Paul Pogba apoya el proyecto de Carrick en el Manchester United
El viejo Manchester United de las dudas y los bandazos dejó paso esta temporada a algo distinto: un equipo reconocible, agresivo, con una idea. Y en el centro de ese giro aparece un nombre que el club conoce de memoria: Michael Carrick.
Desde fuera, uno de los que mejor puede leer ese cambio es Paul Pogba. El francés, que disputó 233 partidos con la camiseta del United en sus dos etapas, no dudó en respaldar la decisión del club de entregarle el proyecto al excentrocampista de forma permanente.
De la incertidumbre al impulso
La campaña 2025/26 arrancó torcida en Old Trafford. Bajo la batuta de Ruben Amorim, el equipo navegaba entre la inconsistencia y la falta de identidad. Ni resultados, ni sensaciones. El club reaccionó a comienzos de año: destitución del técnico portugués y apuesta por Carrick, primero como solución interina.
Ahí cambió el tono de la temporada.
En 17 partidos de Premier League, el excapitán firmó números de entrenador grande: 12 victorias, tres empates y solo dos derrotas. Más que una racha, un mensaje. El United volvió a jugar hacia delante, a presionar alto, a atacar con convicción. Old Trafford, tan acostumbrado en los últimos años a la resignación, empezó a levantarse de los asientos.
El premio fue mayúsculo: tercer puesto en liga y regreso a la Champions League tras dos años de ausencia. No solo clasificación; sensación de equipo en construcción con margen de crecimiento si el mercado de verano acompaña.
El club insistió públicamente en que no tomaría decisiones precipitadas, que analizaría todas las opciones disponibles antes de nombrar entrenador. Pero el vestuario, la grada y el propio rendimiento del equipo señalaban en una única dirección. El cargo era de Carrick salvo catástrofe. El anuncio oficial llegó el mes pasado y solo confirmó lo que ya se respiraba en Manchester.
Pogba, sin dudas sobre Carrick
Desde la distancia, Pogba ve coherencia en el movimiento. En una breve entrevista con Sky Sports, el campeón del mundo francés se mostró claro y alineado con el sentir general alrededor del club.
“Creo que está haciendo un gran trabajo y lo hizo también en su momento cuando era asistente de Ole Gunnar Solskjaer”, explicó, recordando aquella etapa en la que Carrick ya ejercía de puente entre cuerpo técnico y plantilla.
Para Pogba, la clave va más allá de la pizarra. “Es un gran tipo, tiene experiencia, fue un gran jugador y tiene una conexión muy buena con los jugadores, se podía ver cuando tomó el equipo”, subrayó. La frase encaja con la percepción interna: Carrick conoce el vestuario, entiende el peso de la camiseta y sabe cómo llegar al futbolista actual.
El centrocampista francés cerró su valoración con un pronóstico optimista: “Creo que va a ser bueno para el United”. Y dejó un deseo que suena a despedida afectuosa de alguien que, con luces y sombras, formó parte importante de la última década del club: “Les deseo lo mejor, obviamente, a él, a todo el cuerpo técnico y a los jugadores”.
Un verano decisivo
El United ha recuperado algo que llevaba años buscando: una dirección clara. El estilo de Carrick ha encajado con una plantilla que pedía protagonismo con balón y valentía sin él. El tercer puesto y el billete a la Champions no son un punto final, sino el punto de partida.
Con el respaldo de voces autorizadas como la de Pogba y con la grada de su lado, Carrick encara ahora un verano que puede definir el techo real de este proyecto. El club ya ha elegido a su hombre. Falta saber hasta dónde puede llevar a un United que, por fin, vuelve a parecerse a sí mismo.






