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Joe Gomez y su futuro incierto en Liverpool

Joe Gomez entra en los últimos 12 meses de su contrato y, por primera vez desde que llegó a Anfield en 2015, su futuro ya no parece ligado de forma natural al de Liverpool. A los 28 años, con galones de veterano en el vestuario, el defensa se asoma a una decisión que marcará el resto de su carrera.

Su realidad deportiva ha cambiado. Bajo el mando de Arne Slot, el zaguero apenas ha sido titular en seis partidos de Premier League en cada una de las dos últimas temporadas. Para alguien que conoció el pico del proyecto campeón de Jürgen Klopp, es un descenso brusco en protagonismo. Y el club, mientras tanto, se ha movido como si estuviera preparando el relevo.

Giovanni Leoni y Jeremy Jacquet ya tienen acuerdo cerrado con Liverpool. Dos defensas jóvenes, de perfil de futuro, que se suman a una línea donde siguen mandando Virgil van Dijk e Ibrahima Konaté. El mensaje es claro: la competencia no va a aflojar.

En este contexto, Gomez habla con calma, casi con resignación serena, de la posibilidad de salir en verano. Lo hace sin dramatismo, apoyado en el peso de once años de historia en Anfield.

“Creo que puede pasar cualquier cosa. No lo sé, siendo sincero. Me queda solo un año, así que no lo sé, pero lo que tenga que ser, será, supongo. Estoy muy agradecido por haber tenido este tiempo en este club. Siempre estaré agradecido por haber pasado 11 años en un lugar como este. Solo puedo dar las gracias y ya veremos”, explica el defensa, que ha aprendido a convivir con la incertidumbre.

No habla un jugador cualquiera. Desde que llegó procedente de Charlton en 2015, Gomez se ha convertido en una figura plenamente decorada en Liverpool: 272 partidos y todos los grandes títulos posibles en su palmarés. Dos Premier League, una Champions League, una FA Cup y dos Carabao Cup. Una colección que lo sitúa dentro de la generación dorada reciente del club.

Su versatilidad siempre fue una de sus grandes virtudes. Central, lateral derecho, incluso recurso de emergencia en otras posiciones de la zaga. Esa capacidad para adaptarse mantiene su valor alto en el mercado. Y los antecedentes lo confirman: Newcastle United y Aston Villa ya mostraron interés en el pasado. Si Liverpool decide hacer caja antes de que su contrato expire en 2027, pretendientes no le van a faltar.

Ahí está el dilema en los despachos de Anfield. ¿Ofrecer una renovación a su jugador con más años en la plantilla o abrirle la puerta ahora para evitar perderlo gratis? La decisión no es solo económica. También toca el corazón del vestuario. Gomez es uno de los pocos hilos que aún conectan el presente con el inicio del ciclo ganador.

Mientras la directiva medita, el equipo sigue compitiendo. La carga de partidos en el tramo final de la temporada es pesada y la experiencia del inglés se vuelve un recurso casi imprescindible para gestionar un calendario exigente en las competiciones domésticas. Slot sabe que, en semanas así, los veteranos sostienen al grupo cuando las piernas empiezan a acusar el desgaste.

Pero la realidad se impone. Konaté está cerca de firmar un nuevo contrato y Jacquet llega desde Rennes para empujar desde abajo. La jerarquía del futuro empieza a dibujarse. En medio de esa transición, Gomez necesita algo más que su pasado para mantenerse en la rotación principal: debe demostrar, partido a partido, que sigue siendo parte de la solución y no solo un símbolo de lo que fue.

Liverpool se mueve hacia una nueva era. La cuestión es si Joe Gomez cruzará esa puerta con ellos o si sus 11 años en Anfield quedarán como un capítulo cerrado de la etapa más gloriosa del club en décadas.