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Marcus Rashford y su papel clave en el Mundial de Inglaterra

Marcus Rashford llega a su tercer Mundial en un punto muy distinto de su carrera. Ya no es el chico de Manchester que cargaba con el peso de un club en reconstrucción, sino el extremo cedido por Manchester United que se ha reinventado en el Barcelona y que aterriza en la selección con brillo propio.

Catorce goles, catorce asistencias, un título de LaLiga decidido con un golpeo de falta directa ante el Real Madrid y una sensación clara: Rashford vuelve a jugar con libertad. Y eso, para Theo Walcott, cambia el panorama de Inglaterra.

“Elijo fijarme en él”

En el programa Live Show, emitido en la app oficial de la selección inglesa, Walcott no dudó en centrar el foco: “Estoy realmente contento por Marcus Rashford. Cuando miro a toda la plantilla, me centro en él”.

El exinternacional sabe lo que es llegar joven a una Copa del Mundo: fue convocado para el Mundial de 2006 con solo 16 años. Y reconoce en Rashford algo que valora especialmente: el riesgo.

“Se arriesga, se arriesgó yendo al extranjero y ha sido recompensado por ello. Estoy contento por él, creo que va a tener un verano realmente importante y podemos apoyarnos en él”, subrayó.

Rashford, de 28 años, ha sido incluido por Thomas Tuchel en una lista de 26 jugadores que viajarán a Estados Unidos este verano, después de haber estado también en 2018 y 2022. Llega con experiencia, pero también con algo que Walcott considera clave en este momento de su carrera.

“Tiene mucha experiencia y es emocionante, ha recuperado esa libertad en su juego, así que tengo muchas ganas de ver cómo se desarrolla en ese escenario”, añadió el exdelantero.

Un mediocampo que ilusiona

A su lado, en el mismo programa, Daniel Sturridge aportó otra mirada. El exdelantero, mundialista en Brasil 2014 con el equipo de Roy Hodgson, se detuvo en la zona que suele marcar el ritmo de los grandes torneos: el mediocampo.

La lista incluye a Kobbie Mainoo, Jordan Henderson, Jude Bellingham, Elliot Anderson, Declan Rice, Morgan Rogers y Eberechi Eze. Nombres con peso, otros emergentes, todos con historias recientes potentes.

“Hay grandes historias en todas partes, pero es una selección increíble y hay que darle crédito al seleccionador por apostar por lo que cree que es mejor”, señaló Sturridge.

La trayectoria de Mainoo es un ejemplo claro de esa apuesta. “Kobbie Mainoo estaba fuera del radar en Manchester United y ha trabajado para volver a entrar, así que estoy muy contento por él”, dijo. Trabajo silencioso, recompensa visible.

Rogers llega con un trofeo europeo bajo el brazo. “Morgan Rogers acaba de levantar una Europa League, así que llegará lleno de confianza. Hendo (Jordan Henderson) aporta esa experiencia, esa mentalidad. Es un mediocampo realmente emocionante”, remató Sturridge, mezclando el entusiasmo por el talento joven con el respeto por los veteranos.

Una defensa con historias tardías

En la zaga, el relato se vuelve casi romántico con el caso de Dan Burn. A los 34 años, el central del Newcastle tendrá por fin la oportunidad de sumar más internacionalidades y estrenarse en una Copa del Mundo.

Burn se une a Ezri Konsa, John Stones, Marc Guehi, Jarrell Quansah, Tino Livramento, Nico O’Reilly, Djed Spence y Reece James en una línea defensiva en la que abundan los debutantes mundialistas.

Para Walcott, ahí también hay un hilo que engancha. “Burn es una gran historia. Aporta energía, química y conexión con todos los jugadores. Para muchos de esa línea defensiva será su primer Mundial y la defensa ha estado brillante en la fase de clasificación”, recordó.

El liderazgo de John Stones aparece como ancla entre tanta novedad. “Estoy contento también por John Stones, será el jugador del que muchos puedan aprender, porque llega con experiencia mundialista. Es una línea muy interesante, con mucha juventud, y eso es fantástico de ver”, cerró Walcott.

Rashford liberado en Barcelona, un mediocampo cargado de talento y personalidad, una defensa que mezcla veteranía tardía y primeras veces. La lista está hecha. El escenario, preparado. Ahora falta saber si este verano, del que Walcott espera tanto, coloca por fin a esta generación en el lugar que lleva años persiguiendo.