Fichajes de Manchester United y Liverpool en la Premier League
El fichaje soñado del United brilla… mientras el peor negocio del curso lleva el sello del Liverpool
En una Premier League que gastó sin medida, un informe ha puesto nombres y apellidos a los grandes aciertos y a los auténticos desastres del mercado. En esa radiografía, Manchester United y Liverpool aparecen en extremos opuestos del mapa: los de Old Trafford con sus apuestas bien colocadas en la parte alta, los de Anfield marcados por un fichaje calificado directamente como “catastrófico”.
United acierta… y mira a un top-10 del ranking
El estudio, elaborado por The Athletic y que ordena los 189 fichajes realizados por clubes de la Premier la pasada temporada, deja en buen lugar al Manchester United. Sus cuatro incorporaciones de peso entran en el top-40 de la lista, un dato que contrasta con la sensación de caos que a menudo rodea al club en los mercados recientes.
- Matheus Cunha aparece en el puesto 40.
- Bryan Mbeumo, en el 38.
- Benjamin Sesko se cuela en el 29.
- Senne Lammens, sorprendentemente, escala hasta un notable noveno lugar.
Todos ellos, según el informe, firmaron campañas de debut sobresalientes en Old Trafford, aportando gol, energía y fiabilidad en un equipo que necesitaba renovar su columna vertebral.
Pero el nombre que más llama la atención no es ninguno de ellos, sino el que ocupa el octavo lugar del ranking: Mateus Fernandes. El centrocampista portugués, actualmente en el West Ham tras llegar desde Southampton por 40 millones de libras, se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios del United para el próximo verano.
Su temporada ha sido una rareza luminosa en un West Ham que acabó descendiendo. Mientras el equipo se desmoronaba, Fernandes asumió el timón tras la salida de Lucas Paquetá en enero y se erigió en el cerebro del juego. El veredicto de The Athletic es contundente: entradas, duelos, recuperaciones, golazos lejanos, pases que rompen líneas… el portugués lo hizo casi todo.
Con el club del London Stadium obligado a reajustarse a la vida en la segunda categoría, la venta de su gran activo parece inevitable. TEAMtalk asegura que en West Ham tasan ahora a Fernandes en unos 80 millones de libras, una cifra alta pero matizada por el descenso, que debilita la posición negociadora de los londinenses.
En Old Trafford, el interés es real. El detalle romántico añade un punto más a la historia: el ídolo de Mateus Fernandes es el actual capitán del United, Bruno Fernandes. Las fuentes consultadas por TEAMtalk señalan que el jugador “encantado” se vería vistiendo de rojo; el acuerdo personal no sería un obstáculo. La verdadera cuestión está en otro lado: cuánto estará dispuesto a pagar el United y hasta dónde cederá un West Ham que sabe que, deportivamente, ya no puede retener a su estrella.
Liverpool rompe la hucha… y se quema
Mientras el United presume de equilibrio, el informe dibuja un panorama mucho más incómodo para el Liverpool. El club de Anfield rompió su propio récord de gasto dos veces en la misma ventana: 116 millones de libras por Florian Wirtz y 125 millones por Alexander Isak. Dos apuestas de enorme calibre que debían marcar una nueva era.
La realidad ha sido mucho más áspera. Wirtz apenas se cuela en el top-100 del ranking, en el puesto 97. Isak, castigado por las lesiones y sin continuidad, cae hasta el lugar 172 de 189, un dato demoledor para un fichaje de ese tamaño económico.
- Entre las llegadas, el mejor valorado es Milos Kerkez, situado en el puesto 49,
- con Hugo Ekitike justo detrás en el 50.
- Giorgi Mamardashvili aparece en el 73,
- Freddie Woodman en el 89,
- Jeremie Frimpong se desploma hasta el 119
- y Giovanni Leoni, lastrado por una rotura de ligamento cruzado en su debut, queda relegado al 143.
El contraste con el líder del ranking es brutal. El número uno lo ocupa Granit Xhaka, que ha liderado a un sorprendente Sunderland hasta la clasificación para la Europa League en su primera temporada tras el ascenso. Una historia de éxito rotundo.
En el extremo opuesto, en el último lugar, el 189, aparece un movimiento que implica de lleno al Liverpool: la cesión de Harvey Elliott al Aston Villa. The Athletic no se anda con rodeos y la define como “un acuerdo catastrófico para ambos clubes y para el jugador”.
El caso Harvey Elliott, símbolo de un curso torcido
La descripción es dura. Mientras el Aston Villa firmaba una gran temporada, el papel de Elliott quedaba reducido a la mínima expresión. El informe recurre a una metáfora cruel pero gráfica: si Unai Emery era el cerebro del equipo y John McGinn el corazón, Elliott fue el apéndice.
El dato es contundente: solo tres titularidades. Emery, sencillamente, no confió en él. Las negociaciones para cortar la cesión en enero o, al menos, para eliminar la cláusula de obligación de compra —que debía activarse tras 10 partidos y que amenazaba con dispararse después de su novena aparición en marzo— se estrellaron una y otra vez.
El resultado: un jugador de 23 años, talentoso, desaprovechado en un contexto que no le ofreció ni minutos ni continuidad. Un movimiento calificado en el informe como “chapucero”, tanto por la gestión del Liverpool como por la rigidez del Aston Villa a la hora de encontrar una solución intermedia en plena crisis de lesiones.
En un mercado donde cada error se paga caro, el caso Elliott se convierte en un recordatorio incómodo para Anfield: no basta con fichar talento, hay que colocarlo en el ecosistema adecuado. Y cuando eso falla, la factura deportiva y económica se dispara.
Un verano decisivo en Old Trafford
Mientras tanto, en Manchester, la mirada se posa en Mateus Fernandes. The Athletic lo sitúa ya en la élite de los fichajes recientes. West Ham admite que su permanencia es poco realista. El propio jugador ve con buenos ojos un salto a un gigante europeo. Y su admiración por Bruno Fernandes añade un relato fácil de vender a la grada.
La ecuación parece sencilla sobre el papel: un mediocampista total, en plenitud, disponible por un precio elevado pero asumible para un club del tamaño del United, y con un contexto ideal para crecer a la sombra —y al lado— de su referente.
La pregunta es otra. Después de años de inversiones desordenadas, ¿se atreverá el United a ir con todo por un centrocampista que, esta vez sí, parece hecho a medida para mandar en Old Trafford durante la próxima década?






