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Mohamed Salah condiciona su futuro en Liverpool: ¿cambio de rumbo?

Mohamed Salah condiciona su futuro en Liverpool: U-turn posible si cae el régimen Slot

La temporada 2025/26 ha convertido Anfield en un lugar irreconocible. El campeón de liga número 20 en la historia de Liverpool se ha desplomado en su intento de defender el título, y en el centro del huracán aparecen dos nombres propios: Mohamed Salah y Arne Slot.

Lo que hace un año era un matrimonio deportivo modélico hoy parece una relación rota. El rendimiento de Salah se ha desplomado como el de casi toda la plantilla, pero el egipcio no solo ha perdido chispa sobre el césped: también ha perdido peso en el vestuario y en el plan del entrenador. Slot, por su parte, vive bajo el microscopio por unos planteamientos grises y unos resultados impropios de un gigante de la Premier League.

Un divorcio anunciado… con matices

Hasta hace apenas unos días, el guion parecía claro. Salah, con un año más de contrato por delante, saldría gratis en verano tras un acuerdo tácito entre todas las partes: jugador, club y cuerpo técnico coincidían en que lo mejor era separar caminos.

La tensión venía de lejos. El delantero no encajó nada bien su caída en el orden de prioridades dentro del once. Hubo choques con Slot, gestos, miradas, decisiones que dolieron. El punto de ebullición llegó el pasado fin de semana, cuando Salah criticó públicamente el estilo de juego del técnico y reclamó la vuelta a un “heavy metal attacking football”, un mensaje directo a la esencia que había hecho temible a Liverpool en Europa y en Inglaterra.

Todo apuntaba a una despedida sin marcha atrás. Hasta ahora.

El giro: Salah, dispuesto a quedarse… pero con condiciones

Según una información de The Athletic, el egipcio ha dejado una puerta entreabierta a un cambio radical de escenario. Salah estaría dispuesto a dar un giro de 180 grados y continuar en Liverpool, pero solo bajo dos condiciones muy claras: la salida de Arne Slot y la de los directores que sostienen su proyecto.

El medio detalla que, hace no tanto, personas del entorno de Salah en Egipto ya deslizaron en privado que el jugador no había renunciado del todo a seguir en Anfield, pese a los anuncios recientes sobre su adiós inminente. No se trataba de nostalgia, sino de una exigencia: para que eso ocurra, haría falta un auténtico cambio de régimen.

El punto de partida, según el informe, sería la destitución de Slot. A partir de ahí, también deberían salir los directores que han respaldado al técnico y que, como él, encaran el último año de sus contratos. Salah no discute solo una idea futbolística; cuestiona toda la estructura que la sostiene.

FSG, Slot y un banquillo bajo sospecha

Mientras el futuro del egipcio se llena de matices, el del entrenador también se tambalea. Un informe de TEAMtalk publicado el lunes por la mañana apuntó a que FSG, el grupo propietario del club, habría empezado a replantearse seriamente la continuidad de Slot. La explosiva reacción de Salah tras la derrota del viernes ante Aston Villa habría actuado como detonante, con hasta cuatro posibles sustitutos ya sobre la mesa.

Sin embargo, el relato no es tan lineal. El periodista Fabrizio Romano explicó en su canal de YouTube que, pese al ruido, la propiedad mantiene oficialmente su respaldo al técnico neerlandés. “Quieren apoyar a Arne Slot, creen en Arne Slot”, resumió, subrayando que el club considera esta campaña demasiado negativa: 20 derrotas, un fútbol pobre y una sensación constante de caída libre.

La situación es paradójica. Los dueños y la dirección deportiva, según Romano, no han contactado “hasta este fin de semana” con ningún otro entrenador. Ni con Xabi Alonso ni con ningún otro candidato. El mensaje interno, al menos hasta ahora, ha sido claro: el plan pasa por seguir con Slot.

Un pulso que define el rumbo del club

El choque de fuerzas es evidente. Por un lado, una estrella histórica del club, que ha cargado con la bandera de Liverpool durante años y que aún tiene mercado y poder de decisión. Por otro, un entrenador respaldado desde los despachos, pese a una temporada que ha dejado heridas profundas.

Salah ha puesto sus cartas sobre la mesa: su continuidad pasa por un cambio de ciclo en el banquillo y en los despachos. FSG, de momento, se aferra a la idea de sostener el proyecto de Slot, aunque el contexto deportivo y el clima en el vestuario griten lo contrario.

La pregunta ya no es solo si Mohamed Salah seguirá vistiendo de rojo la próxima temporada. La cuestión es más incómoda: ¿quién manda realmente en el nuevo Liverpool y hacia dónde quiere llevarlo?