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Žilina remonta a HNK Hajduk Split en la UEFA Europa League

Žilina firmó una remontada de alto valor europeo en el Štadión pod Dubňom, imponiéndose 2-1 a HNK Hajduk Split en la ida de la 1st Qualifying Round de la UEFA Europa League. El 0-1 al descanso obligó al conjunto eslovaco a reajustar su plan, y la respuesta táctica en la segunda parte, acompañada por un cierre lleno de tensión, cambió por completo el guion del cruce.

En términos de secuencia, el partido se decidió en tres momentos clave: el golpe inicial de Hajduk justo antes del descanso, la reacción estructurada de Žilina tras el paso por vestuarios y un desenlace dramático con un gol en propia puerta que volteó el marcador ya en el minuto 90.

En el 45', Alec Van Hoorenbeeck (HNK Hajduk Split) adelantó a los croatas tras una acción trabajada en campo rival, asistido por Šimun Hrgović. El tanto fue posteriormente ratificado por VAR con una revisión de “Goal confirmed” a los 45+3', consolidando el 0-1 con el que se llegó al descanso. En la reanudación, Žilina respondió desde la estructura: en el 52', M. Roginić culminó una combinación ofensiva tras pase de F. Kosa para el 1-1, un gol igualmente revisado y confirmado por VAR en el 54', lo que subraya la finura del desmarque y la posible duda inicial en la acción. Cuando el duelo parecía encaminado a un empate, el minuto 90 trajo el giro definitivo: un gol en propia puerta de D. Melnjak (HNK Hajduk Split), acreditado como tanto de Žilina, estableció el 2-1 final para los locales.

El registro disciplinario fue intenso pero controlado. HNK Hajduk Split acumuló dos amarillas: al 21', Šimun Hrgović vio tarjeta por “Foul”, reflejando la agresividad de los laterales croatas para cortar transiciones; al 30', fue Alec Van Hoorenbeeck quien fue amonestado, también por “Foul”, síntoma de una línea defensiva que tuvo que recurrir al contacto para frenar a los puntas de Žilina. El conjunto eslovaco igualó el conteo de tarjetas: en el 67', Xavier Adang fue amonestado por “Persistent fouling”, un indicador claro de su rol de mediocentro de choque y de la acumulación de intervenciones sobre los mediapuntas rivales; ya en el 90+2', Andrei Florea recibió amarilla por “Foul”, en un contexto de gestión del resultado y duelos divididos en el tramo final. En total: Žilina 2 amarillas, HNK Hajduk Split 2 amarillas, sin expulsiones.

Estructura de los Equipos

Desde el punto de vista estructural, el partido fue un choque de modelos muy definidos. Žilina arrancó con un 3-4-3 de Pavol Stano, con J. Badzgon bajo palos protegido por una línea de tres (T. Paliscak, J. Minarik, A. Narimanidze) y un carrilero adicional, T. Hranica, que desde la tercera línea se proyectaba para ensanchar el campo. En la sala de máquinas, el doble eje X. Adang – M. Kacer, acompañado por K. Bari, buscó equilibrar agresividad sin balón y primera salida, mientras que el tridente ofensivo con F. Kosa, M. Roginić y P. Ilko ofrecía movilidad constante entre líneas.

HNK Hajduk Split, dirigido por Gonzalo Garcia, se organizó en un 4-2-3-1 clásico, con T. Silic en portería, una línea de cuatro atrás (M. Acapandie, M. Skelin, Alec Van Hoorenbeeck, Šimun Hrgović) y un doble pivote R. Pukstas – A. Pajaziti encargado de filtrar juego y proteger la frontal. Por delante, la línea de tres R. Brajkovic – N. Skoko – D. Melnjak se movió por dentro para alimentar al punta M. Sego, que actuó como referencia.

Desarrollo del Partido

El primer tiempo respondió más al plan de Hajduk: bloque medio-alto, capacidad para instalarse en campo rival y castigar a Žilina en los momentos de reorganización defensiva, como evidenció el 0-1 de Van Hoorenbeeck. Sin embargo, el descanso fue el punto de inflexión. Nada más arrancar la segunda parte (46'), Žilina ejecutó su primera corrección: M. Okal (IN) entró por T. Paliscak (OUT), ajustando la línea de tres y dando más frescura y agresividad al carril derecho. Poco después, el 1-1 de Roginić en el 52' reflejó una mejor ocupación de los pasillos interiores: F. Kosa se incrustó entre líneas para recibir y asistir, mientras Roginić atacó la espalda de los centrales.

Las sustituciones posteriores reforzaron esa tendencia. En el 66', doble movimiento local: F. Bzdyl (IN) por M. Kacer (OUT) y M. Fasko (IN) por F. Kosa (OUT), lo que renovó energía en la medular y en el frente de ataque, manteniendo la presión sobre la zaga de Hajduk. En el 72', S. Datko (IN) por P. Ilko (OUT) añadió piernas frescas en la última línea, mientras que en el 82' A. Florea (IN) reemplazó a X. Adang (OUT), cambiando el perfil del mediocentro: menos contención pura, más capacidad para sostener la posesión y lanzar transiciones largas, aunque su amarilla en el 90+2' por “Foul” indica también su implicación defensiva en el cierre del partido.

Hajduk, por su parte, intentó reequilibrar el duelo desde el banquillo, pero sus cambios tuvieron menos impacto estructural. En el 64', D. de Almeida (IN) entró por N. Skoko (OUT), buscando más claridad en la mediapunta. En el 75', doble sustitución: A. Sanyang (IN) por Šimun Hrgović (OUT) y A. Guram (IN) por R. Brajkovic (OUT), lo que modificó los perfiles de banda pero no rompió el control creciente de Žilina en la segunda mitad. Finalmente, en el 84', M. Livaja (IN) sustituyó a M. Sego (OUT), introduciendo un delantero con más capacidad de asociación, aunque sin tiempo suficiente para revertir la dinámica.

Sin datos numéricos de posesión, remates o pases, el relato táctico se sostiene en la cronología y en la lógica de los cambios: Žilina fue de menos a más, transformando un 3-4-3 inicial algo expuesto en un sistema más agresivo y profundo tras el descanso, con relevos constantes en los carriles y en la línea de ataque que terminaron por inclinar el campo. Hajduk, pese a golpear primero y a sostenerse con un doble pivote sólido, no logró reacomodar su estructura ante la presión local y acabó cediendo un gol en propia puerta de D. Melnjak en el 90', síntoma de la acumulación de centros, duelos y balones al área que Žilina consiguió imponer en el tramo final.

En el contexto de una 1st Qualifying Round, este 2-1 deja a Žilina con ventaja mínima pero valiosa de cara a la vuelta, y confirma la capacidad del equipo eslovaco para ajustar sobre la marcha ante un rival de mayor experiencia europea como HNK Hajduk Split.