Al-Hilal y Salah: la nueva obsesión que afecta a Raphinha
El Barcelona ha recibido un respiro inesperado en uno de los frentes que más inquietaban a los despachos del club: el futuro de Raphinha.
El extremo brasileño llevaba semanas en el radar de Arabia Saudí, con Al-Hilal dispuesto a poner sobre la mesa un contrato millonario. El temor era claro: otra estrella europea seducida por el oro saudí. Sin embargo, el tablero ha cambiado de golpe. El gigante de la Saudi Pro League ha decidido centrar ahora su artillería en un objetivo aún mayor: Mohamed Salah.
Salah, nueva obsesión saudí
Según informa SPORT, Al-Hilal ha intensificado las gestiones para sacar a la estrella del Liverpool de Anfield. No se trata de un simple sondeo: el club saudí ha presentado una propuesta ambiciosa, con un contrato de tres años y opción a un cuarto, y un salario neto de 20 millones de euros por temporada.
Es, básicamente, el mismo paquete económico que tenían preparado para Raphinha. La diferencia es el foco. Salah ha pasado a ser la prioridad absoluta.
Raphinha sigue en la lista de deseos de Al-Hilal, pero ya no ocupa la primera línea. Y eso, en el contexto actual del Barça, vale oro.
Raphinha, entre la rehabilitación y el mercado
Mientras su nombre circula en los despachos, el brasileño vive otra carrera, mucho más urgente para él: la contrarreloj física. Lesionado, el jugador del Barça se somete a un plan de rehabilitación intensivo, con tres sesiones diarias, para intentar llegar a tiempo a un hipotético cuarto de final del Mundial el 5 de julio, siempre que Brasil supere su cruce de octavos.
De momento, toda su atención está ahí. Nada de reuniones, nada de decisiones definitivas. Solo recuperación y Mundial.
En paralelo, desde Arabia se filtró recientemente que el propio Raphinha habría pedido a Al-Hilal retomar las conversaciones una vez terminara su participación con Brasil en la Copa del Mundo. Una puerta entreabierta, pero no cruzada.
El precedente del verano de 2024
No es la primera vez que Al-Hilal intenta sacar a Raphinha del Camp Nou. El precedente está muy fresco. Verano de 2024, Hansi Flick acaba de aterrizar en el banquillo del Barça y el club saudí lanza una ofensiva descomunal.
La oferta: tres años de contrato y un total de 100 millones de euros netos. Una cifra que hizo tambalear convicciones. El propio jugador reconoció después que aquella propuesta le hizo replantearse seriamente su futuro.
El Barça aguantó entonces. Raphinha también. Pero el susto quedó instalado en la memoria del club.
Menos presión, misma importancia
Ahora el escenario es distinto. Con Al-Hilal volcado en Salah, la sensación en el entorno azulgrana es que la amenaza inmediata se ha reducido. El brasileño sigue siendo una opción atractiva para la Saudi Pro League, pero ya no parece ser la primera bala en la recámara.
Para Hansi Flick, la noticia no puede ser mejor. Raphinha es uno de sus atacantes más importantes, un jugador capaz de abrir partidos cerrados y dar profundidad a un equipo que necesita desequilibrio por fuera. Perderlo obligaría a un giro brusco en la planificación deportiva.
La pregunta, en realidad, no es solo qué hará Al-Hilal. Es qué hará el propio Raphinha cuando termine el Mundial, se mire al espejo y vuelva a escuchar cifras que no existen en Europa. ¿Seguir siendo pieza clave en el proyecto del Barça o aceptar, por fin, el salto definitivo hacia Arabia?






