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Everton asegura a Hayden Hackney y Tottenham rompe récord con Mateus Fernandes

El mercado inglés volvió a rugir. Everton y Tottenham lanzaron dos mensajes contundentes en un mismo día: uno mirando al talento de la Championship, otro al escaparate europeo de la Premier.

Hackney, la nueva piedra angular del Everton

Everton por fin tiene a Hayden Hackney. Tras semanas de tira y afloja con Middlesbrough, el centrocampista de 24 años firma por cinco temporadas en un traspaso que arrancará en 16,5 millones de libras y que puede escalar hasta los 25 millones con bonus, entre ellos objetivos ligados a una futura presencia con la selección absoluta de Inglaterra.

No fue una operación sencilla. Middlesbrough rechazó varias ofertas iniciales de Everton mientras se aferraba a su tasación de 25 millones, pese a que al jugador solo le quedaba un año de contrato. La irrupción de Crystal Palace en la puja reforzó la posición del club del Riverside, pero Hackney tenía clara su elección: quería Goodison Park… y el nuevo estadio que viene en camino.

Elegido mejor jugador de la Championship la pasada temporada, Hackney llega como símbolo de un proyecto que busca músculo, energía y personalidad en el centro del campo. Él mismo lo dejó claro al explicar por qué eligió Everton: habló del tamaño del club, del nuevo estadio, de la dirección del proyecto y, sobre todo, del historial de su entrenador llevando futbolistas de la segunda categoría al máximo nivel. Quiere ser “el siguiente” en triunfar tras dar el salto.

Su perfil encaja con ese discurso. Se define como un centrocampista capaz de ofrecer “un poco de todo”: trabajo defensivo, conducción, llegadas desde segunda línea y gol. Aún no ha debutado en la Premier, pero viene de ser pieza del combinado inglés que conquistó el Europeo sub-21 en 2025. La sensación es clara: su techo todavía está lejos.

David Moyes llevaba tiempo con su nombre subrayado. El técnico de Everton ya intentó su fichaje el verano pasado, antes de priorizar otros refuerzos. Ahora, con más margen de maniobra y con la necesidad de aumentar la competencia en la medular, ha cerrado una operación que encaja con una línea de trabajo muy reconocible: detectar talento en la Championship, pulirlo y convertirlo en pieza clave… y en activo valioso.

El propio entrenador lo subrayó al hablar de Hackney como un jugador “prometedor” al que el club ha seguido durante un largo periodo. Recordó ese historial de aciertos pescando en la segunda categoría y dejó claro que espera repetir la fórmula con él: más competencia interna, más energía, más alternativas para un centro del campo que necesitaba una sacudida.

Everton, además, se mueve en paralelo en las bandas y está cerca de cerrar también al extremo Tyrique George desde Chelsea. La sensación en Merseyside es que el equipo quiere llegar a la nueva temporada con una estructura mucho más profunda y preparada para evitar sobresaltos.

Tottenham se lanza a por Mateus Fernandes

Mientras tanto, en el norte de Londres, Tottenham encendió otro tipo de titular: 85 millones de libras por Mateus Fernandes. Nuevo récord de club. Nuevo mensaje de ambición.

El centrocampista portugués, de 21 años, llega desde West Ham tras un recorrido acelerado: formación en Sporting, una temporada en Southampton en 2024-25, y salto a los Hammers el pasado agosto. En apenas un año ha convencido a la élite de que está listo para un escenario mayor.

Roberto De Zerbi lo tenía marcado desde hace tiempo. El técnico italiano habló de un jugador que mezcla calidad con balón, intensidad sin balón e inteligencia táctica, justo lo que exige su modelo de juego, agresivo y dominante con la posesión. A su edad ya suma experiencia sólida en la Premier, algo que Tottenham considera clave para justificar una inversión de este calibre.

El discurso del propio Mateus va en sintonía con el del entrenador. Habla de un “paso muy emocionante”, de la dimensión de Spurs y del impacto que tuvo la conversación con De Zerbi. Se ve a sí mismo dentro de un equipo que entra al campo para imponerse, con energía, pelea y la idea fija de ganar cada partido. Quiere empezar cuanto antes, conocer a la afición y “dar todo por el club”.

De Zerbi, por su parte, remarca aspectos que encajan como un guante en su libreto: Fernandes se siente cómodo bajo presión, sabe progresar con el balón, trabaja sin descanso para el colectivo y tiene la valentía de intentar cosas diferentes en los momentos más espesos. Tottenham confía en que el entorno competitivo y el estilo del entrenador aceleren todavía más su desarrollo.

Dos operaciones, dos caminos distintos, un mismo mensaje: la Premier no espera a nadie. Everton se aferra a un talento emergente de la Championship para reconstruir su centro del campo; Tottenham rompe su techo de gasto para darle a De Zerbi un director más en la sala de máquinas. La próxima temporada dirá si ambos movimientos fueron el punto de inflexión que sus proyectos necesitaban.