Investigación sobre la muerte de Maddy Cusack en suspenso
La investigación sobre la muerte de la centrocampista de Sheffield United Maddy Cusack ha vuelto a quedar en suspenso, casi tres años después de su fallecimiento el 20 de septiembre de 2023, con solo 27 años. El proceso, que debía estar ya en su recta final, se ha topado de nuevo con el freno burocrático y jurídico. Y la familia sigue esperando respuestas.
La coronera explicó al tribunal que la vista no se reanudará hasta, como pronto, el 7 de diciembre, y pidió disculpas a los allegados de la jugadora. No es un retraso menor: el caso había acumulado ya ocho jornadas completas de testimonio desde que la audiencia arrancó el 29 de junio, y estaba previsto que este viernes se escucharan las últimas pruebas antes de que la magistrada regresara al tribunal forense de Chesterfield el 27 de julio para hacer públicas sus conclusiones.
Nada de eso ocurrirá en esas fechas. El motivo, según se entiende, está en la presentación de nueva documentación que ha obligado a reabrir líneas de interrogatorio que parecían cerradas.
La presión documental ha cambiado el guion. La coronera comunicó que era necesario volver a citar a declarar a dos figuras clave del club en el ámbito médico: el exdoctor del equipo, el doctor Basu, y la exfisioterapeuta Francesca Carr. Ambos deberán ampliar su testimonio a la luz de la información adicional que ha llegado al expediente.
No es el único nombre sobre la mesa. La jueza pidió también al abogado de Basu que facilite los datos de contacto del antiguo asistente de fisioterapia de Sheffield United, Sean Bowskill, porque el tribunal podría requerir igualmente su comparecencia.
El calendario del caso se ha ido rompiendo una y otra vez. Es la segunda vez en 2026 que se aplaza la investigación. En teoría, el proceso debía comenzar el 5 de enero, pero ese día se decidió retrasarlo hasta el 29 de junio. La razón: la familia había recibido 699 páginas de nuevas pruebas procedentes de Sheffield United apenas diez días antes de Navidad, un volumen y un momento que los abogados de los Cusack calificaron entonces de “totalmente inaceptable”.
El club respondió con firmeza. En enero, los representantes legales de United aseguraron que la entidad “rechaza de forma absoluta cualquier sugerencia de incumplimiento”, y la propia coronera dio la razón al club en un punto clave: consideró que había cumplido con la entrega de documentación en orden cronológico. Aun así, el caso ya había sufrido varios aplazamientos en 2025, en parte por el debate legal sobre el alcance que debía tener la investigación.
Desde el 29 de junio, el tribunal ha ido reconstruyendo la figura de Maddy Cusack tanto en lo personal como en lo profesional. Varias voces han coincidido en un mismo retrato: era “Miss Sheffield United”, la “chica del póster” del equipo femenino, una presencia carismática y muy visible en el club. La han descrito como una persona “alegre, encantadora”, alguien que irradiaba energía en el vestuario y hacia fuera.
Por la sala han pasado sus padres, cuatro excompañeras, su médico de cabecera y el doctor del club, además de otros miembros del personal de Sheffield United. Cada uno ha añadido una pieza más a un relato que, pese al volumen de testimonios, sigue sin un cierre definitivo.
El retraso de esta semana también altera la lista de comparecientes prevista. La responsable de recursos humanos del club, Vicki Anderson, debía declarar este jueves, igual que el responsable de integridad de la Football Association, David Matthews. La FA abrió su propia investigación tras la muerte de Cusack; sus conclusiones no se han hecho públicas, pero sí se han puesto a disposición de la coronera.
La familia aguarda, el fútbol inglés observa y el caso se adentra en otro paréntesis. Las próximas declaraciones médicas y la posible entrada en escena de nuevos testigos marcarán si, por fin, este largo proceso empieza a acercarse a la verdad o si el calendario vuelve a romperse una vez más.






