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Manchester United busca a Mateus Fernandes como prioridad

Jason Wilcox ya tiene su objetivo: Mateus Fernandes. En los despachos de Old Trafford el nombre del centrocampista de West Ham United suena cada vez con más fuerza, y no como una opción lejana, sino como una prioridad marcada a rotulador rojo por el director de fútbol de Manchester United.

El siguiente golpe en el centro del campo

Manchester United ya ha cerrado la llegada de Ederson Silva desde Atalanta, movimiento pensado para ocupar el vacío que dejará Casemiro en el equipo de Michael Carrick. El plan está claro: rejuvenecer, correr más, pagar mejor y equivocarse menos.

El siguiente paso apunta directamente a Mateus Fernandes.

El club también trabaja en el fichaje de Elliot Anderson, objetivo compartido con Manchester City y protagonista de una oferta rechazada por su actual club. Pero ahí aparece el gran problema: Nottingham Forest exige más de 100 millones de libras. Demasiado para un jugador que, por muy interesante que sea, no encaja en la ecuación económica que INEOS quiere imponer en esta nueva era.

La reacción es lógica: mirar alternativas de alto nivel, pero a un coste más razonable. Y ahí entra Fernandes.

Fernandes, oportunidad en medio del caos de West Ham

West Ham, descendido al Championship, se agarra con fuerza a uno de sus activos más valiosos. Pide 80 millones de libras por el internacional portugués de 21 años, una cifra que, en otras circunstancias, podría parecer excesiva para un jugador todavía en desarrollo. Pero el contexto lo cambia todo.

El club londinense se prepara para una temporada fuera de la Premier League y, con ello, para un ajuste económico inevitable. Fernandes cobra actualmente 70.000 libras semanales, salario que se verá reducido a la mitad la próxima campaña tras el descenso. Ese detalle no pasa desapercibido en Old Trafford.

Según información coincidente de varios medios, Manchester United ya ha contactado con los agentes del jugador, y el propio futbolista estaría “extremadamente interesado” en mudarse a Old Trafford. No es solo una operación lógica en el mercado. Es también una oportunidad de escapar de un proyecto que se ha desplomado rumbo al Championship.

La mano de Wilcox, otra vez

Aquí aparece la figura clave: Jason Wilcox. El director de fútbol de United no solo ha dado luz verde al seguimiento de Fernandes; lo ha convertido en una cuestión personal.

The Guardian asegura que Wilcox está “monitorizando” de cerca al centrocampista como opción prioritaria para reforzar el medio campo de Carrick a partir del verano de 2026. No es una relación nueva. Wilcox fue pieza fundamental en la llegada de Fernandes a Southampton en 2024, cuando aún trabajaba como director de fútbol del club del sur. Entonces puso las bases de una operación que terminó de cerrarse tras su salida. Conoce al jugador, su carácter, sus virtudes y sus carencias.

Ahora quiere repetir la jugada, pero a una escala muy distinta.

TEAMtalk detalla que Wilcox ha ido más allá del rol habitual de un director deportivo y ha contactado personalmente con los representantes del futbolista. El medio subraya que la “relación de larga duración” entre ambos puede resultar decisiva para que Manchester United se imponga a otros clubes interesados.

No es un simple seguimiento. Es una apuesta.

Ventaja económica y seducción deportiva

Dentro de Old Trafford existe la convicción de que Sir Jim Ratcliffe puede igualar, o incluso superar, las condiciones salariales que Fernandes habría cobrado en West Ham a partir de la temporada 2026/27. El recorte del 50% tras el descenso coloca a United en una posición de fuerza.

Las conversaciones, según las mismas informaciones, ya han entrado en fase concreta: se habla de coste del traspaso, de estructura del pago y de salario. No es un tanteo superficial.

Fabrizio Romano, siempre atento al mercado de United, ha confirmado en su canal que el club mantiene contactos directos con los agentes de Fernandes y que las conversaciones sobre la posible operación se han intensificado en las últimas 48 horas. Se discuten números, plazos y condiciones. El interés ya no se puede esconder.

Dentro del club, la lectura es clara: si la batalla se reduce a convencer al jugador, Manchester United se ve favorito. El discurso deportivo —un rol importante en un centro del campo en reconstrucción, la confianza de Carrick y la protección de un director de fútbol que le conoce bien— se combina con un paquete económico potente.

¿El siguiente pilar del nuevo United?

Wilcox ha seguido de cerca las actuaciones de Fernandes con West Ham y ha salido satisfecho. Considera que el portugués está preparado para dar un salto de nivel y soportar la presión de un gigante como United. No es un fichaje de relleno, sino un potencial titular a medio plazo en una zona del campo que el club quiere convertir en su nueva seña de identidad.

Con Ederson Silva ya atado, el posible aterrizaje de Mateus Fernandes encajaría en un patrón muy claro: juventud, físico, proyección y margen de revalorización. El adiós progresivo de perfiles como Casemiro obliga a construir un centro del campo distinto, más agresivo, más dinámico, menos dependiente de veteranos.

La carrera por el portugués no ha terminado de arrancar públicamente, pero los movimientos internos ya están en marcha. Si Jason Wilcox consigue cerrar otra vez el círculo con un jugador al que ya ayudó a impulsar, la pregunta dejará de ser cuánto cuesta Fernandes. La cuestión será cuánto puede llegar a valer si se convierte en el próximo motor del nuevo Manchester United.