Neuer se baja de la final de Copa para cuidar su Mundial
Manuel Neuer vuelve a frenar justo antes del abismo. El veterano guardameta, de 40 años, no estará en la final de la DFB Pokal y cede el arco a Jonas Urbig, pese a que su recuperación marcha bien y el gran objetivo del año, el Mundial en Norteamérica, ya asoma en el horizonte.
No es una ausencia menor. Es una decisión calculada.
La decisión difícil de un veterano
Según informó Sky, los médicos son optimistas con la evolución de Neuer, pero todavía existe un pequeño riesgo. Y el capitán ha decidido no jugar con fuego. Con el Mundial a la vista y con la expectativa de recuperar el puesto de portero titular de Alemania, el margen para la temeridad es cero.
Neuer arrastra una temporada marcada por los problemas musculares. Ya estuvo de baja en diciembre, febrero y marzo por desgarros de fibras musculares. El último aviso llegó el pasado sábado: en el 5–1 ante 1. FC Köln, en la jornada final de la Bundesliga, tuvo que ser sustituido por molestias en la pantorrilla. Ese gesto, aparentemente de precaución, ha terminado costándole una final.
Lo paradójico es que, apenas un día antes de aquel partido, Neuer había firmado la ampliación de su contrato hasta 2027. Compromiso a largo plazo con su club, pero freno inmediato en el campo.
El seleccionador Julian Nagelsmann, sin embargo, mantiene la fe. El jueves lo incluyó en la lista para el Mundial de Norteamérica. La selección de la DFB arrancará su preparación el miércoles en Herzogenaurach, con Neuer apuntando al torneo pero renunciando a la cita copera.
Max Eberl, director deportivo, lo explicó con crudeza en declaraciones a Bild: «El Mundial no corre peligro, pero no puede jugar mañana. Es simplemente demasiado pronto después de la lesión del sábado. No tiene sentido arriesgar más daños alineándolo en la final de Copa. Tomamos esta decisión juntos, aunque fue duro para Manu perderse la final».
El gran escaparate de Jonas Urbig
La puerta que se cierra para Neuer abre de par en par otra para Jonas Urbig. El guardameta de 22 años será titular en la final de la DFB Pokal y afrontará el que, probablemente, sea el partido más importante de su carrera hasta ahora.
No será un debut improvisado. Urbig suma ya 19 encuentros esta temporada; la final será su vigésima aparición del curso, pero con un peso emocional y competitivo muy distinto. No es lo mismo una rotación en liga que una noche de título, bajo los focos, con el país mirando.
En la lista de Vincent Kompany también figuran Sven Ulreich y Jannis Bärtl, completando el grupo de porteros. Pero el elegido es Urbig. Confianza plena para un joven que, de responder bien en un escenario así, puede cambiar el rumbo de su trayectoria.
La ausencia de Neuer altera el guion, pero no la magnitud del reto. El veterano mira al Mundial, el joven mira a la final. Entre ambos, una portería que siempre pesa. Y una pregunta que acompañará la noche de Copa: ¿será este el punto de inflexión de la vieja guardia hacia una nueva generación bajo los palos alemanes?






