El Mundial 2026 ya tiene favorito: España es la máquina imparable
El Mundial de 2026 ya tiene favorito: la máquina se rinde a España
Cuarenta y ocho selecciones, tres países anfitriones, 104 partidos y un solo campeón. Norteamérica se prepara para el Mundial más grande de la historia, y mientras el balón aún no rueda, el veredicto frío del superordenador de Opta ya está sobre la mesa: España es el equipo a batir.
No es una intuición, es estadística pura. Diez mil simulaciones. Diez mil Mundiales virtuales antes del real. En el 16,1% de ellos, La Roja levantó el trofeo.
Un Mundial descomunal
Del 11 de junio al 19 de julio, Estados Unidos, México y Canadá repartirán fútbol por 16 estadios. Es la primera vez que el torneo se expande a 48 participantes, con 12 grupos y una novedad que cambia el mapa competitivo: una ronda de 32 en los cruces.
Más selecciones, más partidos, más margen para la sorpresa… y más dificultad para acertar un pronóstico. Ahí entra en juego el modelo de Opta, que no se deja llevar por camisetas históricas ni por nostalgias.
Argentina llega como campeona defensora tras la epopeya de Lionel Messi en Qatar 2022. Brasil, ahora con Carlo Ancelotti al mando, persigue el fin de una sequía que dura desde 2002. Europa aporta 16 combinados, entre ellos Alemania, Francia y una España que se presenta con el aura reciente de campeona de Europa. Italia, otra vez, se queda fuera del cartel.
Hay debutantes –Cape Verde, Curaçao, Jordania, Uzbekistán–, un representante solitario de Oceanía (New Zealand) y diez selecciones africanas con una Marruecos instalada ya en la élite tras su impacto en Qatar. Todo ello en un Mundial que, según el superordenador, tiene un 35,9% de probabilidades de coronar a un campeón inédito.
España, el rival que nadie quiere
Los números son contundentes. Ninguna selección tiene tantas opciones de ganar el título como España. Ninguna tiene tantas posibilidades de llegar, al menos, a cuartos de final.
En las simulaciones de Opta:
- España ganó el Mundial en el 16,1% de los escenarios.
- Alcanzó cuartos en el 52,1% de las ocasiones.
- Llegó a semifinales el 39,0% de las veces.
- Disputó la final en un 25,6% de los torneos simulados.
Hay más. El modelo anticipa una fase de grupos cómoda para el equipo de Luis de la Fuente: La Roja encabezó el Grupo H en el 75,3% de los Mundiales virtuales, por delante de Uruguay, Arabia Saudí y Cape Verde. Un cuadro amable para un gigante que llega rodado.
La gran incógnita es el estado físico de Lamine Yamal, aún entre algodones tras una lesión muscular. Pero el impacto del extremo del Barcelona es una de las razones por las que la máquina se inclina por España. Desde que irrumpió, cambió el techo de la selección.
En la última temporada, entre los jugadores de LaLiga, solo Kylian Mbappé participó en más goles en todas las competiciones que Yamal: 48 del francés por 41 del español (24 tantos y 17 asistencias). Y eso con 16 años hace apenas dos veranos, cuando formó parte del grupo que arrasó en la Eurocopa 2024.
La dinámica también acompaña. Tras proclamarse campeona de Europa, España alcanzó la final de la UEFA Nations League –perdida en penaltis ante Portugal– y pasó por encima de Türkiye en la clasificación mundialista, invicta en seis partidos.
Con Rodri de nuevo sano y con galones de capitán, Ferran Torres llegando tras una gran campaña en el Barça campeón, y los Mikel –Oyarzabal y Merino– como piezas clave en la fase de clasificación, el bloque parece armado. El matiz lo pone la historia: España suele rendir mejor en la Eurocopa que en los Mundiales. Desde 1950 solo ha alcanzado una vez las semifinales, la del título en Sudáfrica 2010.
Aun así, el mensaje del superordenador es nítido: quien quiera el Mundial, probablemente tendrá que pasar por España.
Los grandes perseguidores: Francia, Inglaterra y Argentina
Detrás de La Roja se forma un pelotón de lujo. Francia, Inglaterra y Argentina superan el 10% de probabilidades de título en las simulaciones de Opta.
Francia se lleva el 13,0% de Mundiales simulados. Inglaterra, el 11,2%. Argentina, el 10,4%. Es el núcleo duro de aspirantes.
Francia, último baile de Deschamps
El camino de los galos no será sencillo desde el inicio. El modelo considera que Francia afronta el grupo más exigente entre las favoritas, con Noruega, Senegal e Iraq en el Grupo I. Aun así, Les Bleus terminaron líderes de su llave en el 60,3% de los escenarios.
Cuando superan la fase de grupos y se plantan en cuartos –algo que lograron en el 47,9% de las simulaciones–, su peso competitivo se dispara: Francia alcanzó la final en un 21,3% de los Mundiales virtuales, situándose como segunda candidata al título.
El torneo, además, marca el final de una era. Didier Deschamps, campeón como seleccionador en 2018 y como capitán en 1998, se despedirá tras 14 años en el banquillo. Será también el primer Mundial de Kylian Mbappé como capitán.
El delantero de Real Madrid llega con la mira puesta en el récord de Miroslav Klose (16 goles en Mundiales). Ya suma 12 en solo dos ediciones: cuatro en 2018, ocho en 2022. Francia ha jugado cuatro de las últimas siete finales. Nadie se ha asomado tanto al partido decisivo en este siglo. Nadie querrá cruzarse con ellos.
Inglaterra, potencia total alrededor de Kane
El modelo coloca a Inglaterra como tercera favorita. No solo por su probabilidad de título, sino por su fiabilidad estructural: los ingleses son el segundo equipo con más opciones de alcanzar cuartos (47,7%), solo por detrás de España.
Thomas Tuchel ha construido una selección agresiva, tan segura de sí misma que pudo permitirse dejar fuera a nombres como Cole Palmer, Morgan Gibbs-White o Phil Foden. Con Jude Bellingham y Declan Rice como pilares, el talento fluye.
En punta, Harry Kane llega desatado tras un curso monumental con Bayern München: Bota de Oro europea y 61 goles a nivel de clubes (64 contando el Mundial de Clubes). Terminó la temporada con dos hat-tricks consecutivos. Es el máximo goleador histórico de su selección y sigue siendo el faro del equipo.
Los datos de clasificación explican el entusiasmo: ocho partidos, ocho victorias, ocho porterías a cero. Inglaterra se convirtió en la segunda selección en la historia en completar una fase de clasificación UEFA perfecta sin encajar un solo gol, tras Yugoslavia en 1954.
Después de dos finales consecutivas de Eurocopa, la pregunta ya no se puede esquivar: ¿es 2026 el año en que Inglaterra rompe seis décadas de sequía, y lo hace en el mayor escaparate posible?
Argentina, el campeón que no quiere soltar la corona
La Albiceleste entra en el torneo como parte de un cuarteto de élite junto a España, Francia e Inglaterra. El superordenador la sitúa un peldaño por debajo en probabilidad total de título, pero con un dato que asusta: Argentina alcanzó la final en el 18,1% de las simulaciones.
Su arranque debería ser plácido. Solo España tiene más opciones de ganar su grupo. El vigente campeón encabeza el Grupo J en la mayoría de los escenarios, por delante de Austria, Argelia y Jordania.
La historia juega a dos bandas. Siete de los ocho Mundiales disputados en América han acabado en manos de una selección de CONMEBOL. Pero defender la corona es casi una misión imposible: nadie lo logra desde el Brasil de 1962. Ni siquiera la Argentina de Messi en Qatar pudo evitar que Francia rozara la gesta.
Para revalidar el título, Argentina necesitará otra actuación de época de su capitán. En Qatar, Messi firmó uno de los torneos más dominantes que se recuerdan: siete goles, tres asistencias y un registro único, marcar en fase de grupos, octavos, cuartos, semifinales y final en una misma edición.
A sus 38 años, mantiene cifras descomunales con Inter Miami en la MLS. Y no está solo. Lautaro Martínez y Julián Álvarez, en plenitud, completan un frente ofensivo que garantiza goles. En un Mundial en suelo americano, con ese tridente, Argentina no piensa en otra cosa que no sea volver a la final.
Portugal, Brasil y Alemania: gigantes en busca de impulso
Por detrás del cuarteto principal aparece un trío que nadie se atreve a descartar: Portugal, Brasil y Alemania. Sus probabilidades de título se mueven entre el 5% y el 7%, suficientes para que cualquier racha de forma los catapulte a la cima.
Portugal se queda en el 7,0% de Mundiales ganados en las simulaciones. Brasil, en el 6,6%. Alemania, en el 5,1%. Las tres superan el 10% de opciones de alcanzar la final.
Portugal y el último gran vacío de Cristiano
Portugal llega como quinta favorita y con un objetivo muy concreto: darle a Cristiano Ronaldo el único trofeo que falta en su palmarés. El delantero de Al-Nassr, campeón de la Saudi Pro League, afronta su sexto Mundial, igual que Messi. Nadie antes había llegado tan lejos en términos de longevidad mundialista.
Su Eurocopa 2024 estuvo muy lejos de sus estándares, sin un solo gol, pero el contexto ahora es distinto. Cristiano es el único jugador que ha marcado en cinco Mundiales distintos y tendrá detrás a un generador de élite: Bruno Fernandes, que viene de firmar un récord histórico de asistencias (21) en una sola temporada de Premier League con Manchester United.
Portugal aterriza con viento a favor tras ganar la Nations League bajo el mando de Roberto Martínez. En las simulaciones, alcanzó semifinales en un sólido 23,9% de los casos.
Brasil, la eterna amenaza
Brasil no falta a un Mundial desde que existe el torneo. Es la única selección presente en todas las ediciones. Esta vez, sin embargo, se clasificó sufriendo más de la cuenta: quinta en la liguilla de CONMEBOL.
La sequía ya dura 24 años. Solo una vez antes estuvo tanto tiempo sin coronarse, entre 1970 y 1994. Aquella racha terminó, precisamente, con un título en territorio estadounidense. El dato alimenta el relato.
Los números siguen respetando a la Canarinha. El modelo le otorga un 60,4% de opciones de ganar el Grupo C. Desde 1982, Brasil siempre ha terminado primera en su liguilla inicial. Y en las simulaciones alcanzó semifinales en un 22,1% de los Mundiales.
Carlo Ancelotti tiene pólvora de sobra: Neymar, máximo goleador histórico de la selección, Vinícius Júnior, Raphinha, Matheus Cunha… Si Brasil llega viva a las rondas finales, nadie querrá cruzarse con ese ataque.
Alemania, una potencia herida
Alemania disputará su vigésimo primer Mundial, más que cualquier otra selección europea. La camiseta impone, pero el presente obliga a la cautela: lleva 12 años sin ganar un partido de eliminatoria en un Mundial. Desde la final de 2014 ante Argentina, todo han sido tropiezos.
Julian Nagelsmann intenta cambiar el rumbo con una mezcla de veteranos –Manuel Neuer, Joshua Kimmich– y una nueva generación encabezada por Florian Wirtz, estrella de Liverpool. El superordenador no se atreve a enterrarla: Alemania alcanzó la final en el 10,6% de las simulaciones.
Después de cuatro grandes torneos seguidos sin pisar semifinales, el margen de paciencia se ha agotado. Este Mundial puede ser o el inicio de una reconstrucción seria o la confirmación de una caída prolongada.
Los tapados de lujo: Países Bajos, Noruega, Bélgica, Colombia y Marruecos
Fuera del círculo de las siete grandes favoritas, aparece un grupo de selecciones que, sin partir como principales candidatas, tienen credenciales para un recorrido largo.
Países Bajos y Noruega rozan el 3,5% de opciones de título (3,6% y 3,5%, respectivamente). Bélgica se queda en el 2,4%. Colombia, en el 2,1%. Marruecos, en el 1,9%.
El problema para neerlandeses y noruegos está en el camino. Países Bajos comparte Grupo F con Japón, Suecia y Túnez. Si termina segunda, lo más probable es que se cruce con la ganadora del Grupo C, previsiblemente Brasil, ya en octavos. Un muro prematuro.
Noruega llega lanzada tras una fase de clasificación demoledora: 37 goles, más que nadie en la UEFA. Erling Haaland firmó 16 tantos en ocho partidos, igualando el récord de Robert Lewandowski para un ciclo clasificatorio mundialista europeo. Ni un penalti. Incluyó un partido con cinco goles en el 11-1 ante Moldavia. Martin Ødegaard repartió siete asistencias, cuatro de ellas para Haaland. Será el primer Mundial para ambos. Pocas parejas generan tanta expectación.
Bélgica, en cambio, tiene un grupo más benigno: Egipto, Irán y New Zealand en el Grupo G. Por eso el modelo la ve con más opciones de terminar primera de su llave que a Países Bajos o Noruega, pero con menos probabilidad de título total.
Si se busca algo diferente a las potencias clásicas, hay dos nombres que destacan: Colombia y Marruecos.
Los cafeteros no estuvieron en Qatar, pero llegan reforzados. Fueron subcampeones de la Copa América 2024 en suelo estadounidense, solo frenados por Argentina en la prórroga, y terminaron terceros en la clasificación de CONMEBOL.
Marruecos, por su parte, ya no es una sorpresa. Semifinalista en Qatar, finalista de una Copa África caótica y octava del ranking FIFA a inicios de junio, es la selección africana mejor valorada por el modelo. Su debut en el torneo ante Brasil, el 13 de junio, asoma como uno de los grandes partidos de la primera semana.
El calendario ofrece otros dos choques marcados en rojo en la tercera jornada de grupos: Francia–Noruega en Foxborough, el 26 de junio, y Colombia–Portugal en Miami, un día después.
Los anfitriones: ilusión, ruido y techo limitado
Estados Unidos, México y Canadá no aparecen entre los grandes favoritos, pero el superordenador es relativamente optimista con sus opciones de hacer un papel digno.
Desde que Francia ganó “en casa” en 1998, ningún anfitrión ha vuelto a levantar la Copa del Mundo. El modelo no ve a ninguno de los tres norteamericanos rompiendo esa racha, pero sí les concede margen para soñar con una buena actuación.
Estados Unidos es el que mejor parado sale. Tiene un 32,8% de opciones de ganar el Grupo D, el más igualado del torneo según las proyecciones, con Paraguay, Türkiye y Australia como rivales. Si el equipo de Mauricio Pochettino supera esa primera trinchera, el cuadro se abre.
Sus opciones de título se sitúan en un 1,2%, en la zona de selecciones como Suiza, Uruguay o Ecuador. No es poco para un anfitrión sin pedigrí de campeón.
México, que abrirá el torneo en el Estadio Azteca ante South Africa, también figura con un papel interesante. Tiene un 47,8% de probabilidades de liderar el Grupo A (junto a South Korea y Czechia) y un 52,0% de opciones de alcanzar al menos octavos. Para cuartos, el porcentaje baja al 24,2%. Para ser campeón, el modelo le da un 1,0%, por debajo de Estados Unidos y al nivel de Senegal.
Canadá cierra el trío. Comparte el puesto 22 en el ranking de probabilidades con Paraguay y Austria. El equipo de Jesse Marsch tiene un 42,7% de opciones de llegar a octavos, probablemente peleando con Suiza por el liderato del Grupo B. Para una selección con tan poca tradición mundialista, superar la fase de grupos ya sería un hito.
Los outsiders, las cenicientas y las historias que vienen
Por debajo de ese primer pelotón, el Mundial se llena de matices. Croacia, por ejemplo, apenas tiene un 1,6% de opciones de ganar el torneo según el superordenador, pese a haber sido subcampeona en 2018 y tercera en 2022. El motivo es claro: buena parte de su columna vertebral ha superado ya el pico competitivo. Llega como outsider, no como candidata principal.
Ecuador, con un 1,4% de probabilidad de título, es la típica selección a la que nadie quiere enfrentarse. Terminó segunda en la clasificación sudamericana y solo encajó cinco goles en 18 partidos. En el Grupo E puede poner en aprietos a Alemania. Tiene un 43,4% de opciones de llegar a octavos.
Más abajo, el mensaje es doble: las probabilidades de título son mínimas, pero el margen para el sueño sigue ahí. En las 10.000 simulaciones, Australia fue campeona 28 veces. Scotland, 22. No son cifras altas, pero demuestran algo esencial en un torneo de cinco semanas: basta un tropiezo de un favorito para que el cuadro se abra de golpe.
Hay, eso sí, una excepción llamativa. Curaçao es la única selección que no ganó el Mundial ni una sola vez en las 10.000 simulaciones. Hasta Haiti, señalada como la más débil de todas, se coronó campeona una vez.
En la zona baja, el éxito se mide de otra forma: pasar la fase de grupos. Desde Slovakia en 2010 ningún debutante alcanza las eliminatorias. En 2026, el modelo es duro con Cape Verde y Curaçao. Los caboverdianos solo superaron la liguilla en el 33,9% de los escenarios, cuarto peor registro del torneo. Curaçao se quedó en un 18,5%, el segundo más bajo, solo por delante del 15,9% de Haiti.
Uzbekistán y Jordania, también debutantes, reciben un trato algo más benigno: 0,1% de opciones de título cada una, pero posibilidades razonables de pasar de ronda, con un 41,4% y un 40,8% de probabilidad de alcanzar octavos, respectivamente.
Entre las selecciones con menos opciones de título aparecen nombres capaces de dar un susto. Egipto, empujada por la figura de Mohamed Salah en su última gran cita con la selección, tiene un 0,4% de opciones de coronarse y un 30,6% de posibilidades de llegar a octavos.
Australia, con un 0,3% de probabilidad de título, podría ir más lejos de lo que muchos esperan. Comparte con Estados Unidos, Paraguay y Türkiye un Grupo D muy equilibrado. Aunque parte como la menos favorita para ganarlo, todavía tiene un 17,9% de opciones de acabar primera y un 59,2% de probabilidades de alcanzar al menos la ronda de 32. Llegar a octavos –su techo histórico– se dio en el 26,3% de las simulaciones.
En el último cuarto del ranking hay varias selecciones que el modelo identifica como posibles agitadoras. South Africa, por ejemplo, tiene solo un 0,1% de opciones de título, pero un 49,3% de probabilidades de alcanzar las eliminatorias, beneficiada por un grupo con México como cabeza de serie.
Scotland, con un 0,2% de opciones de levantar la copa, está ligeramente por encima. Su grupo es brutal: Brasil y Marruecos, más Haiti. Pero precisamente la presencia de la selección caribeña, señalada como la más débil del torneo, abre una ventana. En las simulaciones, los escoceses pasaron la fase de grupos en el 66,1% de los casos y su escenario más probable es caer en la ronda de 32. Alcanzar octavos –algo que lograron en el 24,4% de los Mundiales virtuales– se presenta como un objetivo realista.
New Zealand, la selección con peor ranking de todas las clasificadas, también tiene margen para soñar. En el Grupo G, con Bélgica como favorita y Egipto e Irán como rivales, los “All Whites” alcanzaron las eliminatorias en el 47,8% de las simulaciones.
Y luego están Haiti, Cape Verde y Curaçao. El modelo no es amable con ellos, pero su sola presencia en el torneo ya es una historia en sí misma. Curaçao, en particular, se convierte en la nación más pequeña por territorio y población que jamás ha llegado a un Mundial. Seguir su recorrido será una de las narrativas más singulares de un torneo que promete romper moldes.
Las cifras de Opta están fijadas a 1 de junio de 2026. A partir del 11 de junio, el fútbol empezará a discutirlas. La pregunta es simple y brutal: ¿confirmará España su papel de favorita implacable o el Mundial más grande de la historia acabará escribiendo la sorpresa más grande de todas?






