Caroline Weir brilla en goleada de Escocia 6-0 sobre Israel
Escocia necesitaba una noche grande. Caroline Weir se encargó de convertirla en una noche demoledora.
La centrocampista de Real Madrid firmó un hat-trick y lideró el 6-0 sobre Israel en la fase de clasificación para el Mundial femenino, un resultado que dispara las opciones escocesas de acabar primeras de grupo y regresar a la League A de la Nations League.
No fue solo cuestión de goles. Weir participó directamente en los cuatro primeros tantos. Marcó tres y dio la asistencia del otro. Dominó el partido con una autoridad abrumadora, mientras el equipo de Melissa Andreatta se lanzaba sin piedad a por la diferencia de goles.
Un inicio arrollador… y un susto grave
El primer golpe llegó en el minuto 17. Weir encontró el espacio justo y sirvió un balón medido para Erin Cuthbert, que se anticipó a Rachel Steinschneider, empujó el balón y remató desde la frontal del área para abrir el marcador. Un gol que calmó nervios y encendió la confianza.
Tres minutos después, la presión escocesa ya era una avalancha. Israel falló dos veces en el despeje tras un córner y el balón quedó vivo en el área. Weir lo recogió, amagó con la zurda, cambió con la diestra, dejó atrás a dos defensoras en un palmo de terreno y encontró el hueco entre un bosque de piernas para hacer el 2-0. Pura clase en un espacio mínimo.
La noche, sin embargo, dejó una nota amarga. Cuthbert tuvo que abandonar el campo en camilla en los minutos finales, con una lesión de rodilla que apunta a ser seria. El gesto de preocupación de sus compañeras contrastó con la fiesta en el marcador.
Weir sentencia y la diferencia de goles se dispara
Con el partido controlado, Escocia no levantó el pie. Buscaba algo más que los tres puntos: necesitaba goles. Y Weir seguía con hambre.
En el minuto 57, una jugada trenzada de pases abrió en canal la zaga israelí. Weir irrumpió por el centro, atacó el espacio y, mano a mano, definió con frialdad para su segundo tanto de la noche. El 3-0 ya dejaba el duelo sentenciado, pero el reloj aún guardaba protagonismo para ella.
Diez minutos más tarde, la recompensa llegó desde el punto de penalti. Weir asumió la responsabilidad, ajustó el disparo y completó su hat-trick. Tres goles, una asistencia y una actuación de líder absoluta en un partido clave.
El castigo no terminó ahí. Lauren Davidson se sumó a la fiesta con un gol en el tramo final y, poco después, Kirsty Hanson cerró el 6-0, redondeando una goleada que puede valer oro en la clasificación.
Golpe a la tabla y mirada al próximo asalto
El resultado dispara la diferencia de goles de Escocia hasta +18, diez por encima de Bélgica, su gran rival en el grupo. Las belgas cerrarán su campaña con dos partidos ante Luxemburgo, colista, mientras que Escocia volverá a verse las caras con Israel la próxima semana.
El escenario está claro: otro marcador abultado ante Israel puede asegurar el primer puesto del Grupo 4 de la League B y, con él, una valiosa condición de cabeza de serie para los play-offs de clasificación.
La goleada en Budapest ya ha lanzado un mensaje. Con Caroline Weir en este estado de forma, Escocia no solo persigue el liderato. Aspira a instalarse de nuevo donde siente que pertenece.






