Leny Yoro y su verano decisivo en el Manchester United
Leny Yoro lleva dos temporadas en el Manchester United sin llegar a mostrar, de forma sostenida, el talento que le acompañaba desde Lille y que justificó una inversión de 52 millones de libras. Ha dejado destellos, alguna noche convincente, pero nunca la sensación de adueñarse del puesto. Este verano puede ser su punto de inflexión.
El francés arrancó la pretemporada en una posición que no siente como propia. Lateral derecho ante Wrexham en el primer amistoso, derrota incluida, lejos de su hábitat natural: el centro de la defensa. No es donde quiere vivir, ni donde el club imaginó que crecería, pero es donde se está ganando minutos mientras espera su oportunidad en el eje.
Michael Carrick, sin grandes nombres aún de vuelta en Carrington, trabaja con un grupo corto y reconocible. Todo apunta a que el técnico repetirá bloque en Trondheim ante Rosenborg, muy similar al que se midió al conjunto de Championship en Helsinki. Eso deja abierta la posibilidad de ver de nuevo a Yoro pegado a la banda derecha, cumpliendo, pero sin brillar.
En estas fechas, sin embargo, el resultado pesa menos que el ritmo. Y ahí Yoro ya ha dado un primer golpe: estuvo en Carrington desde el día uno de pretemporada. Un detalle que, en un vestuario plagado de internacionales, cuenta. Le permite adelantarse en la carrera por un puesto en el once que abrirá la Premier League ante Hull City el 22 de agosto.
Por ahora, el centro de la zaga es territorio de Harry Maguire y Ayden Heaven, que formaron pareja frente a Wrexham y pueden repetir ante Rosenborg. Matthijs de Ligt sigue con su rehabilitación tras la operación de espalda y está descartado para el inicio del curso. Es una baja pesada, pero también una puerta que se abre.
Lisandro Martínez completa, sobre el papel, una línea defensiva de enorme nivel para Carrick. Sin embargo, el argentino llega golpeado anímicamente. Se marchó del Mundial con la camiseta tapándole el rostro, lesionado en pleno torneo después de haber sido incluido en el equipo ideal. Ahora está de vacaciones, una señal de que el problema no parece grave, pero hasta el miércoles ni siquiera él conocía con exactitud el alcance de la lesión.
Aunque reciba luz verde para volver a entrenar a principios de agosto, el tiempo juega en su contra. Le faltará ritmo competitivo para llegar a tope al estreno ante el recién ascendido Hull City en el MKM Stadium. Y ese hueco, ese costado izquierdo de la defensa, es el que todos miran.
Heaven, zurdo y con 19 años, encaja por perfil en ese espacio, muy similar a Martínez. Pero el club considera que Yoro, que cumple 21 en noviembre, está por delante en su desarrollo. No solo por edad. También por el contexto en el que aterrizó: cuando el United se impuso al Real Madrid en el verano de 2024 para sacarlo de Lille, lo hizo convencido de que fichaba a uno de los centrales jóvenes más prometedores del planeta.
Dan Ashworth, director deportivo en aquel momento, lo resumió con una frase que todavía resuena en Carrington: “Leny es uno de los defensas jóvenes más emocionantes del fútbol mundial; posee todos los atributos para convertirse en un central de primer nivel”. Ese paquete de virtudes no ha desaparecido. Sigue ahí, esperando continuidad, confianza y un tramo largo de partidos.
El problema es que, hasta ahora, el francés ha vivido a medias. Solo 30 titularidades en Premier League en dos temporadas y 28 apariciones saliendo desde el banquillo. Demasiado poco para el proyecto que se dibujó en los despachos y en la cabeza del propio jugador. La sensación es clara: o se asienta ahora, o corre el riesgo de quedar atrapado en el rol de suplente de lujo.
El contexto, esta vez, le ayuda. El cambio en la selección francesa, con Zinedine Zidane preparado para sustituir a Didier Deschamps, añade otra capa de urgencia. Yoro sabe que no solo se juega su estatus en el United, también su lugar en la nueva etapa de Francia. Una temporada grande puede colocarlo de golpe en dos equipos: el de Carrick y el del nuevo seleccionador.
Si arranca como titular ante Hull, tendrá la ocasión perfecta para marcar territorio. Carrick cimentó su éxito el curso pasado en una idea muy clara: repetir alineación siempre que fuera posible. Esa fidelidad a su once tipo dejó a jugadores como Yoro en la sombra. Maguire y Martínez dominaron el centro de la defensa cuando estuvieron sanos, y todo indica que seguirán siendo la pareja preferida cuando el argentino recupere el tono y De Ligt esté disponible.
Pero el futuro no se escribe solo con jerarquías. Dentro del vestuario ya se habla de la próxima generación. Maguire, uno de los pesos pesados, ha comentado en privado que Yoro y Heaven pueden ser la versión del United de Gabriel y William Saliba, la dupla que ha convertido la defensa del Arsenal en una de las más sólidas de la Premier League. No es una comparación menor. Es una vara de medir.
Para que esa visión se convierta en realidad, Yoro necesita algo muy simple y a la vez muy difícil en un club de este tamaño: encadenar partidos. Mandar en su zona. Hacer que, cuando Martínez y De Ligt estén plenamente disponibles, la discusión no sea si puede jugar, sino a quién es imposible sentar.
El verano le ha colocado, de momento, en el lateral derecho. No es su sitio soñado. Pero también es una declaración silenciosa: está listo, está sano y está ahí cuando el entrenador mira alrededor buscando soluciones. Si aprovecha cada minuto, si convierte este inicio de pretemporada en un aviso serio, el día del debut en Hull puede encontrarle donde siempre quiso estar: en el corazón de la defensa, en el centro exacto de su gran oportunidad.





