Neymar sufre pequeña lesión en la pantorrilla, Santos pide calma
Neymar salió del partido contra Coritiba con gesto torcido y mano en la pantorrilla derecha. Derrota en el Brasileirão y, de regalo, un susto a pocos días del inicio de la preparación para el Mundial. El calendario no perdona, y cada molestia en una estrella de este tamaño se convierte en asunto de Estado.
Desde Santos, sin embargo, el mensaje es de contención. El jefe de los servicios médicos del club, Rodrigo Zogaib, explicó que el atacante sufre una “pequeña lesión” en la pantorrilla derecha, un edema localizado. Nada de roturas, nada de diagnóstico catastrófico.
Según detalló en entrevista con ge, el edema mide apenas dos milímetros y exige un tratamiento corto, estimado entre cinco y diez días. El plan del departamento médico es claro: manejar la evolución con calma, pero con el objetivo de entregar al número 10 a la CBF la próxima semana, sin restricciones para el inicio de los entrenamientos.
Hoja de Ruta de Brasil
La hoja de ruta de Brasil no deja margen para demasiadas dudas. La selección se reunirá el día 27 de este mes en Granja Comary para arrancar la preparación mundialista. El 31, el equipo de Carlo Ancelotti se medirá a Panamá en el Maracanã, en el último partido en suelo brasileño antes de la despedida oficial del país. Ya el 6 de junio, en Estados Unidos, Brasil enfrentará a Egipto en su último ensayo antes del debut en la Copa del Mundo.
En ese contexto, cada informe médico sobre Neymar pesa más de lo habitual. Santos, por su parte, confía incluso en poder contar con él en el duelo ante Deportivo Cuenca por la Copa Sudamericana, señal de que el club ve la situación bajo control y sin necesidad de un parón prolongado.
La lectura no es tan ligera en todos los frentes. De acuerdo con el periodista Diogo Dantas, de O Globo, el problema en la pantorrilla demandaría “un tiempo razonable” de recuperación y ya habría encendido la preocupación en el cuerpo técnico de Carlo Ancelotti. No se trata de una lesión grave, pero sí de una zona delicada, especialmente para un jugador explosivo, de cambios de ritmo constantes y sometido a una carga competitiva alta.
La tensión está servida: entre el optimismo prudente de Santos y la inquietud natural de la selección, el cronómetro corre. El margen médico dice que Neymar debería llegar a tiempo para ponerse a las órdenes de Brasil sin limitaciones. El fútbol, caprichoso como siempre, dictará si esos días de tratamiento bastan para que el 10 llegue al Mundial con la chispa que todos esperan.






