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Roberto De Zerbi transforma Tottenham con fichajes clave

Roberto De Zerbi no ha llegado a Tottenham para hacer retoques. Ha llegado para desmontar y volver a armar el equipo. Y el verano apenas ha comenzado.

Primero, el italiano apuntaló la base: Marcos Senesi para el eje de la zaga, Andy Robertson para el lateral izquierdo, Martin Dubravka bajo palos y Jan Paul van Hecke como otro central de confianza. Cuatro movimientos que ya dibujaban una defensa nueva. Pero el verdadero giro de guion estaba reservado para el corazón del campo.

Ahora el terremoto ha alcanzado el centro del tablero.

Tottenham ha cerrado sus quinto y sexto fichajes del verano con dos mediocentros de alto perfil: Mateus Fernandes, procedente de West Ham United, y Sandro Tonali, desde Newcastle United. Dos nombres grandes para un proyecto que quiere jugar a lo grande.

El motor del 4-2-3-1

De Zerbi vive del 4-2-3-1. No es un dibujo decorativo: es la estructura sobre la que levanta un fútbol reconocible, agresivo y dominante. Con Fernandes y Tonali, el doble pivote de los Spurs se rehace de una sola tacada.

El técnico utilizó sus primeros siete partidos de Premier League simplemente para evitar el desastre del descenso. Aparcó su libreto, sobrevivió y tomó notas. Ahora empieza el verdadero experimento.

Su historial es claro. Sus equipos, en Brighton & Hove Albion y en Marseille, han mezclado la posesión paciente con una presión alta asfixiante y cambios de ritmo brutales hacia un juego directo. El rasgo táctico que mejor los definió tiene un nombre ya asociado a él: “press-baiting”. Salir jugando desde atrás, con patrones milimétricos, invitando al rival a ir arriba… y, cuando este muerde el anzuelo, golpear a la espalda como si fuera un contraataque de libro.

Ese cóctel de control y verticalidad aleja definitivamente a Tottenham de la etapa de Thomas Frank y lo devuelve a un territorio más cercano al atrevimiento que se vio con Ange Postecoglou. No es una copia, pero sí una línea de continuidad: fútbol intenso, valiente, con balón y sin él.

Los datos respaldan esa sensación. El Tottenham de Postecoglou 2023/24 y el Brighton de De Zerbi 2022/23 se movieron en parámetros muy similares en velocidad directa hacia portería y número de pases por secuencia. Equipos capaces de acelerar en dos toques o de tejer ataques largos sin perder filo.

Para sostener eso, el entrenador necesita mediocentros con piernas, carácter y técnica. Jugadores que dominen la posesión bajo presión, que jueguen de primera cuando el rival aprieta y que, en cuanto el ritmo sube, encuentren pases verticales que rompan líneas. En Brighton tuvo a Alexis Mac Allister y Moises Caicedo. Ahora, en el norte de Londres, la misión recae en Mateus Fernandes y Sandro Tonali.

Por qué encajan Tonali y Fernandes

Al comparar a Fernandes y Tonali con los mediocentros más utilizados por los Spurs en la 2025/26, la lógica del mercado de Tottenham se vuelve evidente.

El sello de De Zerbi está en la intensidad sin balón. Presionar alto, morder, provocar pérdidas cerca del área rival. De ahí que Conor Gallagher fuera tan importante como mediapunta en el tramo final de la pasada temporada: su energía era el primer disparo de la trampa.

Las cifras de la Premier League 2025/26 sitúan a Tonali y Fernandes en una zona muy codiciada: jugadores que generan muchas recuperaciones y “high turnovers”, esas posesiones ganadas en juego abierto a menos de 40 metros de la portería contraria. Justo lo que pide un equipo que quiere vivir instalado en campo rival.

Con balón, el retrato es igual de contundente. En los gráficos de pases completados hacia el último tercio y precisión en el pase, ambos se sitúan por encima de la mayoría de centrocampistas de la liga, incluidos los que más minutos tuvieron con los Spurs el curso pasado. Seguridad en la circulación, pero siempre con intención de avanzar.

La tabla comparativa lo deja aún más claro. En pases completados al último tercio por 90 minutos, Tonali (13,24) y Fernandes (10,30) superan o igualan a casi todos los mediocentros de Tottenham: Sarr (9,96), Gray (6,57), Palhinha (5,53), Bentancur (7,56). En pases hacia adelante, Tonali (16,81) y Fernandes (12,65) se mueven en cifras muy próximas a las de la pareja dorada de Brighton 2022/23: Mac Allister (14,16) y Caicedo (15,62). También mantienen un nivel alto en precisión de pase en juego abierto y en posesiones ganadas en el último tercio.

No es solo que mejoren lo que había. Es que se acercan al molde que ya funcionó con De Zerbi en la élite inglesa.

Dos roles, una misma idea

Mateus Fernandes es, sobre todo, un generador. Un centrocampista creativo, capaz de cambiar el juego con un envío largo, filtrar un pase al espacio o romper una línea con conducción. Se mueve más cerca del perfil de un “10” que del mediocentro obrero que Tottenham conocía.

Sus números de producción ofensiva lo respaldan. En la 2025/26, Fernandes creó 32 ocasiones y completó 31 intentos de regate. Ningún mediocentro de los Spurs se le acerca: Sarr se quedó en 11 ocasiones creadas, Gray en 8, Palhinha en 8, Bentancur en 10. Tonali, por su parte, firmó 37 ocasiones generadas y 48 intentos de regate, un volumen que habla de un mediocentro mucho más proactivo de lo que su etiqueta de “destructor” podría sugerir.

Hay un matiz importante: Fernandes jugó en un West Ham que terminó descendiendo y que vivió a la defensiva gran parte del año. Si en ese contexto ya ofreció ese nivel de creatividad, es razonable esperar que, en un equipo de propuesta dominante como el de De Zerbi, sus cifras ofensivas crezcan todavía más.

Sandro Tonali encarna el otro rol del doble pivote. Es el equivalente al Caicedo de aquel Brighton: el mediocentro que destruye, roba, barre, pero que no se limita a entregar el balón al compañero más cercano. Su referencia se acerca a perfiles como Joao Palhinha o Rodrigo Bentancur, aunque con una mentalidad más agresiva con el balón en los pies.

Sus estadísticas de pases hacia adelante y entradas en el último tercio muestran a un jugador que no se conforma con el pase de seguridad. Gana duelos, recupera alto y, cuando la jugada lo permite, acelera el juego con envíos verticales. Es el tipo de mediocentro que convierte una recuperación en medio campo en una ocasión de gol en cuestión de segundos.

Urgencia, carácter y una nueva identidad

Más allá de los números, hay una cuestión de tono. De sensación. Tonali y Fernandes encarnan exactamente la urgencia y el empuje que De Zerbi quiere imprimirle al Tottenham.

Son futbolistas que no se esconden en partidos grandes, que aceptan el riesgo de jugar bajo presión, que entienden que el plan consiste en atraer al rival para luego castigarlo. Entran en un vestuario que llevaba tiempo buscando una identidad clara en el centro del campo y que ahora, por fin, parece tener un eje definido.

Con una defensa prácticamente renovada y un doble pivote construido a la medida de su entrenador, el Tottenham de De Zerbi empieza a tomar forma. Falta ver cómo encajarán las piezas en la Premier, qué margen de adaptación necesitarán Tonali y Fernandes y cuánto tardará el equipo en interiorizar el “press-baiting” como reflejo automático.

La dirección, sin embargo, está marcada: un Tottenham más valiente, más agresivo, más vertical. Y con un centro del campo dispuesto a agarrar el toro por los cuernos para devolver al club a un fútbol que no se conforma con sobrevivir.