Logotipo completo Tercer Palco

Francia y Messi brillan en el Mundial: Mbappé marca doblete y hat-trick de Messi

Francia sufre, ajusta y golpea: Mbappé ya es leyenda; Messi responde con un hat-trick

Didier Deschamps volvió a tirar de libreto y de colmillo. Francia arrancó espesa, sin ritmo y sin claridad ante una Senegal valiente, pero un giro táctico al descanso cambió el paisaje y terminó firmando un 3-1 que vale algo más que tres puntos en el debut mundialista.

Deschamps toca las piezas y Francia despierta

La primera parte dejó dudas. Senegal mordió arriba, incomodó la salida de balón francesa y encontró espacios a la espalda de los laterales. Francia, demasiado previsible, vivía de chispazos aislados de Kylian Mbappé y de alguna conexión intermitente entre líneas.

El descanso lo cambió todo.

Deschamps reajustó el dibujo, cerró mejor el centro, dio más libertad a sus hombres de banda y empujó al equipo unos metros más arriba. Francia empezó a recuperar más cerca del área rival y, con ello, a encontrar a Mbappé en el territorio donde más duele.

La presión terminó por romper la resistencia senegalesa. Mbappé apareció como lo que ya es: la gran referencia ofensiva del país. Dos zarpazos, dos definiciones de estrella y un nuevo capítulo en la historia del fútbol francés.

Con su doblete, el delantero se convirtió en el máximo goleador de la selección, alcanzando los 58 tantos. Una cifra que impresiona por sí sola, pero que asusta aún más si se recuerda que todavía está en plena madurez competitiva. Francia, entre dudas y ajustes, se apoya en él como en una garantía absoluta.

Senegal, que había competido de tú a tú durante gran parte del encuentro, terminó desbordada por el cambio de ritmo galo. El 3-1 final refleja el peso específico de las individualidades francesas, pero también la mano de un seleccionador que volvió a leer el partido a tiempo.

Messi en modo selección: otro hat-trick y un mensaje al mundo

Mientras Francia resolvía a base de ajustes y pegada, en otro punto del mapa Lionel Messi encendía su propio foco. Argentina se apoyó en su capitán para brillar ante Argelia, y Messi respondió como tantas veces con la camiseta albiceleste: con un hat-trick.

Tres goles, tres recordatorios de que su influencia en el juego sigue intacta. No se trata solo de la definición, sino de cómo ordena a su equipo, de cómo marca el ritmo y elige dónde y cuándo se juega cada ataque. Argentina encontró en él la brújula y el martillo.

El resultado no solo impulsa a la selección sudamericana en la clasificación. También agita el eterno debate, la comparación que nunca descansa: Messi, Mbappé, Cristiano Ronaldo. Quién manda hoy, quién mandará mañana.

Porque mientras Messi firma otro partido de coleccionista y Mbappé rompe registros históricos con Francia, todas las miradas se desvían inevitablemente hacia el tercer vértice de ese triángulo.

Presión sobre Cristiano antes de enfrentarse a DR Congo

Cristiano Ronaldo y Portugal entran ahora en escena con ruido alrededor. No es solo el peso de su propio legado ni la exigencia natural de un combinado acostumbrado a competir al máximo nivel. Es también la sombra de lo que han hecho ya sus contemporáneos.

Messi ha marcado tres. Mbappé se ha convertido en máximo goleador de su selección con un doblete decisivo. El listón está altísimo antes de que Portugal se mida a DR Congo este miércoles.

El partido, que ya era importante por sí mismo, llega ahora con una narrativa añadida: cómo responderá Cristiano en un escenario donde sus grandes rivales generacionales ya han dejado su sello.

El Mundial apenas ha empezado, pero las jerarquías, los egos y la historia se están moviendo. Y cada minuto que pasa, cada gol de Messi o Mbappé, empuja un poco más la pregunta que sobrevuela a Portugal y a su capitán: cuál será su respuesta.

Francia y Messi brillan en el Mundial: Mbappé marca doblete y hat-trick de Messi