Manchester United acelera por Ederson: acuerdo casi total con Atalanta
Manchester United no quiere perder ni un minuto. Con el billete de regreso a la Champions League ya en el bolsillo tras tres años de ausencia, el club se ha lanzado de lleno al mercado y ha puesto nombre y apellidos a su primer gran objetivo para el centro del campo: Ederson, pieza clave de Atalanta.
El proyecto bajo el paraguas de INEOS ha marcado una prioridad clara: reforzar la medular. Más partidos, más exigencia, más fondo de armario. Y ahí aparece el brasileño de 26 años, convertido en objetivo inmediato para sostener el salto competitivo que exige volver a codearse con la élite europea y mantener el nivel de la tercera plaza en la Premier League, solo por detrás de Manchester City y Arsenal.
Un “sí” del jugador y un trato al borde del cierre
Según la última información de Fabrizio Romano, el acuerdo entre Manchester United y Ederson ya está hecho en lo que respecta al jugador. El centrocampista ha dado el “sí” al club inglés y tiene preparado un contrato de cinco años. La voluntad del futbolista no admite dudas.
Romano detalla que Ederson ha dejado claro a su entorno y a los clubes que han intentado entrometerse que solo espera a United. La negociación con Atalanta, eso sí, todavía no está completamente cerrada, aunque se mueve en la recta final: el periodista italiano sitúa el acuerdo en torno a los 45 millones de euros, con las condiciones de pago —plazos, estructura de los abonos y detalles finales— todavía sobre la mesa.
La operación, describe Romano, está “muy, muy, muy cerca” de completarse. Falta la aprobación definitiva de la directiva de Manchester United, que lleva semanas trabajando en esta incorporación dentro de una lista de objetivos más amplia para el centro del campo.
Ederson no sería el único: la medular, en obras
La posible llegada del brasileño no se interpreta en el club como el relevo directo y de máximo nivel para Casemiro. Ese rol, según distintas informaciones, podría tener otro nombre: Sandro Tonali, actualmente en Newcastle United.
Informes procedentes de Italia apuntan a que Michael Carrick habría pedido específicamente el fichaje del internacional italiano antes incluso de que se activara la vía Ederson, una muestra de la determinación del técnico por incorporar al mediocentro de los Magpies este verano. Otro reporte italiano asegura que United también estaría cerca de un acuerdo por el propio Tonali, que se habría colado en la parte alta de la lista de prioridades.
El tablero no termina ahí. Romano ha señalado a Aurelien Tchouameni, de Real Madrid, como el “sueño” para el centro del campo de Manchester United. El francés, envuelto recientemente en un sonado encontronazo con su compañero Federico Valverde —también citado como objetivo de los ingleses—, sigue siendo una incógnita en cuanto a su disponibilidad, ya que no está claro si el club blanco abrirá la puerta a su salida del Bernabéu.
Otros nombres en la agenda
GIVEMESPORT apunta que el objetivo número uno de Carrick sería Elliot Anderson, de Nottingham Forest. Sin embargo, el inglés parece tener un destino más probable al otro lado de la ciudad: Manchester City se perfila como el favorito para hacerse con sus servicios, lo que obligaría a United a recalibrar sus movimientos.
En las últimas semanas también ha ganado presencia el nombre de Mateus Fernandes, de West Ham United. El descenso del club londinense al Championship ha dejado al centrocampista en la rampa de salida del London Stadium y lo ha colocado como una oportunidad de mercado interesante para reforzar una línea que apunta a una remodelación profunda.
United vuelve a la Champions con cicatrices recientes: la última vez que pisó la máxima competición europea en su antiguo formato, cayó en la fase de grupos. Ahora, con INEOS al mando y una lista ambiciosa de objetivos para la medular, el club se prepara para un verano intenso.
Si Ederson termina posando con la camiseta roja en Old Trafford, la pregunta ya no será si United ficha centrocampistas, sino cuántos más llegarán para sostener un proyecto que quiere dejar de mirar a la élite desde abajo y empezar a discutirle los títulos.






