FIFA rectifica sobre botellas de agua en estadios del Mundial
La presión de los aficionados ha surtido efecto. Tras las críticas por la decisión de vetar las botellas reutilizables en los estadios del próximo Mundial, FIFA ha dado marcha atrás parcialmente y ha aclarado su política de acceso con agua.
El organismo había introducido a última hora una norma que prohibía la entrada de botellas, vasos, frascos y latas, alegando motivos de seguridad. El mensaje fue claro, pero también generó indignación: millones de aficionados se preguntaban cómo hidratarse en jornadas largas, con altas temperaturas y precios elevados dentro de los recintos.
Ante el malestar, llegó la matización.
Ahora FIFA precisa que el veto afecta solo a los recipientes rígidos y reutilizables. Las botellas duras, con tapa roscada y pensadas para rellenarse, quedan fuera de los estadios. Las desechables, no.
“Cada espectador puede traer consigo una botella de agua blanda, de plástico, desechable, sellada de fábrica, de 20 onzas (560 ml) al estadio”, explicó Heimo Schirgi, director de operaciones de World Cup 2026. Una frase que cambia el escenario para el aficionado de a pie.
La línea roja está en el material y el tipo de cierre. “Lo que no está permitido son los recipientes duros, reutilizables y resellables, que podrían suponer un riesgo para la seguridad”, añadió Schirgi.
El mensaje es nítido: una botella de plástico blando, de usar y tirar y cerrada de origen, sí; una cantimplora metálica o un termo resistente, no.
El debate, sin embargo, no se apaga ahí. La rectificación alivia a los hinchas, pero deja sobre la mesa otra cuestión incómoda: el choque entre seguridad, comodidad del aficionado y sostenibilidad en el Mundial que aspira a marcar una nueva era.






