Lionel Messi descansará ante Jordania: decisión de Scaloni
Lionel Scaloni tomó una decisión que pesa más por el nombre propio que por el contexto: Lionel Messi empezará en el banquillo este sábado ante Jordania. El seleccionador lo confirmó sin rodeos en la conferencia de prensa previa al partido.
“Leo irá al banco”, dijo. “Voy a esperar para dar el once definitivo, pero Leo va a entrar después”.
Argentina llega a este cierre de fase de grupos con los deberes hechos. Seis puntos, cinco goles a favor, todos firmados por Messi, y el primer puesto del Grupo J asegurado antes de saltar al césped del Dallas Stadium. El duelo ante Jordania no define nada en la tabla, pero sí marca un punto clave en la gestión física y emocional de un equipo que sueña con repetir corona mundial.
Un respiro para el goleador histórico
Messi cumplió 39 años el miércoles. Si no jugara ni un minuto, afrontaría 11 días sin competencia oficial antes del cruce de octavos de final del 3 de julio, en Miami, ante el segundo del Grupo H, con Cabo Verde como rival más probable según proyecciones estadísticas. Scaloni no quiere tanto parate, pero tampoco un desgaste innecesario.
El capitán llega con cinco goles en dos partidos y ya es el máximo artillero de la historia de la Copa del Mundo, con 18 tantos. Un registro monumental que no lo ha blindado del cansancio. Después de su doblete ante Austria, cuando rompió el récord, dejó escapar una frase reveladora en la zona mixta: estaba demasiado fatigado incluso como para elegir su gol favorito en los Mundiales. “No puedo pensar ahora. Estoy demasiado cansado”, admitió.
No hizo falta más para entender la lectura del cuerpo técnico. Con el boleto a octavos en el bolsillo y un torneo largo por delante, este partido ante Jordania se presenta como la ventana perfecta para darle aire al 10. Puede que no haya otra.
La hora de los que esperan
Scaloni, sin embargo, no planteó la rotación solo como un respiro para su estrella. La presentó como un acto de justicia interna. Hay futbolistas que todavía no han sumado un minuto y el seleccionador siente que les debe algo.
Entre ellos están Valentín Barco, Giovani Lo Celso, Flaco López, Exequiel Palacios, Marcos Senesi, Guiliano Simeone y Leonardo Balerdi, además de los arqueros suplentes Juan Musso y Gerónimo Rulli. Nombres que empujan fuerte en los entrenamientos y que sostienen, puertas adentro, el nivel competitivo de la campeona del mundo.
“El gran mérito de todo lo que se ha hecho es de los chicos que siempre están y entrenan al máximo”, subrayó Scaloni. “Creo que cuando hay oportunidad, hay grandes jugadores que también merecen entrar. Y la idea es que el equipo juegue de la misma manera”.
El mensaje es nítido: la camiseta no se negocia, la forma tampoco, aunque falte Messi de inicio.
Tagliafico, sin dudas sobre Messi ni sobre el equipo
Nicolás Tagliafico, uno de los referentes silenciosos del vestuario, también puso en palabras el momento del capitán. Lo ve en plenitud.
“En Leo se ve todo; está exactamente al mismo nivel que en 2022, o incluso mejor”, afirmó el lateral izquierdo. “Él lo está disfrutando, y nosotros lo estamos disfrutando también”.
Pero el defensor no se quedó solo en la figura de Messi. Habló de un grupo que mantiene la sintonía fina pese al paso del tiempo y al peso del título.
“Creo que el equipo está trabajando con la misma armonía de antes, y ojalá las cosas se vayan dando; no tenemos que ponernos presión”, explicó. Y dejó claro que, aunque la clasificación esté asegurada, no hay margen para la relajación: “No podemos bajar la guardia, no podemos relajarnos, aunque ya estemos clasificados”.
Argentina quiere cerrar la fase de grupos con puntaje ideal. Es cuestión de hábito, de cultura competitiva, de respeto por la camiseta y también por el rival, aunque Jordania llegue ya eliminada tras caer ante Austria y Argelia.
Sin concesiones al rival
A Scaloni le preguntaron si habría tomado la misma decisión de rotar tanto ante un rival, en teoría, más poderoso. La respuesta fue tajante.
“No”, dijo, pero no para rectificarse, sino para remarcar el principio. “Sería una manera completamente irrespetuosa de tomar esa decisión”.
Es decir: el plan no cambia según el nombre del equipo de enfrente. Cambia según las necesidades de Argentina y el estado de sus futbolistas. Y ahora mismo, la prioridad es administrar fuerzas sin desnaturalizar la identidad de juego.
Un equipo preparado para jugar sin su 10… y con él fresco
Hay otro punto de fondo que sostiene la apuesta del entrenador: esta Argentina está construida para sobrevivir —y competir— incluso cuando Messi no está en el césped desde el primer minuto. Hay profundidad, alternativas, recursos. Cuanto más rueden los que menos han jugado, mejor llegará el plantel al tramo decisivo.
El desafío, entonces, será doble ante Jordania: mantener el nivel sin su faro habitual y, al mismo tiempo, darle al capitán el descanso justo, sin desconectarlo del ritmo del torneo.
Si el sueño es volver a levantar la Copa del Mundo, el camino también se escribe en noches como esta, cuando la gran estrella mira el inicio desde el banco y el resto del plantel debe demostrar que está listo para sostener el peso de una campeona que no quiere vivir solo del brillo de su 10.





