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Sunderland y la operación Matías Soule para su regreso a Europa

Sunderland ha decidido que su regreso a Europa no será tímido. El club trabaja ya en un fichaje que sonaría en todo el continente: Matías Soule, atacante de Roma y uno de los talentos argentinos más cotizados de su generación.

Según fuentes consultadas, el club inglés ha abierto conversaciones para intentar sacar al jugador de la Serie A este verano. No es un tanteo frío. Hay relación, hay conocimiento previo y, sobre todo, hay intención.

Ghisolfi busca otro golpe de efecto

Florent Ghisolfi, artífice de uno de los mercados más elogiados de la pasada temporada en la Premier League, vuelve a mover piezas con ambición. El director deportivo quiere que la primera campaña europea de Sunderland en esta nueva etapa llegue acompañada de nombres que cambien el techo competitivo del equipo.

Soule no es un objetivo cualquiera. Ghisolfi lo conoce mejor que la mayoría: fue él quien lo llevó a Roma desde Juventus en 2024, cuando ejercía como director deportivo del club italiano. Ahora pretende repetir jugada, pero en Wearside.

Ese vínculo pesa. Y Sunderland confía en que pueda marcar la diferencia en la negociación.

Soule abre la puerta a la Premier

Las primeras tomas de contacto ya se han producido. Las fuentes consultadas confirman que los representantes de Soule han transmitido que el futbolista vería con buenos ojos probarse en la Premier League.

Ese detalle ha cambiado el tono interno en Sunderland. No se trata solo de una operación deseada, sino de un escenario que el propio jugador contempla. El club se siente legitimado para seguir empujando.

Roma, por su parte, está dispuesta a escuchar ofertas. El club italiano valora la salida del internacional argentino en una cifra cercana a los 30 millones de libras, aproximadamente 35 millones de euros. Una cantidad elevada, pero asumible para un club que ha trabajado su músculo financiero con previsión.

Un perfil que encaja en la idea de Le Bris

En Sunderland ven a Soule como algo más que un fichaje llamativo. Lo consideran una pieza que encaja casi a la perfección en el plan deportivo de Regis Le Bris.

El argentino puede actuar en cualquiera de las posiciones del frente de ataque, algo clave para un equipo que afrontará una temporada cargada de partidos y exigencia. Versátil, creativo, capaz de adaptarse a distintos registros ofensivos: justo el tipo de futbolista que el cuerpo técnico reclama para dar un salto de calidad inmediato sin renunciar al proyecto a largo plazo.

Dentro del club hay consenso: un jugador así no solo mejora el once, también eleva el nivel de la plantilla en su conjunto.

Ventas que abren la puerta a un gran fichaje

El movimiento por Soule no se entiende sin el contexto económico del verano en Sunderland. El club está cerrando la venta del extremo marfileño Simon Adingra y ya ha ingresado una cantidad importante por el traspaso de Eliezer Mayenda a Rennes.

Esas operaciones han liberado margen para ir a por un fichaje de impacto. No se trata de gastar por gastar, sino de transformar salidas en una incorporación que marque diferencia en Europa y en la Premier.

Desde dentro insisten, no obstante, en que el club no perderá de vista las normas financieras de UEFA y de la propia liga inglesa. Cada operación se está estructurando con cuidado, sin poner en riesgo la estabilidad construida en los últimos años.

Blindaje a las piezas clave

Mientras mira al mercado, Sunderland también ha levantado un muro alrededor de su columna vertebral. La postura con el capitán Granit Xhaka y con el centrocampista Noah Sadiki es firme: pese al creciente interés de otros clubes, no están en venta.

El mensaje es claro. No se trata de deshacer lo que funcionó la temporada pasada, sino de reforzarlo. Sumar, no reconstruir.

En ese escenario, Soule aparece como el complemento ideal: alguien capaz de entrar y rendir desde el primer día, pero con edad y proyección suficientes para formar parte del plan a varios años vista.

Una negociación con historia detrás

Ghisolfi confía en que su relación previa con Roma y con el propio jugador pueda acelerar una operación siempre compleja por cifras y competencia. No es habitual que un club del perfil de Sunderland se plante en el mercado con 30 millones de libras sobre la mesa y una propuesta deportiva sólida.

Pero el contexto ha cambiado. El equipo llega a Europa, el proyecto ha ganado credibilidad y el club se siente en disposición de pelear por un talento que, hace no tanto, parecía destinado solo a la élite más cerrada del continente.

Ahora la pelota está en el tejado de Roma, de Soule y de un Sunderland que ha decidido no conformarse con haber vuelto a la escena europea. La pregunta ya no es si el club está preparado para ese salto, sino si se atreverá a rematarlo con un fichaje que cambie su dimensión.