El verano de Manchester United: amistoso contra AC Milan y fichajes en marcha
El verano de Manchester United se mueve entre los focos del mercado y el ruido de la grada, pero el club también ha puesto una fecha clara en el calendario: el último amistoso de pretemporada será ante AC Milan, en Wroclaw, Polonia, el sábado 15 de agosto, en el Tarczynski Arena.
El equipo de Michael Carrick cerrará allí su gira veraniega, un recorrido que, como recordó Jason Wilcox, se extenderá por cinco países y seis ciudades europeas. Para el director deportivo, esos partidos no solo afinan al equipo de cara a la temporada 2026/27: también sirven para reforzar el vínculo con una afición que el club considera clave para generar impulso competitivo desde el primer día.
Un Milan en transición y el nombre de Glasner
El rival de ese último amistoso también vive días de cambio. Oliver Glasner, que ya fue vinculado con el banquillo de Old Trafford cuando anunció en enero que dejaría Crystal Palace al acabar su contrato, se encuentra ahora en negociaciones avanzadas para hacerse cargo de AC Milan.
United apostó finalmente por la continuidad de Carrick, pero el austríaco apunta a heredero de Massimiliano Allegri, despedido tras terminar quinto en la Serie A y quedarse fuera de la Champions League. El amistoso en Wroclaw podría enfrentar, por tanto, a dos proyectos que llegan al verano con discursos muy distintos, pero con una misma urgencia: reconstruir credibilidad al máximo nivel.
Portería: experiencia en la mira
Mientras se organiza la gira, la dirección deportiva no se detiene. Una de las carpetas abiertas es la de un segundo portero con experiencia. Según The Athletic, Karl Darlow está en la lista de opciones. El galés acaba contrato con Leeds a final de mes, aunque el club de Elland Road quiere renovarle.
United estudia la posibilidad de incorporarlo como guardameta suplente, una figura que el club considera necesaria para sostener la competencia interna bajo palos. Sam Johnstone también figura entre las alternativas, mientras que el nombre de Darlow ha aparecido igualmente vinculado a Tottenham Hotspur.
No se trata del gran movimiento del verano, pero sí de una pieza que el club quiere resolver sin desviar recursos de las prioridades principales.
Un centro del campo en obra y el flanco izquierdo bajo la lupa
La gran cirugía de la plantilla se concentra en la medular. El club ya tiene acordado el fichaje de Ederson desde Atalanta, primer paso de una remodelación profunda del centro del campo. Mateus Fernandes, de West Ham United, es otro de los nombres que gustan en esa zona.
The Athletic informa de que United ha mantenido conversaciones sobre condiciones económicas y salariales por Fernandes, que figura en un lugar alto de la lista de candidatos. El problema es el precio: West Ham, pese al descenso al Championship, pide 80 millones de libras. En el club existe la sensación de que esa cifra terminará bajando con el paso de las semanas, aunque Paris Saint‑Germain también vigila de cerca la situación.
En paralelo, el foco se desplaza al costado izquierdo. El cuerpo de reclutamiento analiza opciones en el mercado para el lateral zurdo. Lewis Hall, de Newcastle, es muy apreciado internamente, pero tiene tres años de contrato por delante y Eddie Howe no quiere desprenderse de él. Una operación complicada, al menos en este escenario.
Cinco centrales, muchas dudas físicas y cero ofertas por Romero
En el eje de la defensa, la fotografía es engañosa. Sobre el papel, Carrick dispone de cinco centrales de nivel: Harry Maguire, Lisandro Martínez, Matthijs de Ligt, Leny Yoro y Ayden Heaven. Una mezcla interesante de experiencia, juventud y futbolistas en plena madurez.
El problema está en los historiales médicos. De Ligt y Martínez arrastran lesiones importantes en los últimos tiempos. El neerlandés confía en estar a pleno rendimiento tras su cirugía, mientras que el argentino encara una temporada decisiva, obligado a demostrar que puede sostener un ritmo de dos partidos por semana sin recaídas.
Desde fuera, no faltan voces que abogarían por una venta de Martínez para traer un central con mejor registro físico, pero ese es un debate de opinión, no un plan de club. Lo que sí es firme es la postura de United respecto a Cristian Romero.
Informaciones desde Argentina aseguraban que el club preparaba una oferta por el capitán de Tottenham Hotspur. Fuentes de United han desmentido esa versión: Romero no figura en la lista de objetivos del verano y no se está preparando ningún movimiento por él.
El argentino ha llevado el brazalete de un Tottenham que ha terminado 17º en la Premier League en dos temporadas consecutivas, salvado este curso por el trabajo de Roberto De Zerbi. Aun así, en Old Trafford no contemplan su fichaje. De hecho, pese a haber sido vinculados con los dos centrales titulares de Spurs, la realidad interna es clara: a día de hoy no hay plan para incorporar otro central. El peso salarial ya es considerable en esa zona y el club confía en que la combinación Maguire–De Ligt–Martínez–Yoro–Heaven ofrezca suficientes soluciones si las lesiones dan tregua.
Rashford, entre Barcelona y la espera
En ataque, el gran foco se llama Marcus Rashford. Su futuro sigue envuelto en incertidumbre después de que Barcelona haya cerrado la llegada de Anthony Gordon este mismo mes. El club azulgrana mantiene, no obstante, una opción de compra de 26 millones de libras en el acuerdo de cesión con United para quedarse con Rashford en propiedad.
El plazo para activarla vence el 15 de junio. Desde España se apunta a que en Barcelona dudan a la hora de pagar la cantidad pactada y podrían intentar renegociar a la baja. Bayern Munich ha sido mencionado como posible destino alternativo para el internacional inglés, pero, según la información del diario Marca, Rashford no quiere escuchar otras propuestas hasta que la vía Barça esté completamente descartada.
Entre amistosos programados, negociaciones por mediocentros, debates sobre centrales y un delantero estrella en compás de espera, el verano de United se mueve a varias velocidades. La pretemporada terminará en Wroclaw, ante AC Milan. La verdadera cuestión es cómo llegará el equipo a ese partido: con una plantilla cerrada y definida o aún con demasiadas preguntas abiertas para un club que no puede permitirse otro año de transición.






