Lamine Yamal y Nico Williams se entrenan antes del Mundial
La selección española recibió este jueves la mejor noticia posible a cuatro días de su estreno en el Mundial: Lamine Yamal y Nico Williams volvieron a ejercitarse con el grupo. Dos regresos que no solo alivian a Luis de la Fuente, sino que cambian el estado de ánimo de todo el vestuario.
Las alarmas estaban encendidas. Dos de los grandes agitadores de la última Eurocopa, dos de los futbolistas que rompieron defensas y sostuvieron el título continental, llegaban a la cita mundialista entre algodones. Ahora, al menos, vuelven a pisar césped con normalidad.
De las dudas a la sonrisa
Lamine Yamal no jugaba desde el 22 de abril, cuando una lesión en los isquiotibiales le obligó a parar con el Barcelona. Desde entonces, cuenta atrás, trabajo silencioso y un objetivo claro: llegar a tiempo al Mundial.
Nico Williams arrastraba también sus propios problemas físicos. El extremo del Athletic Club se perdió el tramo final de la temporada y llevaba un mes sin competir. Demasiado tiempo sin ritmo para un jugador que vive de la explosividad.
Este jueves, ambos completaron la sesión con el resto del grupo. No fue un detalle menor. En un equipo que se apoya tanto en la amplitud y el desborde, ver de nuevo a sus dos puñales por fuera cambió el gesto de más de uno.
Pedro Porro lo resumió sin rodeos ante los medios: saben que vienen de “lesiones importantes”, pero están “recuperándose”, “contentos” y “con el grupo”. Y, para un vestuario que mira ya a Atlanta, eso pesa casi tanto como un gol.
Un plan medido para Atlanta
España debutará el lunes ante Cabo Verde en Atlanta, en un estreno que De la Fuente no quiere convertir en una ruleta rusa con sus dos estrellas de banda. El seleccionador ya había avisado esta misma semana: confía en que ambos puedan participar, pero ve poco probable que formen parte del once inicial.
La idea es clara: nada de riesgos innecesarios en el primer partido. El torneo es largo, y forzar en junio a quienes deben marcar diferencias en julio puede salir caro.
La prensa española apunta a una apuesta continuista. De la Fuente estaría decidido a repetir el once que se impuso por 3-1 a Perú en el último amistoso de preparación, con Álex Baena y Ferran Torres ocupando las bandas en lugar de Yamal y Williams.
Tiene lógica. España encontró ahí una estructura reconocible, un equipo que mezcla pausa y profundidad, y que puede sostener el plan mientras los dos titulares naturales afinan su puesta a punto.
Dos revulsivos de lujo… por ahora
Si se cumple el guion previsto, Lamine Yamal y Nico Williams esperarán su momento en el banquillo. No es un castigo, es una gestión. Pocos equipos en el Mundial podrán presumir de dos revulsivos semejantes.
Cuando las piernas rivales pesen y el partido pida uno contra uno, cambio de ritmo y vértigo, ahí entran ellos. Esa es la idea que sobrevuela en la concentración: que el Mundial es una carrera de fondo y que las estrellas también pueden empezar desde la sombra.
De momento, España ya ha ganado algo importante antes de que ruede el balón: ha recuperado la sonrisa de sus extremos. El resto, a partir del lunes, se decidirá sobre el césped de Atlanta.






