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Cody Gakpo y el interés del Manchester United: un viejo deseo en el mercado actual

El nombre de Cody Gakpo vuelve a sonar con fuerza en Manchester United. No es un capricho repentino ni un rumor improvisado: es un viejo anhelo que nunca terminó de apagarse. Pero esta vez, el escenario es muy distinto. El neerlandés pertenece a Liverpool, y cruzar esa frontera sigue siendo casi un tabú en el fútbol inglés moderno.

El delantero viene de una temporada discreta en Anfield. Sus números en competiciones domésticas se quedaron cortos respecto a su primer curso al máximo nivel: nueve goles y seis asistencias en 52 partidos, muy lejos de los 18 tantos y siete pases de gol que firmó en 49 encuentros la campaña anterior. El contraste duele más si se mira lo que hizo con su selección: en el Mundial, tres goles y una asistencia en solo cuatro partidos, antes de la sorprendente eliminación de Países Bajos en octavos frente a Marruecos.

Liverpool, sin embargo, lo necesita. Y lo necesita ya. El club espera que Gakpo dé un salto adelante el próximo curso, incluso ocupando con más frecuencia la posición de delantero centro para aliviar la carga sobre Alexander Isak. La lesión de Hugo Ekitike, que estará fuera al menos hasta enero tras romperse el tendón de Aquiles, aumenta todavía más la responsabilidad sobre el neerlandés.

United mira de reojo… pero Tottenham acelera

En este contexto han surgido dudas sobre el futuro del jugador en Anfield. No son pocos los clubes que han preguntado por su situación, y el nombre de Tottenham Hotspur se ha colado en la conversación con fuerza. Manchester United, mientras tanto, observa. Y recuerda.

En declaraciones a The United Stand, el periodista Ben Jacobs puso en palabras lo que muchos en Old Trafford llevan años pensando sobre Gakpo. Confirmó que el interés de United es de largo recorrido, pero también recordó un muro que rara vez se derriba: «Sabemos que Manchester United y Liverpool simplemente no hacen negocios», explicó, dejando claro el peso de la rivalidad histórica.

Jacobs añadió que, pese a informaciones recientes procedentes de Países Bajos, en Liverpool niegan que Gakpo haya pedido salir «de ninguna manera, forma o estilo». En el club reina la calma. No hay urgencia por vender, ni señales de rebelión por parte del futbolista. Desde Londres, sin embargo, Tottenham estudia seriamente la operación. Según el propio periodista, los *spurs* son, a día de hoy, el pretendiente «más concreto».

Ahí se abre el primer choque de realidad para el United: el deseo es antiguo, pero la vía más clara lleva al norte de Londres, no al oeste de la ciudad de Manchester.

El fichaje que Ten Hag nunca tuvo

La historia entre Gakpo y Manchester United pudo escribirse de otra manera en 2022. Erik ten Hag, recién aterrizado en Old Trafford, señaló su nombre con insistencia. El atacante brillaba en el PSV como la gran figura del club, un extremo zurdo con gol, desborde y personalidad. Encajaba en el proyecto, en la idea de juego y en la reconstrucción que el técnico neerlandés tenía en mente.

United avanzó, pero Liverpool golpeó primero. En diciembre de ese año, los de Anfield cerraron un acuerdo de 35 millones de libras con el PSV, preparando su llegada para el mercado de enero. Un movimiento rápido, contundente, que dejó al United mirando desde la barrera cómo se escapaba uno de sus objetivos prioritarios.

Desde entonces, el seguimiento no se ha detenido. El club de Old Trafford ha mantenido el radar encendido, analizando su adaptación, su rol y su evolución en Liverpool. Pero querer no siempre significa poder, y menos cuando se trata de negociar con el rival más enconado.

Un precio claro y un mercado abierto

La posición de Liverpool es diáfana: no están buscando activamente vender a Gakpo. No hay subasta, no hay cartel de salida. Sin embargo, todo jugador tiene un precio. En este caso, el listón se sitúa en torno a los 70 millones de libras. Por debajo de esa cifra, el club no se sentará a hablar. A partir de ahí, la conversación podría cambiar.

Tottenham ya ha hecho sus deberes. Gakpo figura en una lista de objetivos en banda en la que también aparecen nombres de peso como Rafael Leao, Savinho y Antonio Nusa. El neerlandés no es la única opción, pero sí una de las más accesibles si se dan las circunstancias adecuadas: una oferta fuerte y, sobre todo, una petición expresa del jugador de cambiar de aires.

Ahí entra en juego la condición que marca Jacobs: si Gakpo pide salir, la puerta se entreabre para los clubes de la Premier League. Entonces se verá quién está dispuesto a ir hasta el final. Hoy, los *spurs* parecen mejor colocados. United, en cambio, se mueve más en el terreno de la oportunidad que en el de la ofensiva total.

¿Un tabú insalvable para el United?

La gran incógnita no es solo económica. Es cultural. El intercambio directo de futbolistas entre Manchester United y Liverpool es prácticamente inexistente en la era moderna. La rivalidad va más allá del césped y se traslada a los despachos. Cada operación se mira con lupa. Cada movimiento tiene un componente simbólico que pesa tanto como el dinero.

Por eso, aunque en Old Trafford sigan «amando» a Gakpo, como recuerda Jacobs, la posibilidad real de verlo vestido de rojo… pero del otro rojo, se antoja remota. El interés es genuino, la admiración también. El contexto, en cambio, es un muro difícil de derribar.

Tottenham, sin esa carga histórica, juega con ventaja. Puede negociar sin ruido de fondo, sin guerras de identidad, sin el peso de décadas de rivalidad. Si el neerlandés decide que ha llegado la hora de un nuevo reto, el camino más despejado no apunta a Mánchester, sino a Londres.

La pregunta ya no es si Gakpo gusta al United. Eso quedó claro hace años. La cuestión es otra: ¿se atreverá algún día el fútbol inglés a romper de verdad sus viejos tabúes de mercado, o seguirá viendo a jugadores como este pasar de largo por culpa de una rivalidad que también se juega en las oficinas?