Egipto busca hacer historia ante Irán en Seattle
Egipto llega a Seattle con la historia llamando a la puerta. Mohamed Salah, líder absoluto de los Faraones, está a 90 minutos de firmar otra página dorada en el Mundial 2026. El escenario: Lumen Field. El rival: Irán. El premio: el billete a los octavos de final.
El equipo egipcio manda en el Grupo G antes de la última jornada, impulsado por una victoria tan simbólica como emotiva: el triunfo frente a Nueva Zelanda en el que fue el último partido mundialista de los oceánicos. Ese resultado ha colocado a Egipto en una posición de fuerza. Pero no de comodidad.
Un empate basta. Una victoria, todavía mejor. Cualquier resultado que no sea una derrota asegura el pase a la ronda de 32. Con una caída, en cambio, el grupo se abriría de golpe: la clasificación quedaría a merced de la diferencia de goles. Y en un Mundial, confiar en la calculadora suele ser una mala idea.
Dudas físicas y un once bajo la lupa
El contexto competitivo es exigente y el parte médico no ayuda. El cuerpo técnico egipcio maneja dudas importantes a pocos días del duelo. La más sensible, la de Omar Marmoush, del Manchester City, cuya disponibilidad está en el aire según varias informaciones procedentes de medios egipcios. Su ausencia obligaría a reajustar automatismos y roles en la zona ofensiva.
En ese marco, toma forma una alineación probable que mezcla jerarquía, oficio y la figura omnipresente de Salah como faro del ataque:
- Portero: Mostafa Shoubir
- Defensas: Ahmed Fatouh, Mohamed Abdelmoneim, Ramy Rabia, Mohamed Hany
- Centro del campo: Mahmoud Saber, Mohanad Lashin, Emam Ashour
- Delantera: Mohamed Salah, Mahmoud Trezeguet, Mostafa Zico
Es un once reconocible, con una zaga que prioriza solidez y un mediocampo diseñado para sostener el ritmo y alimentar a sus tres hombres más adelantados. Salah y Trezeguet, partiendo desde los costados, ofrecen gol, desborde y experiencia en noches de máxima presión. Zico, como referencia, deberá fijar centrales y abrir espacios para que el capitán encuentre zonas de impacto.
La clave estará en el equilibrio: no replegarse demasiado por miedo a encajar, pero tampoco desordenarse persiguiendo un triunfo que, en realidad, no es imprescindible. Egipto necesita cabeza fría y personalidad.
Una cita de máxima tensión en Seattle
El duelo ante Irán se disputará el viernes 26 de junio, con horario de noche en la costa oeste estadounidense: 23:00 ET y 20:00 PT, en un Lumen Field que se prepara para una atmósfera eléctrica. La cita se podrá seguir en televisión a través de FS1, con cobertura en español por Telemundo, y en plataformas de “streaming” mediante FOX One, Peacock (señal en español) y Fubo.
Será un partido con aroma de eliminación directa, aunque la fase de grupos aún no haya terminado. Irán se juega su propia supervivencia; Egipto, algo más que un pase: la confirmación de que esta generación, liderada por Salah, no está en el Mundial solo para participar, sino para competir de verdad.
La mesa está servida. La pregunta es sencilla y brutal a la vez: ¿está preparada Egipto para dar el siguiente paso y convertir la promesa en realidad bajo los focos de Seattle?





