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Celtic busca a Haissem Hassan mientras el mercado se complica

El verano avanza, el reloj competitivo aprieta y, por fin, Celtic ha movido ficha. Sky Sports ha confirmado que el club de Glasgow ha presentado una consulta oficial por el extremo egipcio Haissem Hassan, una de las revelaciones del último Mundial con su selección.

El jugador de Real Oviedo, de 24 años y con solo un año de contrato por delante, se ha convertido en objetivo prioritario para un Celtic que necesita aire fresco en las bandas y, sobre todo, un golpe de efecto antes de afrontar un curso decisivo bajo el mando de Martin O’Neill.

Un objetivo claro en medio del caos

Hassan no es un nombre improvisado. Sus actuaciones en el Mundial lo colocaron en el radar de varios clubes, y en Glasgow llevan semanas vinculándolo con un rol importante en el nuevo proyecto. El interés, esta vez, es real: según el periodista escocés Anthony Joseph, Celtic ya explora las condiciones de una posible operación para llevarlo a Glasgow.

La idea es clara: sumar desequilibrio, velocidad y producción ofensiva a una plantilla que se ha ido quedando corta mientras el mercado avanza sin esperar a nadie.

Refuerzos que no llegan y decisiones que queman

O’Neill lleva meses reclamando refuerzos. Los necesitaba en mayo, los necesitaba en junio y los sigue necesitando a finales de julio. La sensación de lentitud en los despachos se ha convertido casi en seña de identidad del club en los últimos veranos, y este no está siendo la excepción.

Dos de los héroes del agónico título de liga de la pasada temporada, Kelechi Iheanacho y Marcelo Saracchi, tenían el visto bueno del técnico para continuar. Eran prioridades. El propio entrenador pidió a la cúpula, encabezada por el CEO Michael Nicholson y el CFO Chris McKay, que cerraran sus continuidades para cimentar la reconstrucción.

No ocurrió.

Las ofertas fueron a la baja, las negociaciones se enredaron y, al final, ambos quedaron fuera del nuevo proyecto. Una decisión que ha dejado a O’Neill expuesto y a buena parte de la afición con la sensación de que el club ha vuelto a anteponer el posible valor de reventa a las necesidades inmediatas del equipo.

Para añadir más ruido, desde el entorno del club se filtró a medios generalistas una versión muy controvertida sobre las supuestas exigencias salariales de Iheanacho. Esa versión fue rápidamente desmentida desde Turquía, lo que no hizo sino alimentar la percepción de desorden interno y mensajes interesados.

Maeda en la rampa de salida y una plantilla en el alambre

Mientras se habla de llegadas, una salida importante se cocina en paralelo. Ipswich Town ha abierto conversaciones oficiales con Celtic para el posible fichaje de Daizen Maeda. Si el japonés termina marchándose, O’Neill perdería otra pieza clave en ataque, un futbolista de trabajo incansable y peso competitivo probado.

En ese contexto, el interés por Hassan adquiere un matiz inquietante: más que un paso adelante, parece una maniobra a la desesperada para tapar huecos que se abren a toda velocidad. La política del “primero sacar, luego fichar” ha llegado a un punto en el que ya no solo condiciona la planificación; amenaza con dañar seriamente el rendimiento sobre el césped.

El play-off de la UEFA Champions League está a la vuelta de la esquina. El margen de error es mínimo, el calendario no espera, y el equipo apenas ha experimentado un refuerzo significativo en las zonas clave. El riesgo es evidente: repetir el guion del año pasado… sin la misma suerte.

Avisos ignorados y una advertencia que resuena

No han faltado voces autorizadas señalando el peligro. El ex capitán Paul Lambert, entre otros, lleva tiempo advirtiendo de que Celtic no puede seguir jugando con fuego en los veranos, confiando en que el talento existente y la inercia histórica tapen los agujeros de una planificación timorata.

La temporada pasada el club salió vivo por centímetros, con un sprint final heroico que maquilló muchas carencias estructurales. Esta vez, sin Iheanacho, sin Saracchi y posiblemente sin Maeda, el margen se estrecha todavía más.

En ese escenario, la posible llegada de Haissem Hassan se siente casi como un intento de mantenimiento, no de ambición. Un movimiento necesario, sí, pero insuficiente para calmar la inquietud de una grada que ve cómo pasan las semanas sin que el proyecto adquiera el músculo que exige la competición europea.

Celtic ya ha tocado la puerta de Oviedo. Ahora falta saber si, cuando esa puerta se abra, el club seguirá a tiempo de sostener sus aspiraciones… o si este será el verano en el que la prudencia en los despachos termine cobrando un precio demasiado alto en el césped.

Celtic busca a Haissem Hassan mientras el mercado se complica