Logotipo completo Tercer Palco

Víctor Muñoz ficha por el Liverpool: La oportunidad en Anfield

El teléfono sonó en plena concentración mundialista. Al otro lado, Andoni Iraola, recién nombrado entrenador del Liverpool, con un plan claro bajo el brazo. Víctor Muñoz, 22 años, uno de los centrocampistas españoles más cotizados del momento, escuchó… y dijo sí.

El Liverpool activó la semana pasada la cláusula de rescisión de 34,5 millones de libras que le unía a Osasuna y se adelantó en el último instante a un Newcastle que ya acariciaba el acuerdo. No era el único pretendiente: Bayer Leverkusen, Manchester United e incluso el Real Madrid, su antiguo club, habían preguntado por él. Pero la llamada decisiva llegó desde Anfield.

Iraola, la pieza clave

Muñoz no lo esconde. La figura de Iraola inclinó la balanza.

“He estado centrado en el Mundial, no quería oír mucho sobre mi futuro salvo que fuera algo claro. Liverpool es una oportunidad que no puedes dejar pasar”, explicó en una entrevista con la agencia EFE en plena concentración con la selección española.

Todo se aceleró en cuestión de días. El Liverpool llevaba tiempo siguiendo al internacional español, pero el nombramiento de Iraola como nuevo técnico este mismo mes encendió el interruptor. El club inglés pasó de interesado a decidido. Y ejecutó.

“Todo se dio muy rápido. Iraola me transmitió su confianza, cómo juega su equipo. Tuvo un papel importante a la hora de elegir”, admitió Muñoz, dejando claro que el proyecto deportivo, más que el escaparate, fue el detonante.

Para el ex de Osasuna, la llamada no solo era un salto de dimensión. Era también una validación de su explosión en Pamplona, donde se ha consagrado en la élite tras apenas dos apariciones con el primer equipo del Real Madrid antes de marcharse el año pasado a El Sadar.

Osasuna, el año que lo cambió todo

Muñoz se marcha de Osasuna con gratitud y cierta nostalgia. Lo dice con calma, pero las palabras pesan.

“Osasuna es un lugar increíble. Siempre lo llevaré en el corazón. Me han hecho vivir el mejor año futbolístico de toda mi carrera”, confesó.

En Navarra encontró minutos, jerarquía y un contexto perfecto para crecer. Ese crecimiento le abrió las puertas de la selección absoluta y, con ello, del Mundial. También provocó la cascada de ofertas que ha terminado con su fichaje por el Liverpool.

El club inglés no solo incorpora a un centrocampista dinámico y con recorrido. Suma a un internacional que llega con hambre, con margen de mejora y con la bendición de un entrenador que sabe exactamente dónde y cómo utilizarlo.

Un Mundial desde la banda

Paradójicamente, el gran escaparate que debía terminar de lanzarle al mundo lo está viviendo, de momento, desde la barrera. Una lesión muscular le ha dejado fuera de los dos primeros partidos de España: un inesperado empate ante Cabo Verde y una sólida victoria frente a Arabia Saudí.

Muñoz no lo está llevando bien. Lo reconoce sin rodeos.

“Lo veníamos arrastrando, pero noté una molestia y estamos intentando retomar el proceso para estar en el campo lo antes posible”, explicó. El sueño de cualquier niño, dice, se le ha torcido justo cuando estaba a punto de tocarlo con las manos.

“Han sido momentos muy complicados porque este es el sueño de un niño y ver que se puede torcer por una lesión te fastidia mucho”, admitió.

Para gestionar la frustración, se ha apoyado en el trabajo psicológico. No es un detalle menor en un jugador tan joven que aterriza de golpe en la doble exigencia de un Mundial y un traspaso a un gigante europeo.

“Tanto fuera como aquí con Javi tengo mis charlas. Me ayuda mucho, me ayuda a ver otra perspectiva de todo lo que pasa aquí. Es un placer tenerle”, dijo sobre Javier López Vallejo, psicólogo de la selección.

Cabeza en el Mundial, futuro en Anfield

Mientras su fichaje por el Liverpool se convierte en uno de los movimientos del verano, Muñoz insiste en que su prioridad inmediata sigue siendo la selección. Lo repite casi como un mantra.

“Mis compañeros han sido un pilar fundamental para que tenga ganas cada día. El Mundial es lo único en lo que pienso. Es un sueño y quiero estar en el campo lo antes posible”.

La hoja de ruta es clara: recuperarse, entrar en dinámica y, si el cuerpo responde, ayudar a España en la fase decisiva del torneo. Después, Anfield. Un nuevo idioma, otra liga, un vestuario plagado de estrellas y un entrenador que ya le ha hecho saber que cuenta con él desde el primer día.

El Liverpool ha apostado fuerte por un centrocampista que todavía no ha jugado un solo minuto en este Mundial, pero cuya proyección ha convencido a media Europa. Iraola lo conoce, lo quiere y lo ha colocado en el centro de su primer gran proyecto en la Premier League.

Ahora la pregunta es otra: ¿cuánto tardará Víctor Muñoz en trasladar ese “mejor año de su carrera” vivido en Pamplona a las noches de Anfield bajo los focos?