Logotipo completo Tercer Palco

Liverpool acelera por Francisco Trincão ante el asedio de Al-Ahli

El verano en Anfield no es de transición, es de reconstrucción. Otra vez. La dirección deportiva ya maneja una lista larga de nombres y perfiles, porque el objetivo no cambia: volver a armar un equipo capaz de pelear de verdad por la Premier League.

En medio de ese tablero, hay una urgencia que eclipsa al resto: el extremo derecho.

El vacío que deja Salah

La banda derecha del ataque es ahora mismo un problema estructural. La esperanza de parte de la afición de ver a Mohamed Salah dar marcha atrás y quedarse se ha ido diluyendo con el paso de las semanas. El escenario más realista ya no es si se irá, sino cómo se va a reemplazar su impacto.

Hoy, las únicas opciones claras para ese costado son Federico Chiesa y Jeremie Frimpong. Dos nombres importantes, sí, pero con matices: Chiesa podría estar de salida y Frimpong no es, en esencia, un extremo clásico. Victor Muñoz puede ocupar la derecha, pero su mejor versión aparece cuando parte desde la izquierda.

La necesidad de un nuevo atacante diestro no es nueva. Lo que sí es nuevo es el reloj que empieza a correr.

Trincão, entre Lisboa y Arabia

Según la información de A Bola, el Liverpool tiene una ventana muy corta para entrar de lleno en la puja por uno de sus objetivos de largo recorrido: Francisco Trincão.

El escenario es claro. Al-Ahli aprieta fuerte y las negociaciones con Sporting de Portugal ya están en marcha. El club saudí quiere cerrar al delantero, pero intenta rebajar el precio. Sporting, en cambio, se mantiene firme.

El club lisboeta fija el valor del jugador entre 50 y 60 millones de euros. Al-Ahli, cuyo director deportivo es Rui Pedro Braz, arrancó con un primer acercamiento que situó 45 millones sobre la mesa, incluso sin oferta formal. Sporting lo rechazó. La diferencia actual es de apenas 5 millones respecto al mínimo que piden en Lisboa, pero ninguna de las partes cede.

Las conversaciones continúan, a un ritmo más lento que las de Atlético de Madrid por Morten Hjulmand, y se prevé un pulso duro. Al-Ahli ya ha invertido 22 millones de euros en el mediapunta Spertsyan, procedente de Krasnodar, y aun así mantiene un interés “genuino” en el atacante de 27 años.

Mientras tanto, el Liverpool mira la escena desde la distancia. Y esa distancia se puede volver definitiva si no reacciona.

El encaje en el Liverpool de Iraola

Andoni Iraola aterriza en Anfield con una idea de juego que dialoga con lo que construyeron antes Jürgen Klopp y Arne Slot, pero con matices que condicionan el perfil de los fichajes.

El técnico quiere delanteros capaces de romper la última línea, atacar el espacio y caer a banda cuando el juego lo pide. El ejemplo reciente es Eli Junior Kroupi, clave durante la campaña 2025-26 con ese tipo de movimientos agresivos y flexibles.

En ese contexto, nombres como Hugo Ekitike encajarían bien. Alexander Isak, todavía mejor. Pero las alas del ataque, para Iraola, no son solo una cuestión de desborde y velocidad: sus extremos deben producir goles y también fabricarlos.

Ahí entra Trincão.

La pasada temporada firmó 13 goles y 18 asistencias, un registro que lo presenta como algo más que un simple regateador de banda. Es un generador de juego, un finalizador secundario y un socio constante para el punta. Además, es zurdo. Para un Liverpool que busca una transición ordenada tras Salah, ese detalle pesa: el perfil de extremo zurdo a pie cambiado, con capacidad para pisar área y decidir partidos, es exactamente lo que el club intenta no perder.

Una decisión que no admite demora

Liverpool sabe lo que quiere, pero el mercado no espera. Mientras Al-Ahli avanza, Sporting mantiene su precio y el margen de negociación se estrecha, en Anfield deben responder a una pregunta simple y brutal: ¿vale Trincão lo suficiente como para entrar ya en la pelea?

Porque el tiempo no juega a su favor. El club necesita definir cómo va a lucir su ataque esta temporada: quién rompe al espacio, quién fija centrales, quién crea desde fuera y quién asume el peso goleador que durante años llevó el egipcio.

Trincão encaja en el dibujo, en la idea y en la urgencia. El hueco en la derecha está abierto. El mercado, también. Lo que no está claro es cuánto tardará en cerrarse la última puerta para fichar a uno de los objetivos que el Liverpool lleva demasiado tiempo mirando desde lejos.