El Barça busca a Julián Álvarez como heredero de Lewandowski
El futuro de Julián Álvarez se juega en dos frentes. Sobre el césped, el argentino se prepara para una semifinal de Copa del Mundo ante la Inglaterra de Thomas Tuchel. Fuera de él, su nombre se ha convertido en el gran objeto de deseo del mercado. Y en ese tablero, el Barcelona está convencido de ir en cabeza.
El heredero de Lewandowski
En los despachos del club azulgrana hay una idea clara: Álvarez es el elegido para ocupar el hueco que dejó Robert Lewandowski tras su marcha a Chicago Fire en la MLS. No es una opción más. Es la prioridad absoluta para el puesto de nueve.
Hace semanas, el Barça ya se lanzó con una propuesta cercana a las 85 millones de libras para convencer al Atlético de Madrid, actual club del delantero. Desde el Metropolitano, silencio. Ninguna respuesta formal, ni sí ni no. Pero en Barcelona no lo interpretan como una derrota, sino como una negociación que aún no ha empezado de verdad.
El optimismo tiene una base: el propio jugador. Durante una concentración reciente en Estados Unidos, Álvarez dejó claro que quiere salir de la capital española y pidió a su club que se siente a negociar. En el Camp Nou leyeron ese gesto como un mensaje directo: su prioridad es vestirse de blaugrana.
Arsenal y PSG acechan, pero sin golpear más fuerte
No están solos en la carrera. Arsenal, vigente campeón de la Premier League, y Paris Saint-Germain, dueño de la última Champions League, siguen de cerca cada movimiento del argentino.
En Inglaterra, el equipo de Mikel Arteta “sigue cada movimiento” del delantero, según el medio argentino Clarín, preparado para entrar con fuerza si el Barcelona tropieza en las negociaciones. En París, la situación es similar: el nombre de Álvarez figura en la lista de objetivos de los campeones de Europa.
Pero hay un detalle clave: ninguno ha superado la oferta azulgrana. La propuesta del Arsenal se queda por debajo de esas 85 millones de libras. El PSG solo estaría dispuesto a alcanzar esa cifra incluyendo jugadores en la operación, algo que, de momento, no ha tomado forma.
Mientras tanto, desde el entorno del futbolista llega siempre el mismo mensaje: su deseo es jugar en el Barcelona la próxima temporada. Esa preferencia personal sostiene la confianza del club catalán en un mercado lleno de gigantes.
Nueva ofensiva azulgrana
En Barcelona ya preparan el siguiente asalto. Según informaciones desde España, la dirección deportiva trabaja en una nueva oferta mejorada para presentar al Atlético a finales de julio. El montante fijo será similar al de la primera tentativa, pero el club pretende añadir un paquete de variables que eleve la operación y haga más digerible la venta para los rojiblancos.
En el Camp Nou asumen que quizá toque incluir a un jugador en la negociación para desbloquear el acuerdo. Hansi Flick lo sabe, y Joan Laporta está dispuesto a liderar personalmente las conversaciones.
El mensaje interno es claro: el Barça ha puesto sobre la mesa más que Arsenal y PSG, y no piensa eternizar la historia. Hay un calendario deportivo que manda.
El reloj de Flick
Hansi Flick ya ha marcado la línea roja. El técnico alemán quiere a cualquier nuevo fichaje importante integrado antes del inicio de La Liga, fijado para el 23 de agosto. No contempla que una pieza tan decisiva como el delantero centro llegue con el campeonato ya en marcha.
Eso condiciona el margen de maniobra. La nueva oferta no será un cheque en blanco sin fecha. En el club se asume que la situación no puede alargarse más allá de los primeros días de agosto. Si el Atlético sigue sin abrir la puerta, el Barça se verá obligado a girar el volante.
Y ese plan alternativo ya está en marcha. Fuentes del club, citadas por el diario AS, admiten que se trabaja en la sombra por otro delantero de primer nivel internacional. No trasciende el nombre, pero no se trata de un simple parche: es una opción de máximo rango, preparada por si el sueño Álvarez se complica definitivamente.
Álvarez, entre el Mundial y el mercado
Mientras todo esto hierve en los despachos, el protagonista mantiene otra prioridad. Desde su entorno insisten: Julián Álvarez está centrado en la Copa del Mundo con Argentina y no tomará decisiones sobre su futuro hasta que termine el torneo.
Eso significa que el desenlace puede arrastrarse hasta agosto. Un escenario incómodo para un Barcelona que vive entre la necesidad deportiva, la presión económica y la impaciencia de un mercado que no espera a nadie.
Aun así, en el Camp Nou mantienen la misma convicción con la que arrancaron el verano: si nada se tuerce de forma radical, la próxima temporada el nueve que salte al césped lucirá el apellido Álvarez. La pregunta es si el Atlético permitirá que esa convicción se convierta en realidad… o si obligará al Barça a cambiar de rumbo en el último minuto.





