Decisión clave de Pochettino sobre Chris Richards en el Mundial
La cuenta atrás hacia el debut mundialista de Estados Unidos avanza, pero una de las piezas centrales del plan de Mauricio Pochettino sigue siendo una incógnita. Chris Richards, defensa del Crystal Palace y dueño habitual del eje de la zaga junto al capitán Tim Ream, continúa entre algodones por un problema de tobillo que altera la hoja de ruta del seleccionador.
Estados Unidos se mide este sábado a Alemania en Chicago sin Richards, pese a que el central figura en la lista para el torneo. El reglamento de la FIFA aún permite cambios hasta 24 horas antes del estreno de los coanfitriones, así que la puerta a un relevo sigue entreabierta.
Pochettino no lo disimuló. «Hoy está entrenando… pero todavía no está listo para competir y jugar», explicó el viernes. El amistoso ante Alemania será un examen para muchos. Para Richards, en cambio, será una prueba médica a distancia.
El técnico argentino detalló el plan inmediato: tras el duelo en Chicago, el cuerpo técnico aprovechará «los próximos días para evaluarlo, ver cómo está su tobillo… y entonces tomar una decisión». No hay margen para errores de cálculo. No en un Mundial que Estados Unidos comparte en casa con Canadá y México.
Un tobillo, un enfado y un rompecabezas
El contexto agrava la preocupación. El equipo abre su campaña en Los Ángeles el próximo viernes ante Paraguay, con Australia y Turquía como otros rivales de grupo. El ensayo general ante Senegal dejó señales inquietantes: victoria, sí, pero con una defensa temblorosa, sostenida por un Ream de 38 años y por Mark McKenzie, central del Toulouse, que sufrió para contener a Sadio Mané y encajó dos goles.
En ese escenario, la ausencia de Richards pesa más. No juega desde el duelo del Crystal Palace ante el Brentford, el 17 de mayo. Estuvo en el banquillo en la final de la Europa Conference League el 27 de mayo, pero no disputó un solo minuto. Esa imagen —presente pero inactivo— es precisamente la que irrita a Pochettino.
El seleccionador confesó su malestar con la información que recibió sobre los plazos de recuperación del central. «Cuando decidimos la lista, pensábamos que Chris podía jugar la final de la Conference League», recordó, en declaraciones en español. Se basaron en los partes médicos y en las sensaciones que llegaban desde el club. Richards incluso se sentó en el banquillo en aquella final, lo que reforzaba la idea de que estaría disponible pronto, quizá incluso para el amistoso ante Senegal.
Nada de eso ocurrió. «Al final, los tiempos se alargaron un poco. Me enfada un poco, no estoy contento, porque sabemos que Richards es un jugador importante. Todos lo sabemos», admitió Pochettino. El problema, subrayó, no es solo físico: «Con la información con la que trabajábamos… a veces falta claridad».
El riesgo de esperar demasiado
La selección se encuentra ante un dilema clásico de torneo corto. Apostar por la recuperación de un futbolista clave o asegurar rodaje inmediato con un sustituto plenamente disponible. Pochettino lo resumió con crudeza: si esperan demasiado, podrían terminar «con un jugador que no ha estado compitiendo y luego tendríamos que decidir si está en condiciones de jugar».
En un Mundial no hay tiempo para puestas a punto graduales. No hay pretemporada, ni margen para que un central recupere ritmo de competición entre semana. «No hay mucho tiempo en el Mundial», recordó el técnico. Cada partido es una final, cada error defensivo, una invitación al desastre.
La situación de Richards se ha convertido así en el primer gran test de gestión de Pochettino al mando de Estados Unidos. La decisión llegará en cuestión de días: o se mantiene la fe en el central del Crystal Palace, confiando en que su tobillo responda a tiempo, o se rompe el plan inicial y se reconfigura una defensa que ya ha mostrado grietas.
El reloj corre. Y la próxima lista que firme Pochettino ya no admitirá matices ni excusas.






