Liverpool se posiciona para fichar a Bradley Barcola tras decisión de Aston Villa
Aston Villa abre la puerta y Liverpool ve despejado el camino hacia Bradley Barcola. Todo, por una decisión de mercado que se está cocinando en el norte de Londres.
Según informó Fabrizio Romano, Aston Villa ya trabaja en la incorporación de un “nuevo extremo top” ante la previsión de que Arsenal apriete de verdad por Morgan Rogers. El movimiento, en apariencia menor dentro del ruido del mercado, puede acabar siendo clave para el plan ofensivo de Andoni Iraola.
Arsenal acelera por Morgan Rogers
Romano detalló en X que Arsenal está preparado para “acelerar” por Rogers, objetivo prioritario para reforzar las bandas. Las conversaciones con el entorno del jugador ya se encuentran en fase avanzada y el club londinense mantiene este fichaje separado del caso de Christos Tzolis, al que también tiene en su radar. La idea, recalca el periodista italiano, siempre fue ir a por ambos.
Lo significativo para Liverpool está en el matiz que llega después: no hay conversaciones abiertas entre Arsenal y Paris Saint-Germain por Bradley Barcola. Ni contactos, ni negociaciones. El foco de los de Mikel Arteta está en Rogers.
Ahí se abre una rendija que en Anfield puede convertirse en autopista.
Barcola, vía libre… pero a precio de gigante
Con Arsenal mirando hacia Birmingham y no hacia París, el club que queda mejor posicionado para lanzarse a por Barcola es Liverpool. El francés, zurdo que parte desde la izquierda y con un perfil ideal para el juego vertical de Iraola, es uno de los grandes objetivos ofensivos del verano.
No será barato. Desde el entorno de la operación se insiste en que PSG solo se sentará a negociar por una cifra muy alta, acorde a su condición de campeón de Europa y a la edad y proyección del atacante. El mensaje es claro: quien quiera a Barcola tendrá que pagar.
Y ahí entra en juego la paciencia de Liverpool.
La espera de Liverpool y el gran interrogante
Hasta la fecha, el único movimiento relevante de los reds en este mercado ha sido la llegada de Victor Munoz. El resto ha sido silencio, seguimiento, reuniones… y mucha espera. El Mundial en curso ha complicado operaciones, sí, pero la sensación que flota alrededor del club es otra: todo gira en torno a Barcola.
En los despachos de Anfield saben que no pueden lanzarse a por otros objetivos sin tener claro primero el coste real de sacar al francés de París. El riesgo es evidente: aguantar semanas, quizá meses, pendiente de una cifra que, si se dispara por encima del límite marcado por la dirección deportiva, puede dinamitar el plan.
Si al final Liverpool se retira porque el precio es inasumible, el escenario sería preocupante. Quedaría mucho trabajo por hacer antes del 1 de septiembre y menos margen para maniobrar con calma. Demasiado tiempo invertido en una operación que nunca estuvo realmente a tiro sería un lujo que un club en plena reconstrucción no puede permitirse.
Por eso la gran cuestión ahora es otra: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Liverpool por Bradley Barcola, sabiendo que, por primera vez en este verano, la carretera hacia el francés parece despejada?






