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Tottenham rompe el mercado con el fichaje de Tonali por 100 millones

Tottenham ha dejado de mirar el escaparate. Ahora compra en la estantería más cara. Sandro Tonali ya es nuevo jugador de los Spurs en un traspaso récord para el club: 100 millones de libras pagados a Newcastle United por un centrocampista que llega para ser el eje del proyecto de Roberto De Zerbi.

El internacional italiano, que superará las 275.000 libras semanales de salario, eligió Londres y el mando de su compatriota por delante de otros pretendientes de peso, entre ellos Manchester City. No fue una subasta, fue una decisión. Él mismo lo contó en Sky en Italia hace unos días: De Zerbi tuvo un “papel enorme” en su elección y el cambio de vida, la ciudad y la familia terminaron de inclinar la balanza.

Para Newcastle, la operación supone el segundo mayor ingreso de su historia, solo por detrás de las 125 millones de libras que Liverpool pagó por Alexander Isak el verano pasado. Para Tottenham, es la confirmación de una metamorfosis deportiva y económica.

Un récord tras otro

El fichaje de Tonali llega apenas una semana después de que el club ya hubiera destrozado su propio techo con los 85 millones desembolsados por Mateus Fernandes a West Ham. Dos golpes seguidos. En siete días, 185 millones invertidos solo en el centro del campo.

Con estas dos operaciones, el gasto total de los Spurs en esta ventana asciende a 237 millones, superando los 225 millones del verano de 2023, que hasta ahora marcaban su récord de inversión en un solo mercado.

Tonali es el sexto refuerzo del verano. Antes habían llegado Jan Paul van Hecke, por 52 millones procedente de Brighton, y tres agentes libres de peso: Andy Robertson, Marcos Senesi y Martin Dubravka. Primero defensa, luego mediocampo. El siguiente objetivo ya está claro: el ataque. De Zerbi no ha terminado.

El propio Tonali, en sus primeras palabras para los medios oficiales del club, dejó claro que no tuvo dudas: “Estoy muy feliz de estar aquí. Cuando llegué al club, la sensación fue fantástica. La gente hablaba de cuatro o cinco clubes: solo había uno. Hablé con el entrenador casi dos horas sobre el club, los aficionados, el estadio y nuestro fútbol. Fue como magia porque supe inmediatamente que tenía que firmar por Tottenham. He jugado contra Tottenham varias veces y siempre encontré un gran ambiente creado por grandes aficionados. No puedo esperar para empezar la temporada”.

De Zerbi no escondió su satisfacción: “Sandro es un jugador especial y un gran fichaje para nuestro club. Le he seguido durante mucho tiempo, desde que salió de la cantera de mi ciudad, Brescia, y estoy muy feliz de trabajar con él ahora. Por sus cualidades, hubo mucho interés este verano, pero él fue muy claro en su deseo de venir a Tottenham y sé que a nuestros aficionados les encantará lo que aporta al equipo”.

De la angustia por el descenso al “nunca más”

El contexto hace que este giro sea aún más llamativo. Tottenham viene de dos temporadas seguidas terminando en el puesto 17 de la Premier League, salvándose del descenso en la última jornada. El mensaje interno fue contundente: “nunca más”.

El club, históricamente prudente en salarios y fichajes pese a sus buenos números de clasificación europea —17 presencias en competiciones continentales en las últimas 20 campañas—, ha decidido que ya no basta con tener uno de los mejores estadios del mundo. Ese estadio genera ingresos “increíbles”, pero la afición llevaba años preguntando cuándo se vería ese dinero reflejado sobre el césped.

La respuesta ha llegado en forma de cheques firmados. El gasto de este verano se apoya en varios pilares: el músculo financiero del estadio, la voluntad del liderazgo —la familia Lewis, el director ejecutivo Vinai Venkatesham y el presidente no ejecutivo Peter Charrington— de destinar más recursos al primer equipo y una política de ventas que también empieza a moverse. La familia Lewis inyectó 100 millones en el club este verano, 200 desde 2025, para el funcionamiento diario de la entidad, lo que libera otras partidas para fichajes.

Ya se ha cerrado la venta de Luka Vuskovic a Brighton por 50 millones y se espera que haya más salidas para hacer hueco en la plantilla y equilibrar cuentas, con nombres como Lucas Bergvall, Cristian Romero, Pape Matar Sarr o Richarlison entre los que podrían generar ingresos importantes.

El vacío que deja Tonali en Newcastle

En el otro lado de la operación, Newcastle transforma un fichaje importante en un negocio redondo. Pagó 55 millones a AC Milan por Tonali en 2023 y ahora ingresa 100, una plusvalía de 45 millones que el club considera clave para rearmar varias zonas de la plantilla con talento de alto potencial.

El impacto ya se nota: Bazoumana Toure ha llegado desde Hoffenheim por 42 millones para reforzar las bandas. En el club asumen que será el primero de varios movimientos. Lo que sí se descarta, según fuentes de ambas entidades, es un intento por parte de Newcastle de fichar al joven centrocampista de los Spurs Archie Gray: no hay oferta.

Tonali se despidió de Newcastle con una carta emotiva en redes sociales. Recordó su llegada hace tres años, el papel del club y de quienes trabajan en la sombra, el apoyo del cuerpo técnico y, sobre todo, de Eddie Howe, a quien definió como una figura guía. Pero reservó sus palabras más sentidas para la grada de St James’ Park: les agradeció no haberle dejado solo “ni un solo día”, evocó el título conquistado en Wembley como un momento histórico compartido con la ciudad y subrayó que Newcastle le dio algo más que fútbol: una casa, el nacimiento de su hijo y recuerdos que se lleva para siempre.

“Un centrocampista de verdad”: lo que gana Tottenham

El fichaje de Tonali no solo tiene impacto contable. Cambia el perfil competitivo del equipo. Paul Merson, analista de Sky Sports, lo resumió sin rodeos: “Tonali es un muy buen fichaje, es uno de mis jugadores favoritos en la Premier League, es un centrocampista, centrocampista de verdad”.

Su diagnóstico sobre el Tottenham reciente es claro: un equipo con buenos centrales y buenos delanteros —cuando están sanos—, pero que rara vez domina el centro del campo. Un déficit que se ha visto expuesto en demasiados partidos y que De Zerbi ha atacado de frente con la llegada de Fernandes y Tonali.

Merson cree que los Spurs están construyendo para firmar una buena temporada el próximo curso, aunque deja una sombra sobre el horizonte europeo: la derrota clara ante Aston Villa al final de la pasada campaña. A su juicio, aquel partido pudo haber cambiado la historia reciente; con un resultado diferente, Tottenham incluso podría haber descendido. Si la lucha por los puestos de Champions se decide por detalles, ese encuentro puede quedar como una oportunidad perdida que pese más adelante. Aun así, valora que el técnico “ha comprado muy bien hasta ahora”.

Un proyecto que ya no se esconde

La pregunta que flotaba sobre el norte de Londres era simple: ¿cómo puede Tottenham permitirse este derroche tras dos años al borde del abismo? La respuesta ya no admite medias tintas. El club ha decidido usar su potencia económica real para competir con los grandes, y no solo en el balance de cuentas.

El plan es agresivo, pero tiene lógica deportiva: reforzar la columna vertebral, elevar el nivel del once titular y aumentar la profundidad de plantilla en un año con menos partidos tras la caída de las competiciones europeas. Menos distracciones, más foco en la liga. Y, sobre todo, un mensaje interno y externo: el sufrimiento por el descenso no se repetirá.

Con Tonali como nuevo metrónomo, Fernandes como socio de lujo, una defensa remozada y el mercado aún abierto para apuntalar el ataque, Tottenham ha dejado de ser un equipo que reacciona para convertirse en uno que se adelanta.

La inversión ya está hecha. Ahora falta la respuesta que no se compra: la del césped y la de los domingos en el Tottenham Hotspur Stadium.