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Marcus Rashford: futuro incierto tras el Mundial

Marcus Rashford aterriza en Norteamérica con una doble mochila a la espalda. En una lleva la ilusión de firmar un gran Mundial con Inglaterra. En la otra, el peso de no saber qué será de él cuando termine el torneo y tenga que mirar de nuevo a Manchester United.

El delantero llega a la cita tras una temporada de reivindicación en el Barcelona. Cedido por United, respondió con números de futbolista importante: 14 goles y 14 asistencias en todas las competiciones. Un curso sólido, de madurez, que le abrió de nuevo la puerta de la selección y le aseguró un billete en el avión rumbo a Estados Unidos.

Inglaterra ya ha dejado atrás el calor húmedo de Miami, donde trabajó durante dos semanas, y se ha instalado en su base de Kansas City. Desde ahí se moverá para su estreno en el torneo: un exigente duelo de fase de grupos ante Croacia, el miércoles por la noche en Dallas, dentro del Grupo L.

Y es precisamente ahí donde empiezan las dudas para Rashford.

Gordon le gana la mano en la banda izquierda

Según informaciones del Daily Mail, Thomas Tuchel se inclina por dejar a Rashford fuera del once inicial en el debut mundialista. El técnico alemán planea apostar por Anthony Gordon, flamante fichaje del Barcelona, como extremo izquierdo frente a Croacia.

La decisión golpea de lleno la zona natural de Rashford. Tanto él como Gordon se sienten más cómodos atacando desde ese costado, entrando hacia dentro, pisando área desde la izquierda. Si Tuchel confirma su idea, el atacante de United se verá desplazado, salvo giro de guion de última hora, al banquillo.

Queda la opción de recolocarlo en otra posición del frente ofensivo, pero por ahora no hay indicios claros de que el seleccionador vaya a mover tanto su pizarra para encajarle. El mensaje es nítido: la banda izquierda, al menos para el debut, tiene dueño.

Rashford ya sintió ese cambio de jerarquía en los amistosos previos al torneo. Participó en los dos encuentros de preparación, ante Nueva Zelanda y Costa Rica, pero en el segundo partió desde el banquillo mientras Gordon se quedaba con la titularidad. Un detalle que ahora cobra todo el sentido.

Un revulsivo obligado a marcar diferencias

Incluso si se confirma su papel de suplente, Rashford sabe que el Mundial ofrece segundas oportunidades a los que entran desde atrás. Tuchel lo tendrá como recurso inmediato si el partido se atasca o si el plan inicial no funciona. Un delantero con su velocidad, su zancada y su pegada siempre resulta útil cuando el encuentro se rompe.

Para el jugador, cada minuto cuenta. No solo para Inglaterra, también para su futuro en club. Cada aparición es un escaparate, una pieza más en el puzle que definirá dónde jugará la próxima temporada.

Tras Croacia, Inglaterra se medirá a Ghana y Panamá en los otros dos partidos de la fase de grupos. Tres citas en las que Rashford aspira a ganar peso, ya sea a base de goles, asistencias o actuaciones que obliguen a Tuchel a replantearse su once.

Un verano clave entre Barcelona y Manchester

El ruido no viene solo de la selección. El futuro de Rashford en el fútbol de clubes se ha enturbiado desde que Barcelona decidió lanzarse a por Gordon, cerrando un acuerdo con Newcastle valorado en 69 millones de libras.

Ese movimiento ha puesto en cuestión el plan inicial del club azulgrana, que incluía una opción de compra de 26 millones para quedarse en propiedad con Rashford tras su cesión. Ahora, los rumores apuntan a que la entidad catalana ya no estaría dispuesta a ejecutar esa cláusula.

En ese contexto, el delantero ha empezado a mirar de nuevo hacia Old Trafford. Distintas informaciones apuntan a que Rashford ya ha explorado la posibilidad de regresar a la primera plantilla de Manchester United la próxima temporada y que mantiene un contacto regular con el entrenador, Michael Carrick.

La conversación pendiente es evidente: ¿hay hueco para él en el nuevo proyecto de United? El club necesita gol, energía y profundidad, justo lo que ha ofrecido en Barcelona. Pero la planificación deportiva, las llegadas y salidas y la propia voluntad del jugador marcarán el desenlace.

Entre Kansas City, Dallas y el resto de sedes mundialistas, Rashford se juega algo más que un torneo. Se juega su sitio en la élite, su rol en Inglaterra y su próximo destino en el fútbol de clubes. Y todo puede cambiar con un gol, una noche inspirada o un partido que obligue a Tuchel —y quizá también a United— a mirarle de otra manera.

Marcus Rashford: futuro incierto tras el Mundial