Arsenal en el mercado: Trossard se va, Martinelli en riesgo y Barcola como objetivo
El verano en el norte de Londres no trae calma. Trae decisiones. Y algunas pesan.
Leandro Trossard, autor de goles decisivos en la pasada campaña, ya ha hecho las maletas rumbo a Besiktas. Un adiós silencioso pero significativo: uno de los recursos más fiables desde el banquillo abandona el Emirates y deja un hueco evidente en las bandas de Mikel Arteta.
Ese vacío abre otra pregunta incómoda: ¿qué papel le queda a Gabriel Martinelli?
El brasileño, que llegó a ser intocable en el proyecto, ya no se mueve en esa categoría. Arsenal estudia seriamente la opción de hacer caja con él. No por capricho, sino por necesidad: liberar masa salarial, ganar espacio en la plantilla y atacar el mercado con fuerza para apuntalar una zona clave del campo de cara a la temporada 2026-27, en la que el listón competitivo será todavía más alto, dentro y fuera de Inglaterra.
Barcola, el francés que atormentó al Arsenal
En esa hoja de ruta aparece un nombre subrayado en rojo: Bradley Barcola.
El extremo francés, brillante en el Mundial junto a Kylian Mbappé y Michael Olise, fue uno de los verdugos de los sueños europeos del Arsenal en 2025-26. Con la camiseta del PSG contribuyó a que el conjunto parisino encadenara dos Champions consecutivas, cerrando la puerta a las aspiraciones de los de Arteta en el mayor escaparate continental.
Paradójicamente, ni siquiera es un titular indiscutible en el campeón francés. La competencia es feroz: Desire Doue, Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia… una colección de talento que obliga a Barcola a vivir permanentemente al límite si quiere minutos. A sus 23 años, tiene contrato en el Parc des Princes hasta 2028, pero esa duración no garantiza nada en un mercado como el actual.
Con la ventana de 2026 ya abierta, en París escuchan ofertas tentadoras. Y muchos miran hacia Londres.
Arsenal, club con una larga tradición de apostar por estrellas francesas, está siendo presionado desde su propio entorno para explorar seriamente la operación. Uno de los que alza la voz es Mikael Silvestre, exdefensa gunner, que conoce bien el ecosistema del club y el perfil del jugador.
Silvestre, en declaraciones a GOAL, no dejó espacio para la duda al valorar el posible fichaje de Barcola para un equipo que viene de conquistar la Premier: sería, dijo, una elección “obvia” tanto para el futbolista como para el club. Subrayó su rendimiento en el PSG, su impacto con la selección y el momento de su carrera, aún en plena juventud, alineándolo con la ambición actual del Arsenal: retener el título liguero y asaltar de una vez la Champions. Desde su perspectiva, es “luz verde” total.
Competencia inglesa por el mismo botín
El problema para el Arsenal es que no está solo en esta carrera.
En la Premier hay otros gigantes con necesidades similares. Liverpool busca un heredero para Mohamed Salah en Anfield. Manchester United, de vuelta a la Champions, necesita dinamita nueva en ataque. Y los dos clubes han sido vinculados con Barcola.
Dwight Yorke, exdelantero del United, también se ha pronunciado sobre el talento que habita en París. En su opinión, si estuviera en el lugar de Michael Carrick, iría directamente a por Bradley Barcola o Desire Doue. Lo ve sencillo: ambos pueden jugar por la izquierda, por la derecha, adaptarse a lo que pida el frente de ataque. Y en un contexto en el que el futuro de Marcus Rashford no está del todo claro, Yorke considera que uno de esos dos perfiles debería ser prioritario para Old Trafford: atacantes fiables, capaces de producir de manera constante.
Ese tipo de mensajes refuerza una idea: si el Arsenal quiere a Barcola, no puede dormirse. El margen de maniobra se estrecha a medida que el mercado avanza y los rivales se organizan.
Martinelli, la pieza sacrificable
Todo esto devuelve el foco a Martinelli.
El brasileño podría convertirse en la gran venta que financie el siguiente salto de calidad. No se trata solo de un relevo posicional. Se trata de redefinir el perfil de las bandas: más amenaza constante, más capacidad para marcar diferencias en noches grandes, más colmillo europeo. El tipo de atributos que Barcola ha mostrado con el PSG y con Francia.
La salida de Trossard ya ha limpiado un hueco. Un traspaso de Martinelli abriría otro, mucho mayor, y daría al club un músculo económico que encajaría con las cifras que se manejan para fichajes de este calibre. En el Emirates lo saben: cada decisión en las bandas afectará directamente al techo competitivo del equipo en los próximos años.
El otro sueño: Julián Álvarez
Barcola no es el único nombre de primer nivel que aparece en la agenda gunner.
Arsenal también estudia un movimiento de gran envergadura por Julián Álvarez, estrella de Argentina, protagonista en la final del Mundial 2026 junto a Lionel Messi, aunque sin poder levantar su segundo título mundial. Hoy, el delantero brilla en el Atlético de Madrid, pero su futuro no está blindado: se habla de una posible salida por unos 120 millones de libras.
De nuevo, Silvestre entra en escena para valorar la operación. A su juicio, por detrás de Messi, Álvarez ha sido el jugador más influyente de Argentina. Reconoce la dificultad de ganar títulos con el Atlético, un club exigente pero marcado por márgenes muy finos, y percibe en el atacante una lealtad notable hacia su actual equipo. No tiene claro si el argentino está preparado para cambiar de aires.
Lo que sí tiene claro es otra cosa: por el rendimiento que ha mostrado esta temporada, sería un fichaje formidable para compartir delantera con Viktor Gyökeres y completar un frente ofensivo temible.
La pregunta, entonces, no es solo a quién quiere el Arsenal. Es hasta dónde está dispuesto a llegar para conseguirlo. Y a quién está preparado para dejar marchar para seguir escalando.





