Logotipo completo Tercer Palco

Manchester United busca a Mateus Fernandes tras el descenso de West Ham

El tablero de mercado en Old Trafford se ha movido con fuerza en las últimas horas. Con la vía Elliot Anderson prácticamente enterrada por el precio desorbitado que exige Nottingham Forest, Manchester United ha girado el foco hacia otro centrocampista de la Premier League: Mateus Fernandes, pieza clave de un West Ham United recién descendido al Championship.

INEOS, nuevo poder en la sala de decisiones de los Red Devils, ha marcado una línea roja. Tyrone Marshall, periodista de referencia de Manchester Evening News, lo dejó claro en X a primera hora del 11 de junio: el club no está dispuesto a llegar a los 120 millones de libras por Anderson ni a dejarse arrastrar a una guerra de pujas. Quieren futbolistas que quieran vestir de rojo… y el nombre que ahora encabeza la lista es el de Mateus Fernandes.

Un nuevo objetivo prioritario

El descenso de West Ham ha cambiado el mapa. De repente, uno de sus activos más valiosos, un internacional portugués de 21 años, se ha convertido en objetivo prioritario para la medular del United. No es un tanteo tímido: el movimiento está ya en marcha.

Fabrizio Romano, siempre pegado al pulso del mercado, ha desvelado que el United mantiene contactos oficiales con los agentes de Fernandes. En su canal de YouTube, el italiano detalló que el club de Old Trafford ya ha iniciado conversaciones con el entorno del jugador para preparar una oferta formal a West Ham. No se trata de simples sondeos: el United está dentro de la carrera.

Y no corre solo.

Una subasta de élite a la vista

El interés por Mateus Fernandes se ha disparado entre los grandes de Europa. Ben Jacobs, periodista de TalkSPORT especializado en fichajes, también ha confirmado que el United está en diálogo con los representantes del centrocampista. En su mensaje del 11 de junio, apuntó que se esperan movimientos sobre el futuro del portugués este mismo mes.

El escenario es claro: Manchester United ya está bien posicionado del lado del jugador. PSG y Arsenal observan con admiración y mantienen su interés. Real Madrid, el último gigante en sumarse, ya ha establecido contacto. Un casting de élite alrededor de un futbolista que acaba de vivir un descenso, pero cuyo valor en el mercado no deja de crecer.

West Ham, por su parte, ha marcado su postura. Pagó 38 millones de libras más 4 en variables y ahora, según Jacobs, pretende aproximadamente el doble. Romano fue aún más concreto días antes: en una reunión con el entorno del jugador, el club londinense fijó el precio en 85 millones de libras. Una cifra alta, pero asumible para un gran europeo que quiera asegurarse un centrocampista para la próxima década.

El factor Old Trafford y el peso de Bruno

En Manchester, la operación encaja en varios frentes. TEAMtalk informó el 14 de mayo de que Mateus Fernandes está “extremadamente interesado” en unirse al United. El club ya tiene, además, un acuerdo con Atalanta por Ederson Silva, lo que dibuja un plan claro de reconstrucción del centro del campo.

Hay otro detalle que no pasa desapercibido: la presencia de Bruno Fernandes. Compartir vestuario con su compatriota y compañero de selección es un atractivo adicional para el joven centrocampista de West Ham. La idea de formar sociedad con el capitán del United y consolidarse en el corazón de Old Trafford seduce al jugador, según las mismas informaciones.

United, por tanto, juega con varios argumentos a favor: proyecto renovado bajo el paraguas de INEOS, necesidad real de reforzar la medular y un compatriota de peso dentro del vestuario. La siguiente pieza del puzle es clara: transformar los contactos con el agente en una oferta que convenza a West Ham sin romper la estructura económica que el club pretende mantener tras renunciar a la puja por Elliot Anderson.

La carrera por Mateus Fernandes ya ha empezado. Falta por ver si Old Trafford será su próxima parada o si otro gigante europeo se atreverá a arrebatarle al United uno de los nombres más cotizados del mercado.

Manchester United busca a Mateus Fernandes tras el descenso de West Ham