Cody Gakpo: ¿pieza clave o moneda de cambio en Liverpool?
Cody Gakpo salió del césped con dos goles más en su cuenta con Países Bajos y una pregunta incómoda sobre la mesa. Tras el doblete ante Suecia en el Mundial, le plantearon la comparación entre su rol con la selección y el que ocupa en Liverpool. Sonrió, midió las palabras y dejó caer lo justo.
«Buena pregunta. Obviamente es un poco diferente», respondió. «Es diferente dónde quiere el entrenador que esté, la libertad que tengo», añadió, antes de frenarse y no ir más allá. No hacía falta. El contexto habla por él.
En la misma semana en la que Gakpo amplía su racha mundialista, Liverpool cierra la llegada de otro extremo zurdo, Victor Muñoz, procedente de Osasuna por 34,5 millones de libras. Y aprieta por Yan Diomande, joya de 19 años de RB Leipzig, capaz de jugar en ambas bandas, por un paquete cercano a los 86 millones. Dos futbolistas que pisan, al menos sobre el papel, la misma zona del campo que el neerlandés.
La pregunta es inevitable: ¿qué significa todo esto para el futuro de Gakpo en Anfield?
De campeón con Slot a la temporada del bajón
La primera gran campaña de Gakpo en Inglaterra llegó con título. En la 2024-25, bajo el mando de Arne Slot, firmó 18 goles y 7 asistencias en 49 partidos en todas las competiciones. Un atacante completo, fiable, que se ganó a pulso un contrato de larga duración el verano pasado. Estaba encantado de firmarlo. El club también.
Un año después, el paisaje es menos amable. Pese a disputar tres encuentros más, se quedó en 9 goles y 6 asistencias. Casi la mitad de producción goleadora. No fue el único en bajar el nivel en una temporada complicada para Liverpool, pero el contraste es evidente. Y él sabe que esas cifras no alcanzan para blindar su estatus cuando el club rediseña el ataque.
Gakpo siempre ha preferido partir desde la izquierda, pero la 2025-26 dejó al descubierto una sociedad aún por pulir con Milos Kerkez. Les costó encontrar sincronía, sobre todo a la hora de explotar las subidas del lateral húngaro. Kerkez doblaba por fuera, Gakpo a veces se cerraba demasiado pronto, el pase llegaba tarde o no llegaba.
Con el paso de los meses, la conexión empezó a mejorar. Y ahora Kerkez se reencuentra con Andoni Iraola, su viejo técnico en Bournemouth, un entrenador que exige agresividad, profundidad y precisión en cada desmarque. El club espera que el lateral acelere su desarrollo la próxima temporada. Si Kerkez crece, Gakpo puede ser uno de los grandes beneficiados.
Un goleador contrastado… y un comodín para Iraola
Las cifras globales de Gakpo en Liverpool siguen imponiendo respeto: 50 goles en 180 apariciones. Solo otro neerlandés, Dirk Kuyt, había alcanzado la media centena con la camiseta red. Cuando ha estado sano, casi siempre ha sido primera opción.
Dentro del club aún le ven como un atacante probado en la Premier League, capaz de interpretar distintos roles en el frente ofensivo. Un matiz clave para Iraola, sobre todo con Hugo Ekitike fuera de combate probablemente hasta 2027 por una rotura del tendón de Aquiles. La capacidad de Gakpo para jugar también como referencia central se convierte en un recurso táctico de alto valor.
La marcha de Mohamed Salah obliga a una reconstrucción profunda de la delantera. Al menos un fichaje más en ataque llegará este verano, y el interés por Diomande va en aumento. A la vez, el joven Rio Ngumoha se prepara para asumir un papel más importante, y Florian Wirtz ya ha demostrado que puede actuar desde la izquierda, tanto en Liverpool la pasada campaña como ahora con Alemania en el Mundial.
Ahí se abre otro frente: cómo encaje Iraola a Wirtz en su libreto condicionará directamente el espacio que quede para Gakpo. Si el alemán se consolida como falso extremo zurdo o mediapunta cayendo a ese costado, el neerlandés tendrá que pelear más que nunca por minutos.
La historia, sin embargo, ya ofrece un precedente alentador para él. Cuando Luis Díaz aterrizó en Anfield, muchos dudaron del margen de Gakpo. La competencia sacó lo mejor de su fútbol. Podría volver a ocurrir.
Tentaciones en el mercado y una etiqueta de precio clara
Por primera vez desde que llegó en diciembre de 2022 desde PSV Eindhoven, se abre la puerta —aunque sea solo un resquicio— a una posible salida. Varios clubes siguen de cerca la situación, con Tottenham Hotspur entre los más atentos.
Liverpool no regalaría a uno de sus activos más valiosos. Cualquier operación superaría con claridad los 60 millones de libras, una plusvalía notable respecto a los 35 millones iniciales que pagaron tras el Mundial de 2022. Esa cifra marca el listón para cualquiera que quiera sacarlo de Anfield.
Mientras tanto, Gakpo se encarga de recordar a todos por qué se habla de él en esos términos.
El Mundial como escaparate… y como recordatorio
Ante Suecia, en un partido en el que su compañero de club Alexander Isak se quedó sin marcar, Gakpo decidió el encuentro con una actuación de delantero total. Primero, llegando al segundo palo para empujar un centro en apariencia sencillo, fruto de una lectura perfecta del espacio. Después, con su sello clásico: arrancada desde la izquierda, recorte hacia dentro y derechazo raso y seco al fondo de la red.
No fue un destello aislado. Su hoja de servicios con Países Bajos en los Mundiales impresiona: cinco goles en siete partidos, contando también la edición de 2022. En total, 23 tantos en 52 internacionalidades desde su debut hace cinco años. Números de líder ofensivo.
Dentro del vestuario neerlandés, su peso va más allá del césped. Tiene un rol importante fuera del campo, especialmente entre los jugadores cristianos del grupo. «Cody es nuestro pastor, él dirige las oraciones», reveló Crysencio Summerville. Un detalle que habla de su ascendencia en el grupo.
Virgil van Dijk, capitán de Países Bajos y de Liverpool, no necesita que nadie le venda a su compañero. Tras el 5-1 ante Suecia, fue directo: «Es un futbolista extraordinario. Trabaja muy duro para el equipo, es disciplinado y su calidad destaca: sus centros, sus asistencias, sus goles».
Mientras siga brillando en el Mundial, la balanza interna en Liverpool se inclina hacia retenerlo al menos una temporada más. El club sabe, además, lo difícil que puede ser el aterrizaje para los recién llegados: ahí están las dificultades de adaptación de Isak y Wirtz en su primer año en Anfield como advertencia.
Y sin embargo, el rompecabezas ofensivo que Iraola y la dirección deportiva intentan recomponer deja una incógnita flotando sobre el verano red: ¿es Gakpo la pieza alrededor de la cual construir… o la que puede desbloquear la próxima gran operación del Liverpool?





