima de la WSL, necesita este verano una delantera capaz de marcar la diferencia desde el primer día.

La pregunta ya no es si el club irá a por una ‘9’. La pregunta es otra, mucho más incómoda: en un mercado tan corto de talento y con tres rechazos sonoros a la espalda, ¿quién queda realmente al alcance de la mano?