Mohamed Salah: futuro incierto entre Arabia Saudí, MLS y Europa
Mohamed Salah vivió el martes una noche que resume a la perfección el punto exacto en el que está su carrera: todavía decisivo, todavía temible, pero ya con la sensación de epílogo cercano. Marcó y lideró a Egipto en un duelo épico de Copa del Mundo ante Argentina, llegó a ir 2-0 arriba a falta de poco más de diez minutos… y acabó eliminado con un 3-2 cruel, rematado por un gol de Enzo Fernández en el tiempo añadido.
Al mismo tiempo, lejos del ruido del estadio, sonaban teléfonos. Y no precisamente para hablar del partido.
Un símbolo libre en el mercado
Salah es, por primera vez en casi una década, agente libre. Su salida de Liverpool al final de la pasada temporada cerró un ciclo de nueve años en los que se convirtió en el tercer máximo goleador histórico del club y en uno de los rostros más reconocibles de la Premier League moderna.
Ya no hay traspaso, solo salario y proyecto. Y ahí es donde el mercado se agita.
Según reveló Fabrizio Romano en su canal de YouTube, el egipcio vuelve a estar en el centro de la escena. No por rumores vagos, sino por contactos concretos.
Arabia insiste, la MLS se suma a la puja
Arabia Saudí nunca lo perdió de vista. Romano recordó que el interés saudí viene de largo: “En Arabia siempre quisieron a Mo Salah. Desde hace dos o tres años, Mo Salah ha sido un objetivo prioritario”, explicó el periodista.
No es un capricho de última hora. El recuerdo del intento de Al-Ittihad, que llegó a presentar una oferta de 150 millones de libras en el último día de mercado hace tres veranos, sigue fresco en la memoria del fútbol europeo. Entonces, Liverpool cerró la puerta. Ahora, con el jugador libre, esa barrera ha desaparecido.
Esta vez, además, no solo llama Arabia. Romano detalló que también desde la MLS se han producido “llamadas” para conocer de primera mano la situación de Salah. No hay propuestas oficiales sobre la mesa en el relato del periodista, pero sí un interés claro y organizado desde Estados Unidos, que ve en el egipcio otro posible gran imán global tras la llegada de figuras como Lionel Messi.
El escenario es sencillo de describir y complejo de decidir: MLS o Arabia Saudí ofrecen proyectos donde Salah sería estrella absoluta, escaparate mundial y, sobre todo, receptor de un contrato gigantesco.
El peso del salario y la duda europea
El factor económico no es un detalle menor. En Liverpool, Salah cobraba en torno a 400.000 libras semanales, una cifra al alcance de muy pocos clubes en el planeta. Incluso sin traspaso, mantener un salario de ese calibre reduce de manera drástica la lista de candidatos en Europa.
Ahí se abre la gran incógnita deportiva. A sus 34 años, Salah puede mirar atrás y ver un palmarés sólido y un legado indiscutible en Anfield. Pero también puede mirar su propio físico, su impacto reciente y preguntarse si de verdad ha llegado la hora de “semi-retirarse” en ligas menos exigentes o si aún le queda una última batalla en la élite europea.
Romano no habló de ofertas concretas de clubes del viejo continente ni de acuerdos avanzados. Solo dejó claro que, tras el Mundial, llegará el momento de sentarse con su agente, Ramy Abbas, y poner orden a todas las opciones. Tiempo habrá, insistió, para decidir el futuro.
El vacío que deja en Liverpool
Mientras tanto, en Liverpool se asimila una realidad que parecía lejana hace solo unos años: el equipo empezará la nueva temporada sin Salah en la banda derecha, sin ese número 11 que se convirtió en sinónimo de desborde, diagonales letales y goles en noches grandes.
No es solo una cuestión táctica. Es identidad. Es el final de una era que empezó con dudas y terminó con Champions, Premier y un egipcio convertido en leyenda del club.
Salah, por su parte, se toma ahora un respiro tras la eliminación dolorosa con Egipto. Descanso merecido, pero también cargado de preguntas.
¿Elegirá el oro saudí y un campeonato que sigue fichando nombres de impacto? ¿Se dejará seducir por el proyecto global y el escaparate mediático de la MLS? ¿O sorprenderá alargando su historia en la élite europea, aunque eso implique renunciar a parte del salario que ha tenido hasta ahora?
Su próximo movimiento no será solo un fichaje más. Marcará el tono del tramo final de una carrera que ya pertenece a la historia reciente del fútbol. Y, esta vez, la decisión está completamente en sus manos.






