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Giovanni Malagò y el futuro de la Azzurra: Paolo Maldini en la mira

Giovanni Malagò ya tiene el poder y, sobre todo, una misión. El nuevo presidente de la FIGC ha sido elegido con casi el 69% de los votos y aterriza en Coverciano con un mandato inequívoco: reconstruir la selección, devolver la confianza perdida y sentar las bases de un ciclo ganador.

No hay tiempo para el rodaje. Italia viene de años de golpes deportivos y de una identidad difusa. Malagò lo sabe y por eso sus primeras decisiones serán quirúrgicas: elegir al nuevo seleccionador y al director técnico que marcará la línea futbolística de la Azzurra.

Ahí aparece un nombre que por sí solo cambia el clima de cualquier reunión: Paolo Maldini.

Maldini, el símbolo que puede convertirse en arquitecto

Según coinciden Gazzetta y Corriere della Sera, Maldini ya ha sido contactado para valorar su posible nombramiento como director técnico de la selección. No es un simple guiño. Es la idea de entregar el proyecto nacional a una figura que encarna autoridad, prestigio internacional y una visión moderna del juego.

La imagen de Maldini en la banda, serio, atento, durante un Empoli–Milan en el Stadio Carlo Castellani en octubre de 2022, no es solo una postal de Serie A. Es el retrato de un dirigente que, tras una carrera legendaria como capitán rossonero, demostró también capacidad de gestión y construcción deportiva en los despachos.

Ahora su nombre entra de lleno en el debate sobre el futuro de Italia. No se trata de nostalgia. Se trata de liderazgo.

El plan Malagò: reconstrucción total

Malagò llega a la FIGC con el peso de otro gran desafío a sus espaldas: la presidencia del comité organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Un gestor acostumbrado a proyectos de largo recorrido, a manejar presiones políticas y mediáticas, y a convivir con la exigencia máxima.

Ese perfil encaja con el momento de la selección. Italia necesita algo más que un cambio de entrenador. Necesita una estructura, una idea clara desde la base hasta la absoluta, una figura que marque la línea técnica y deportiva. El nuevo presidente lo ha dejado claro con su hoja de ruta: reconstruir, restaurar credibilidad, volver a competir al máximo nivel.

El nombramiento del seleccionador será el foco inmediato. Pero la elección del director técnico puede definir el rumbo de toda una generación.

Un debate que ya incendia Italia

El simple hecho de que Maldini esté en la conversación agita al entorno del calcio. Su posible llegada al staff de la selección se percibe como un movimiento de impacto, un gesto fuerte de la nueva FIGC hacia un proyecto reconocible, con un rostro que nadie discute.

Un ex capitán que ha levantado Champions, que conoce los vestuarios más exigentes del mundo y que, como directivo, ha vivido el día a día de un club de élite. Ese es el perfil que Malagò tiene sobre la mesa.

La reconstrucción de Italia ya ha empezado. La pregunta ahora es si Paolo Maldini aceptará ser algo más que un símbolo y se convertirá en el arquitecto del nuevo proyecto azzurro.

Giovanni Malagò y el futuro de la Azzurra: Paolo Maldini en la mira