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Rashford y Gordon: ¿Puede el Barça fichar a ambos?

Cuando Anthony Gordon aterrizó en Barcelona, el ruido empezó antes incluso de que pisara el césped. En cuanto el inglés apareció en la Ciudad Condal, surgió la pregunta inevitable: ¿y Marcus Rashford?

Desde el entorno del jugador del Manchester United salió rápido el mensaje: nada de preocupación por la competencia. Sabían del fichaje de Gordon, conocían las cifras y el contexto, y aun así transmitían calma. Rashford, recordaban, puede ocupar prácticamente cualquier puesto en la línea de ataque. Extremo izquierdo, derecho, segundo punta, incluso referencia si hace falta. Un comodín de élite.

La diferencia, sin embargo, no está solo en el césped. Está en la hoja de cálculo.

El coste oculto de cada apuesta

El traspaso de Gordon llegó por una cifra sensiblemente inferior a la que exigiría Rashford. Y ahí se abre el primer debate serio dentro del club: el salario.

El inglés del United pide un sueldo muy por encima del de su compatriota. Sobre el papel, el fichaje de Gordon, con menor coste de amortización y una escala salarial más contenida, puede salir mucho más barato a medio y largo plazo. Para un Barça que todavía cuenta cada euro, esa brecha pesa tanto como un gol en el minuto 90.

Rashford, mientras tanto, parece encaminado a convertirse de nuevo en un problema para el Manchester United este verano, una vez termine el Mundial. Una gran actuación con la selección inglesa podría reabrir el escaparate. Y ahí, de nuevo, aparece el Barça en el horizonte.

Deco mira el mercado… y no cierra la puerta

En los despachos del club nadie descarta un nuevo movimiento. No se puede excluir que Deco y su equipo valoren otra cesión de Rashford una vez expire, el 30 de junio, su actual préstamo en Barcelona.

No se habla de compra inmediata, no hay cifras cerradas ni ofertas oficiales sobre la mesa. Pero el perfil seduce. Y la situación contractual del jugador, también.

La versatilidad de Rashford sostiene el interés. Su impacto no se mide solo en goles, sino en soluciones. Raphinha y Lamine Yamal han sufrido problemas físicos en las últimas semanas, y en ese contexto el inglés se ha revelado como un recurso valioso también desde la derecha. Ahí está la prueba: la asistencia fantástica a Robert Lewandowski ante Osasuna, arrancando desde el carril derecho, rompiendo líneas y sirviendo el gol al polaco.

No es solo un parche. Es una pieza que encaja en varios huecos a la vez.

La sombra del ‘9’ y el nombre de Julián Álvarez

Y todavía falta otro ángulo: el del delantero centro.

El Barça trabaja para encontrar heredero al dorsal 9 que dejará vacante Lewandowski cuando se marche tras la fecha ya marcada. El objetivo prioritario es claro: Julián Álvarez. Se le ve como el relevo ideal, un atacante capaz de asumir el peso goleador y, al mismo tiempo, adaptarse al juego asociativo que exige el club.

El problema es que el fichaje está bloqueado. Las tentativas azulgranas chocan una y otra vez con la resistencia de sus propietarios actuales, Atlético de Madrid y Real Madrid. Ninguno de los dos está dispuesto, de momento, a facilitar la operación. El tablero político de LaLiga también juega aquí.

En ese escenario, el valor de un futbolista como Rashford crece. Puede ocupar la banda, sí, pero también puede actuar como ‘9’ en un sistema más móvil, sin un rematador clásico. Es un plan B que, según se complique la operación por Julián Álvarez, empieza a parecer un plan bastante más serio.

¿Doble apuesta o elección inevitable?

La gran cuestión es si el Barça podía –o puede– hacerse con los dos perfiles a la vez. Sobre el césped, la compatibilidad es evidente: Gordon y Rashford pueden convivir, intercambiar posiciones, atacar por fuera o por dentro y darle al equipo una agresividad ofensiva brutal.

El problema, de nuevo, está en la economía. Dos fichas altas, dos operaciones complejas y un límite salarial que no perdona. A corto plazo, la sensación es que el club debe elegir qué tipo de riesgo asume: el coste inmediato y elevado de Rashford, con el potencial de impacto instantáneo, o la apuesta más contenida y a largo plazo que representa Gordon.

Mientras tanto, el calendario avanza, el mercado se mueve y las lesiones recuerdan cada semana lo frágil que es cualquier planificación.

La pregunta ya no es solo si había espacio para los dos en el vestuario. La pregunta es si el Barça puede permitirse no tener un jugador como Rashford cuando el próximo verano vuelva a encenderse la subasta.

Rashford y Gordon: ¿Puede el Barça fichar a ambos?