Grupo J: Messi y el desafío de Argentina en el Mundial
Quien imagine un paseo militar de Argentina en el Grupo J haría bien en rebobinar hasta 2022. En Lusail, la entonces candidata a todo se fue al descanso ganando y terminó arrodillada ante Arabia Saudí, en uno de los golpes más estruendosos en la historia del torneo. A partir de ahí, cada partido se convirtió en un ejercicio de supervivencia. Y esa es la advertencia para cualquiera que dé por hecho lo que aún no se ha jugado.
En Norteamérica, Argentina vuelve como campeona del mundo. Pero alrededor aparecen tres historias muy distintas: el regreso orgulloso de Argelia, la irrupción ambiciosa de Austria y el estreno ilusionado de Jordania. Cuatro selecciones, un mismo objetivo y un gigante al que todos quieren incomodar.
Argelia: Petkovic, Mahrez y la memoria de 2014
Argelia vuelve al Mundial tras dos ediciones ausente con una idea muy clara: repetir, como mínimo, aquel viaje a octavos de 2014, cuando obligó a Alemania a ir a la prórroga en un partido inolvidable. Entonces, un joven Riyad Mahrez apenas asomaba. Hoy regresa como capitán y referencia absoluta.
La selección está en manos de Vladimir Petkovic, técnico nacido en Bosnia y Herzegovina, que ya demostró su capacidad para competir al máximo nivel con Suiza: la llevó a la fase final de la Nations League 2018/19 y a los cuartos de la Eurocopa 2020, dejando por el camino a Turkiye y a Francia antes de caer en los penaltis ante España, que acabaría levantando el título.
El camino hacia este Mundial fue sólido: primera de su grupo en la clasificación africana. El goleador fue Mohamed Amoura, con 10 tantos, siete más que cualquier otro jugador del grupo. El delantero de Wolfsburg llegó al parón invernal con ocho goles en 19 partidos de Bundesliga, pero se secó en la recta final con 11 encuentros sin marcar. Pese a ello, su amenaza al espacio y su olfato en el área siguen siendo un arma central del plan argelino.
A su alrededor, un núcleo con experiencia en las grandes ligas. Houssem Aouar, ex de Roma y Lyon, internacional con Francia en 2020 antes de cambiar de camiseta; Amine Gouiri, delantero del Marseille, que reapareció tras lesión con un doblete en el 7-0 amistoso ante Guatemala en Génova en marzo; y Nabil Bentaleb, viejo conocido del Tottenham y hoy pieza importante en Lille.
Bajo palos, Luca Zidane llega con un apellido que pesa y una historia propia: se estrena en un Mundial tras recuperarse de una fractura de mandíbula y mentón con el Granada. Por fuera, Anis Hadj Moussa aterriza después de una temporada explosiva en el Feyenoord, con 14 goles y siete asistencias desde la banda.
En defensa, Rayan Ait-Nouri vive una situación curiosa: formó parte de la plantilla del Manchester City que ganó FA Cup y EFL Cup, pero no jugó en las finales. Empezó la temporada como titular en los tres primeros encuentros ligueros, luego se diluyó entre una lesión de tobillo y la Copa África, antes de que Pep Guardiola le devolviera protagonismo con siete titularidades seguidas entre febrero y marzo. Llega con ritmo competitivo y ganas de reivindicarse.
La estrella: Mahrez, capitán y faro
Riyad Mahrez, hoy en el Al-Ahli de la Saudi Pro League, está a ocho goles de convertirse en el máximo artillero histórico de Argelia. Suma 38 tantos y 43 asistencias en 113 partidos con su selección. Su palmarés habla solo: la segunda Copa África argelina en 2019, un papel decisivo en la hazaña del Leicester City campeón de la Premier League 2016, el premio al mejor jugador africano ese mismo año y el triplete Champions-Premier-FA Cup con el Manchester City en 2023.
En la última Copa África, en 2025, firmó tres goles en dos partidos de la fase de grupos, que Argelia completó con pleno de victorias. A los 35 años, sigue siendo el jugador que todos miran cuando el partido se atasca.
Pronóstico: Argelia, con billete para las eliminatorias
Todo apunta a que el duelo final de la fase de grupos, ante Austria, dictará quién se clasifica de forma directa. Con ocho terceros de grupo avanzando y con Argelia y Austria como claros favoritos para vencer a Jordania, el escenario lógico sitúa a los Fennecs en octavos por segunda vez en su historia, en su quinta presencia mundialista.
Argentina: el campeón que quiere repetir y el Mundial definitivo de Messi
Nadie gana dos Mundiales seguidos desde el Brasil de 1958 y 1962. Argentina aterriza en Norteamérica con la intención explícita de romper esa barrera histórica. Y con Lionel Messi, a las puertas de los 39 años durante el torneo, encarando lo que todo el planeta entiende como su última Copa del Mundo.
Lionel Scaloni ha construido una era. La Copa América 2021. El Mundial 2022. La Copa América 2024. Ningún otro seleccionador argentino había logrado unir Mundial y Copa América. Él lo hizo mientras apagaba un incendio generacional y convertía la ansiedad de 36 años sin título mundial en una máquina competitiva.
El esqueleto de Qatar 2022 sigue prácticamente intacto. Emiliano Martínez continúa como dueño indiscutible del arco tras aquel torneo descomunal. Cristian Romero y Lisandro Martínez sostienen la zaga con agresividad y carácter. En el centro del campo, Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández forman uno de los tríos más completos del campeonato: trabajo, pausa, llegada.
Arriba, Julián Álvarez ofrece una versatilidad que pocos tienen: puede jugar abierto, como punta o acompañando al ‘9’. Ese ‘9’ sigue siendo Lautaro Martínez, referencia y goleador.
Hay ausencias que pesan. Ángel Di María, héroe de finales y figura icónica del título en 2022, ya se ha despedido de la selección. La otra gran noticia fue la no convocatoria de Franco Mastantuono, joven centrocampista de Real Madrid y uno de los talentos más seguidos durante la clasificación. Su exclusión sorprendió, pero Scaloni eligió experiencia y jerarquía para este viaje.
La única duda seria en la previa ha sido el propio Messi. Una lesión en el isquiotibial con Inter Miami en mayo encendió las alarmas. Scaloni rebajó el dramatismo desde el primer momento, habló de sensaciones “no tan malas” y el capitán apunta a estar listo para el estreno ante Argelia en Kansas City.
La estrella: Messi, un sexto Mundial convertido en acontecimiento
La presencia de Messi en Norteamérica trasciende el fútbol. Es un fenómeno cultural. Llega a su sexto Mundial, un récord, y nadie contempla un séptimo. Dominó la clasificación sudamericana como máximo goleador, con ocho tantos, y sigue siendo, a esta altura de su carrera, el jugador más determinante del plantel.
Cada balón que toque, cada falta que lance, cada carrera lenta pero medida será observada con la conciencia de que se trata del capítulo final de una historia que empezó en 2006. Argentina no solo defiende un título. Intenta despedir a su leyenda con otra vuelta olímpica.
Pronóstico: Argentina, favorita clara a ganar el grupo
El Grupo J está diseñado para que Argentina lo gobierne. La verdadera discusión sobre su techo llegará en las eliminatorias, cuando el margen de error vuelva a reducirse a cero. Hasta entonces, la pregunta no es si pasará, sino cómo de afilado saldrá el campeón a partir de esta primera fase.
Austria: la revolución Rangnick y un tapado muy serio
Veintiocho años después, Austria regresa a un Mundial. Lo hace sin hacer ruido, pero con argumentos de sobra para ser considerada uno de los tapados del torneo.
El gran responsable tiene nombre y apellido: Ralf Rangnick. Desde su llegada, no se ha limitado a dirigir partidos. Ha reordenado el fútbol austríaco desde la base, imponiendo una identidad reconocible: presión agresiva, ritmo alto, verticalidad. El sello que le acompañó en toda su carrera.
El impacto ya se vio en la Eurocopa 2024. Austria alcanzó los octavos de final y, lo más llamativo, terminó por delante de Francia y Países Bajos en la fase de grupos. Esa actuación se convirtió en trampolín hacia la clasificación mundialista. Hoy, la selección que viaja a Norteamérica se considera, por calidad y profundidad, la mejor desde la que alcanzó el tercer puesto en 1954.
El corazón del equipo late al ritmo de la Bundesliga. Catorce de los 26 convocados juegan en Alemania. Entre ellos, un trío que resume el proyecto: Christoph Baumgartner, Xaver Schlager y Nicolas Seiwald, centrocampistas del RB Leipzig, todos formados o moldeados en la red de clubes Red Bull que el propio Rangnick ayudó a construir.
Marcel Sabitzer aporta 95 internacionalidades y oficio desde el Borussia Dortmund. Konrad Laimer es titular en el Bayern y ofrece despliegue inagotable en los costados del centro del campo. David Alaba, a los 33 años, capitanea al grupo con la autoridad que le da una carrera en la élite.
En el otro extremo de la experiencia, dos nombres a seguir: Carney Chukwuemeka, que eligió a Austria por delante de Inglaterra, y Paul Wanner, del PSV Eindhoven, ambos con 20 años y margen para irrumpir con fuerza en un escenario global.
Arriba, Marko Arnautovic sigue siendo el símbolo del gol. A sus 36 años, es el máximo anotador histórico del país, con 47 tantos en 132 partidos. Viaja como vicecapitán y con la certeza de que este puede ser su último gran torneo.
La estrella: Baumgartner, un mediapunta en estado de gracia
Christoph Baumgartner llega en el mejor momento de su carrera. El mediocampista del RB Leipzig firmó 13 goles y 10 asistencias en la Bundesliga esta temporada, cifras que lo sitúan entre los centrocampistas más productivos de Alemania.
Su lectura entre líneas, la sincronización de sus desmarques y su capacidad para definir en espacios reducidos convierten a Austria en una amenaza constante desde segunda línea. En un grupo donde los focos miran a Messi y Mahrez, Baumgartner puede ser el jugador que cambie partidos sin tanto ruido.
Pronóstico: Austria, candidata firme al segundo puesto
La organización de Rangnick y la profundidad de su plantilla la colocan como la selección con más opciones de acompañar a Argentina a la siguiente ronda. El estreno ante Jordania, en Santa Clara, ofrece el escenario ideal para marcar territorio desde el primer día.
Jordania: el sueño del debut y la carta Al-Tamari
Jordania aterriza en su primer Mundial. No es un regalo. Es el resultado de una clasificación exigente, en la que terminó segunda en su grupo de la tercera ronda asiática, solo por detrás de Corea del Sur y por delante de Irak, Omán, Palestina y Kuwait.
En el banquillo manda Jamal Sellami, marroquí, con recorrido exitoso en la liga de su país y responsable del combinado local de Marruecos que ganó el Campeonato Africano de Naciones en 2018. No se esconde: ha hablado abiertamente de su deseo de seguir el ejemplo de la selección marroquí que alcanzó las semifinales en Qatar 2022, primera selección africana y árabe en hacerlo.
La mitad de la plantilla, 13 de 26 jugadores, milita en la liga jordana. Esa base local les da cohesión, automatismos y un lenguaje común que suele tardar semanas en construirse en otras selecciones. El gran golpe para el grupo llegó en diciembre: la lesión de ligamento cruzado de Yazan Al-Naimat, delantero clave, que se quedó fuera de la lista.
La zaga la lidera el capitán Ehsan Haddad, desde Al-Hussein. A su lado, Yazan Al-Arab aporta experiencia internacional desde el FC Seoul, uno de los pocos que compite fuera de Oriente Medio.
La estrella: Al-Tamari, el orgullo de Rennes
Musa Al-Tamari es, sin discusión, el mejor futbolista que ha dado Jordania. Extremo del Rennes, se convirtió en el primer jugador jordano en disputar la Ligue 1 y en casa le conocen como el “Messi jordano”. El apodo pesa, pero también refleja la expectativa.
Su uno contra uno, su cambio de ritmo y su capacidad para decidir partidos son el gran argumento de Jordania para soñar con un golpe mayúsculo. Si el grupo va a dejar una sorpresa, es difícil imaginarla sin su firma.
Pronóstico: resistencia y una noche para la historia
El debut ante Austria, en Santa Clara, se presenta como el partido más abordable. Un empate allí sería una declaración de intenciones. Cualquier punto frente a Argelia tendría categoría de hito.
Y al final, el calendario les reserva algo más que un cierre simbólico: enfrentarse a Argentina en el AT&T Stadium de Dallas. Pase lo que pase antes, esa noche será el partido más grande en la historia del fútbol jordano. La pregunta es si llegará como despedida… o como el último capítulo de una historia que nadie vio venir.






