Roberto Losada asume el banquillo de Hong Kong
Roberto Losada ya no es el interino que sostiene el proyecto entre parches y giras amistosas. Desde este viernes es, oficialmente, el seleccionador de Hong Kong, después de superar a más de 300 aspirantes al cargo y suceder a Ashley Westwood en el banquillo del combinado de la ciudad.
El técnico, nacido en España, llevaba seis meses al mando de forma provisional. Su etapa empezó lejos del ruido de la competición, entre trofeos tradicionales y pruebas de laboratorio: primero en la Guangdong-Hong Kong Cup, después en la Lunar New Year Cup. Partidos con sabor festivo, pero con un mensaje claro para la Federación: podía manejar el vestuario y el escenario.
El aterrizaje real llegó en marzo. Su primer examen oficial fue un golpe seco: derrota por 2-1 ante India en la fase de clasificación para la Asian Cup. Un resultado que recordó a todos que el camino hacia la élite continental sigue empinado, aunque no frenó la confianza en su trabajo.
Ahora arranca una etapa distinta. Sin el paraguas del “interino”, sin la etiqueta de prueba. Losada estrenará su mandato permanente este viernes por la noche, en un amistoso en Hong Kong Stadium frente a Mongolia. Un partido que, más allá del marcador, servirá para medir cuánto ha calado su idea en estos meses de transición.
La agenda no da tregua. Tras Mongolia, la selección viajará a Phnom Penh para enfrentarse a Camboya el próximo martes. Dos encuentros en cinco días, dos oportunidades para fijar jerarquías, ajustar piezas y empezar a construir una identidad reconocible bajo su mando.
En la rueda de prensa celebrada en el Hong Kong Football Club, la Federación no reveló la duración del contrato del técnico. Silencio calculado. El mensaje, en cambio, fue nítido en otro frente: la Football Association of Hong Kong, China confirmó que la ciudad albergará la División 2 de la primera Fifa Asean Cup, que se disputará entre septiembre y octubre.
Ese nuevo torneo llegará con una complicación añadida: chocará en el calendario con los Asian Games en Japón. Dos competiciones, un mismo periodo, recursos limitados. Un rompecabezas deportivo y logístico que pondrá a prueba la profundidad del fútbol hongkonés y la capacidad de planificación del nuevo seleccionador.
Losada hereda, por tanto, algo más que un banquillo. Hereda un calendario saturado, una selección que busca dar un salto competitivo en Asia y una afición que quiere ver señales claras de progreso. El amistoso ante Mongolia será solo el primer vistazo a cómo piensa hacerlo.






