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Messi y su camino hacia el gol 17 en el Mundial

Lionel Messi se asoma a otro capítulo de leyenda. Argentina, campeona del mundo, se mide este lunes 22 de junio de 2026 a Austria en Dallas con un objetivo colectivo evidente —sellar el pase a la siguiente ronda— y uno individual que atraviesa la historia del torneo: un gol más para que el capitán albiceleste se quede en solitario en la cima de la tabla de máximos artilleros de los Mundiales.

Con 39 años recién cumplidos el miércoles 24, Messi llega a la cita igualado con Miroslav Klose en 16 tantos tras el hat-trick que firmó en el 3-0 del debut frente a Argelia. Aquella noche, el argentino se quebró tras el primer gol. Las lágrimas, que parecían solo desahogo competitivo, tenían un trasfondo íntimo: después se supo que su padre se recupera de un problema de salud no especificado.

Nada de eso, ni una preparación marcada por una lesión en el isquiotibial, ha reducido su impacto. Al contrario. Su sola presencia sigue siendo un imán emocional para el vestuario.

“Si alguien pensaba que este grupo estaba mejor sin Leo, hoy quedó claro que Leo es el más importante de todos”, sentenció Alexis Mac Allister tras la victoria ante Argelia.

La frase retrata el clima interno: el equipo se ordena alrededor de su capitán, incluso cuando él llega entre algodones.

Ante Austria, Argentina puede abrochar el billete a la siguiente fase con un triunfo. Si además Jordania no logra vencer a Argelia en el otro partido del lunes en el Grupo J, la selección de Lionel Scaloni asegurará también el primer puesto. El escenario es perfecto para que el 10 vuelva a colocar el Mundial a sus pies.

Mbappé, partido 100 y caza récords

Mientras Messi persigue el gol 17, otro aspirante al trono de los goleadores históricos acelera desde Europa. Kylian Mbappé alcanzará los 100 partidos con Francia cuando los campeones de 2018 se enfrenten a Irak en Filadelfia, también con el Mundial como telón de fondo de sus marcas personales.

“No hay nada más grande: cien es una cifra histórica, y tener la posibilidad de llegar a ese número aquí, en un Mundial, significa que será un partido especial para mí”, reconoció el delantero el domingo 21 de junio de 2026.

Mbappé, de 27 años, comparte ahora los 14 goles mundialistas de Gerd Müller tras el doblete que firmó en el 3-1 ante Senegal en el estreno del Grupo I. El recuerdo de la final perdida por penaltis ante Argentina en 2022 sigue fresco, pero la ambición francesa no se ha rebajado ni un milímetro.

Francia parte como clara favorita para imponerse a Irak y garantizar su presencia en las eliminatorias, en un duelo que podría verse interrumpido por tormentas eléctricas previstas sobre Filadelfia. Si el clima lo permite, el guion apunta a otra noche de protagonismo para Mbappé.

En el mismo grupo, Noruega y su artillero Erling Haaland —doblete en el 4-1 inicial ante Irak— también pueden certificar el pase si vencen a Senegal en New Jersey y Francia hace los deberes ante los iraquíes. Dos depredadores del área, Mbappé y Haaland, empujando a sus selecciones hacia la fase decisiva mientras el récord de Klose empieza a sentirse más frágil que nunca.

España reacciona, Lamine Yamal enciende la chispa

El domingo dejó también un giro de guion en el Grupo H. España, criticada con dureza tras el gris 0-0 ante Cabo Verde en su debut, respondió con una goleada contundente: 4-0 a Arabia Saudí para recuperar autoridad y confianza.

La noche tuvo nombre propio. Lamine Yamal, joya del Barcelona, abrió el marcador en su primera titularidad en dos meses, después de superar una lesión en el isquiotibial. Volvió con la naturalidad de los elegidos: desequilibrio, personalidad y un gol que desatascó a una selección que venía bajo sospecha.

Después apareció Mikel Oyarzabal con un doblete que terminó de derrumbar a los saudíes, antes de que un autogol de Hassan al-Tambakti sellara la goleada. España, empujada por las críticas, mostró colmillo.

El seleccionador Luis de la Fuente no esquivó ese combustible emocional: “Cuando alguien cuestiona tu trabajo, es humano que cualquiera con coraje y orgullo reaccione para demostrar que se equivoca”, explicó. Sus jugadores lo hicieron sobre el césped. Con cuatro puntos en dos jornadas, la campeona de Europa se coloca al frente del grupo y cambia la conversación en torno a su candidatura.

Cabo Verde sigue soñando

La otra gran historia del Grupo H la firma Cabo Verde. Debutante en un Mundial, la selección africana volvió a desafiar los pronósticos con un vibrante 2-2 ante Uruguay en Miami, otro punto que alimenta un sueño que hace solo unas semanas parecía fantasía.

Su seleccionador, Bubista, no esconde la ambición: el objetivo ya no es solo competir con dignidad, sino pelear por estar en las eliminatorias. “Queremos mostrar al mundo entero que estamos en condiciones de luchar por la clasificación, y creo que eso es lo que mostramos en el partido de hoy”, afirmó.

Cada balón dividido, cada contraataque, refuerza la sensación de que Cabo Verde ha venido a este torneo para algo más que hacer bulto. Si España representa la reacción del gigante herido, la selección caboverdiana encarna la irrupción del pequeño que se niega a respetar el guion.

Bélgica se atasca, Irán deja un mensaje

Lejos de la zona alta de los focos, Bélgica sigue sin arrancar en el Grupo G. Otro 0-0, esta vez ante Irán en Los Ángeles, prolonga la sensación de estancamiento de unos Red Devils que ya habían empatado con Egipto en su debut.

El partido terminó con los belgas con diez hombres y sin ideas para derribar el muro iraní. El talento individual no bastó para desarmar a un rival disciplinado, que defendió cada metro con una mezcla de orden y convicción.

Pero lo más potente del paso de Irán por el estadio angelino no se vio en el césped, sino en el vestuario. La selección, que compite mientras su país y Estados Unidos negocian el fin de su guerra, dejó un mensaje manuscrito tras el encuentro: “Que la paz, el respeto y la amistad prevalezcan entre todas las naciones”.

“Gracias, Los Ángeles, por vuestra hospitalidad. Y gracias a cada iraní que entregó su corazón, su voz y su alma por Irán durante estos 180 minutos”, se leía en la nota. “Vinimos a Los Ángeles con orgullo, competimos con honor y nos marchamos con dignidad. Que la paz, el respeto y la amistad prevalezcan entre todas las naciones”.

En un Mundial que vibra con los goles de Messi y Mbappé, con las irrupciones de Lamine Yamal y los sueños de Cabo Verde, ese mensaje resuena como un recordatorio de que, a veces, el fútbol también juega un partido mucho más grande que el que marca el resultado.